La Conceptualización del Modelo: Análisis de sus características y perspectivas (II)

Por: José Luis Rodríguez
10 noviembre 2016
1ro-mayo-2013

III

En los nuevos documentos aprobados en el VII Congreso del PCC se precisaron tres aspectos fundamentales para la estrategia a desarrollar. Por un lado la “Conceptualización del Modelo Económico y Social Cubano de Desarrollo Socialista” resume los principios y las bases teóricas que informan el proceso de construcción del socialismo en las actuales condiciones de Cuba. Los “Lineamientos de la Política Económíca y Social del Partido y la Revolución 2016-2021” marcan la ruta de las acciones a emprender a corto plazo, en tanto que el “Plan de Desarrollo Económico y Social hasta 2030: Propuesta de Visión de la Nación, Ejes y Sectores Estratégicos” –cuya cuantificación se completara en 2017- fija los objetivos y las proporciones fundamentales para iniciar el proceso de desarrollo sostenible del país a largo plazo.[1]

Originalmente no se previó la discusión masiva de la Conceptualización y el Plan 2030 entre la militancia del PCC y otros niveles de dirección social, pero en el propio Congreso del PCC se informo que los mismos se aprobarían solo como proyectos en ese conclave y que posteriormente se recogerían los resultados de su discusión para su aprobación definitiva.[2]

Una breve valoración del contenido de estos documentos permite –no obstante- destacar algunos elementos de importancia para comprender la dirección de las transformaciones actuales del modelo económico y social cubano.

El documento de Conceptualización recoge en 330 párrafos y cuatro capítulos diferentes, importantes definiciones en torno a los principios que sustentan el modelo, las relaciones de propiedad sobre los medios de producción, la planificación y las relaciones sociales.[3]

Luego de exponer las fortalezas y debilidades con que se deben enfrentar las transformaciones a emprender, los elementos más destacables en el documento se refieren a las relaciones de propiedad. En ese sentido –y a diferencia de documentos anteriores- destaca el mayor detalle en cuanto al reconocimiento del mercado en los párrafos (94, 103 y 212)[4] en un marco de preponderancia de la propiedad estatal y la planificación (211 y 214), así como en lo referido a su regulación (246 a 250), aspectos que abordan un tema no resuelto satisfactoriamente en la experiencia del llamado socialismo real y que supone una transformación profunda en relación a la visión anterior sobre la decisión de no contar con el mercado en la construcción del modelo socialista cubano.

De igual modo, a partir de la definición del papel esencial de la propiedad estatal en modelo (122 y 123), se abre el análisis a la posibilidad de separar la propiedad de la gestión (136), sin que se opere una privatización o enajenación de los derechos del propietario (130), cuestión que constituye actualmente un punto de debate sobre cómo lograr su concreción. También se incluye a la cooperativa como una forma de propiedad social (159).

Igualmente se reconoce a la propiedad privada de personas naturales y jurídicas nacionales y extranjeras (174), así como su papel complementario en el modelo (91) y se delimita claramente la diferencia entre la pequeña propiedad personal o familiar –el llamado trabajo por cuenta propia- de las pequeñas empresas o PYMES (181 y 182). A esto se añade la posibilidad de asociación entre la propiedad privada y cooperativa nacional con empresas estatales (169), como una nueva variante de propiedad mixta.

Por último, en lo referido a la propiedad no estatal, se establece que no se permitirá su concentración (104), asunto que deberá ser resuelto mediante la regulación del excedente o plusvalor que se genera en su gestión (134, 176 y 185).

A diferencia de los Lineamientos aprobados en el 2011, se destaca en este documento el peso y la importancia que se otorga a la participación de los trabajadores en la gestión económica (64, 65, 151, 153, 254 y 263), para lo que se subraya la importancia de la información y la comunicación (110 y 111).

El documento concluye reiterando la complejidad de los cambios a realizar, sin aplicar terapias de choque, por lo que los resultados solo se obtendrán gradualmente (315). Esta condición supone un análisis muy fino en torno a la velocidad de los cambios y su repercusión en la población, cuyas expectativas se centran en el logro de mejorías visibles a corto plazo.

Un análisis de los Lineamientos 2016-2021[5] permite acotar en el corto plazo algunos aspectos a concretar de la definición conceptual realizada. En este documento resalta la continuidad con los vigentes en el quinquenio que ahora concluye, ya que se mantienen o se modifican en alguna medida el 87,5% de estos últimos, lo cual se corresponde con la indispensable conclusión del 77% que quedo en proceso de implementación en 2016. A ello se añaden 50 nuevos lineamientos, para totalizar 274, cifra inferior en 39 a la versión precedente.

Algunos aspectos novedosos en la nueva versión del documento se refieren a: la necesidad de la emisión de una ley de empresas (10); la creación de una instancia nacional para la atención a las cooperativas (16); acotar y crear un mercado de deuda pública (44 y 45); ampliar el sector no estatal como una solución de empleo (141) y desarrollar una política de comunicación social (264).

En relación al proyecto de Plan 2030 se define la visión de nación que se desea alcanzar como soberana, independiente, socialista, democrática, prospera y sostenible. Como fuerzas motrices del plan se proponen seis ejes estratégicos que incluyen: Gobierno eficaz y socialista e integración social; Transformación productiva e inserción internacional; Infraestructura; Potencial humano, ciencia, tecnología e innovación; Recursos naturales y medio ambiente; y Desarrollo humano, justicia y equidad. En torno a estos seis ejes se establecen 22 objetivos generales y 106 objetivos específicos.

Finalmente, el documento recoge como sectores estratégicos para la economía cubana los siguientes, enfatizando en el próximo quinquenio: Construcciones; Electroenergético; Telecomunicaciones; Logística integrada de transporte, almacenamiento y comercio; Logística integrada de redes e instalaciones hidráulicas; Turismo; Servicios profesionales; Agroindustria no azucarera e industria alimentaria; Farmacéutico, biotecnológico y producciones biomédicas; Agroindustria azucarera y de sus derivados; e Industria ligera.

A estos sectores debiera añadirse la minería, especialmente la industria del níquel dado el peso que tiene como primer producto exportable del país.

En los sectores señalados se destaca el peso otorgado a los cinco sectores que aseguran la infraestructura necesaria para el desarrollo del país y que aparecen en primer orden. Por otra parte, -además del caso de la minería ya apuntado- se aprecia la ausencia de algunos sectores como el metalúrgico y el metal-mecánico que resultan de importancia para el aseguramiento de los sectores de apoyo a la infraestructura productiva y de servicios. De igual modo, la industria cultural o creativa merecería un destaque por su identidad propia y su potencial económico dentro de lo que pudiera ser la industria ligera considerada en un sentido más amplio.

Desde luego, el análisis del Plan 2030 deberá retomarse una vez que estén listos los cálculos que permitan una visión más precisa de los potenciales previstos, lo que se prevé concluya en el próximo año.

Para concluir el análisis, conviene examinar algunos elementos que incidirán en desarrollo de los próximos 15 años de la economía cubana.

Entre los factores externos cabría destacar:

–El impacto de la permanencia del bloqueo económico de EEUU contra Cuba. Desde que el 17 de diciembre de 2014 se planteó por la administración de Barack Obama la decisión de levantar esta medida punitiva contra Cuba, prácticamente poco o casi nada se ha hecho y las perspectivas para avanzar en este sentido son inciertas en estos momentos. En este sentido, tomando en cuenta que el bloqueo deberá ser levantado por acuerdo del Congreso de EEUU, la mayoría de los analistas no esperan que la supresión del mismo se produzca antes de 2018 o 2020, lo cual supone la continuidad de elevados costos para la economía cubana.

–La incierta evolución de la economía mundial en los próximos años, donde no se aprecian tendencias favorables para los principales rubros de exportación cubanos, entre otros aspectos.[6]

–La dinámica de las relaciones económicas internacionales del país, en las que se observa la permanencia de restricciones financieras –incluyendo la IED- y limitaciones comerciales con los principales mercados. Según análisis econométricos realizados[7] los limites para un financiamiento sostenible suponen –en relación al PIB- un saldo de cuenta corriente menor a -1%; una deuda externa no mayor del 40%; un déficit comercial menor a -2% y un crecimiento del PIB mayor del 4%.

Entre los factores internos pueden señalarse:

–La velocidad y secuencia de los cambios estructurales indispensables a realizar.[8]

–La reducción de la dependencia externa en referencia a que:

+ El crecimiento del 1% del PIB supone un incremento de 1,5 a 3% en las importaciones.

+ La capacidad de sustituir importaciones, así como la expansión de las exportaciones demanda mayores importaciones a corto plazo.[9]

–La aplicación de la ciencia y la técnica para el incremento de la productividad del trabajo.

–El papel que puedan jugar el sector privado y el cooperativo como fuentes de empleo y en la producción de bienes y servicios de baja intensidad de capital.

–La reducción de las tensiones socioeconómicas internas, especialmente en lo referido al ingreso de los trabajadores como elemento clave para el incremento de la productividad del trabajo.

–El papel de los factores de movilización política, en especial los niveles de participación y consenso de la población en la toma de decisiones.

Las proyecciones de crecimiento en los próximos cinco años elaboradas por analistas extranjeros[10] prevén tasas ascendentes de 4 a 5%, pero condicionadas por el levantamiento del bloqueo de EEUU. Sin ese condicionamiento, los estimados se sitúan en torno al 3 a 4%.

En general, la creación de condiciones mínimas para que la economía cubana se encamine hacia una senda de desarrollo supone crecimientos entre 5 y 7% y la elevación de la tasa de inversiones a entre 20 y 25% sobre el PIB. Esto último demanda un crecimiento acelerado de la IED[11]. Por otro lado se requiere elevar la retribución y la motivación laboral en función del trabajo aportado, cerrar las brechas de equidad y elevar la inclusión social.

En general puede afirmarse que una de las mayores complejidades del proceso de actualización del modelo económico cubano es que supone costos inevitables, que no se corresponden con las expectativas a corto plazo de la población. Por ello se requiere alcanzar una información, una cultura económica y una participación en la toma de decisiones a un nivel elevado, con el objetivo de neutralizar los efectos que esta contradicción entre costos y expectativas supone.

A pesar de las dificultades, ello solo será posible bajo el socialismo, que sigue siendo condición para el desarrollo del país.

Notas

[1] En lo adelante estos documentos se referirán en el texto como Conceptualización, Lineamientos 2016-2021 y Plan 2030. Ver PCC (2016, 2016a y 2016b).

[2] Es de destacar que hasta el cierre del mes de julio habían participado en la discusión –que debe concluir en septiembre- 704 643 personas, las que habían realizado 95 482 propuestas. Aunque la discusión se realiza con grupos seleccionados, los documentos se encuentran a disposición del público que puede emitir sus criterios a través de diferentes vías.

[3] Ver PCC (2016).

[4] En lo adelante se refiere entre paréntesis el número del párrafo que recoge el planteamiento.

[5] Ver PCC (2016b).

[6] Ver Rodríguez (2016a).

[7] Ver especialmente Quiñones (2015).

[8] La compatibilización adecuada de medidas de corto plazo con elementos estratégicos de largo alcance es uno de los temas más complejos a resolver. Ver Hidalgo (2016).

[9] Ver Quiñones (2015) y también Hidalgo y Cribeiro (2015).

[10] Ver EIU (2016).

[11] Se ha planteado que la misma debe alcanzar entre 2 000 y 2 500 millones de dólares anuales.

 

Bibliografía

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La Conceptualización del Modelo: Análisis de sus características y perspectivas (I)

Por: José Luis Rodríguez
28 octubre 2016
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1° de mayo La Habana-Cuba. Unidos en la construcción del socialismo. Un pueblo digno y libre ¡Viva Cuba Socialista!
I

A lo largo del desarrollo de la Revolución cubana, han sido varios los documentos en los que se han plasmado conceptualmente las características del proceso de transición al socialismo en nuestro país, por lo que resulta de utilidad que las transformaciones actuales se analicen en el contexto de su perspectiva histórica.

En efecto, ya en el I Congreso del PCC, celebrado en 1975, se aprobó la “Plataforma Programática del Partido Comunista de Cuba”[1]. En este documento se recogía la fundamentación, el carácter y la obra de la Revolución en su primera parte y en una segunda sección se desarrollaban los principios y objetivos programáticos de la misma.

Entre los aspectos a destacar de ese documento, que enmarcaba la sociedad cubana de entonces transitando por un período de construcción socialista, se afirmaba: “La construcción del socialismo significa: superar todo tipo de propiedad privada sobre los medios de producción en la economía social y, con ello, la formación de un sistema único de economía en el que solo existan formas sociales colectivas de propiedad sobre los medios de producción… (…) Representa alcanzar la victoria total y definitiva sobre las antiguas clases explotadoras.” Esto suponía que junto a la creación de la base técnico material del socialismo se produjera “…el desarrollo y ampliación de las relaciones de producción socialista hasta hacerlas únicas, lo que conduce, a través de la estricta observancia del principio de voluntariedad, a la gradual sustitución de la pequeña propiedad campesina por la propiedad cooperativa o a su incorporación paulatina a la propiedad de todo el pueblo.”[2]

Se concebía así una sociedad donde no había espacio para la propiedad privada –tampoco un lugar destacable para la propiedad cooperativa- y donde se aspiraba a la preponderancia absoluta de la propiedad de todo el pueblo, entendida como propiedad estatal. Todo ello se suponía transcurriera en un período de tiempo relativamente breve y sin mayores contradicciones.

Posteriormente, en el III Congreso del PCC, celebrado en 1986, se aprobó el “Programa del Partido Comunista de Cuba”.[3] Este documento también tenía una primera parte dedicada al recuento histórico, el carácter y la obra de la Revolución, mientras que una segunda parte destacaba los objetivos y tareas del PCC para culminar la construcción del socialismo.

En la fase correspondiente a la construcción del socialismo se planteaba: “…superar todo tipo de propiedad privada sobre los medios de producción en la economía social y, con ello, la formación de un sistema único de economía en el que solo existan dos formas de propiedad social sobre los medios fundamentales de producción: la estatal y la cooperativa;…”[4] Por otro lado, en la cuestión central del desarrollo económico en los próximos años se subrayaba que: “…no consiste en cuanto crecer, sino en que crecer y cómo crecer…”, enfatizándose en la industrialización y en la profundización de la integración socialista.[5]

Se podían observar muchas similitudes entre este documento y la Plataforma aprobada en 1975, aunque se abría un espacio a la propiedad cooperativa y se enfatizaba que la propiedad social sería preponderante –específicamente- sobre los medios fundamentales de producción.

La vigencia de este último documento se vio limitada por la crisis del Período especial y por las valoraciones que produjo del Proceso de Rectificación de Errores y Tendencias negativas que se inició en 1986, proceso donde se evaluaron críticamente los errores cometidos en la introducción –entre 1975 y 1985- de una política basada en el cálculo económico, la que tomaba muchos elementos del modelo soviético de gestión vigente entonces.

De tal modo, en el IV Congreso del PCC, celebrado en 1991 se acordó que: “…el Programa no se corresponde cabalmente con los conceptos desarrollados en el proceso de rectificación de errores y tendencias negativas, a partir del 19 de abril de 1986, ya en parte señalados meses antes en el Informe Central al III Congreso.” Y más adelante se concluía “…el IV Congreso del Partido (…) Declara que el programa aprobado por el III Congreso no se ajusta a la realidad actual.”[6]

Durante los años del Período especial –que se inicia el 29 de agosto de 1990- el país debió concentrarse en una estrategia dirigida a resistir el impacto de la crisis al menor costo social posible, al tiempo que la economía cubana se reinsertaba en la economía mundial bajo las nuevas condiciones que suponían la desaparición del socialismo en Europa. En esa situación no sería posible la elaboración de nuevos documentos con el objetivo de examinar conceptualmente la experiencia de la Revolución cubana, aunque sí se elaboró lo que pudiera calificarse como una política de resistencia y sobrevivencia, expresada en los documentos del IV Congreso del PCC de 1991 y en el V Congreso de 1997[7], así como en numerosos discursos del Comandante en Jefe Fidel Castro.

Superados los momentos más críticos del Período especial y tomando en cuenta la necesidad de enfrentar sus secuelas, nuevos conceptos sobre la construcción socialista se elaborarían en los años 2000, bajo las premisas del proceso de lucha ideológica y rediseño de las políticas económicas y sociales que se impulsaron bajo la llamada Batalla de Ideas entre 1999 y 2006. Esa experiencia se expuso en el discurso del Comandante en Jefe Fidel Castro del 5 de diciembre de 2004, donde –en esencia- se abogaba por una gestión estatal liberada de métodos burocráticos y se buscaban soluciones a agudos problemas políticos y sociales por métodos expeditos.[8]

Sin embargo, serios problemas estructurales permanecían sin solución, imposibilitando un crecimiento sostenible que asegurara el desarrollo. Esto se puso dramáticamente de manifiesto cuando la situación económica del país se agravó notablemente bajo el impacto de la crisis en 2008, lo cual llevó a que se analizara por el gobierno cubano la necesidad de emprender cambios sistémicos más profundos en la economía para estabilizar el crecimiento y asegurar el desarrollo del país.

De este modo, la decisión de realizar una transformación esencial de la política económica y social del país se hizo pública por el presidente Raúl Castro en su discurso del 1º de agosto del 2009 ante la Asamblea Nacional al señalar que “…se trata de definir con la más amplia participación popular la sociedad socialista que aspiramos y podemos construir en las condiciones actuales y futuras de Cuba, el modelo económico que regirá la vida de la nación en beneficio de nuestros compatriotas y asegurar la irreversibilidad del régimen sociopolítico del país, única garantía para su verdadera independencia.”[9]

Se iniciaría entonces una nueva etapa en la estrategia de desarrollo y la política económica de la Revolución cubana.

 

II

Luego de una amplia discusión popular,[10] los Lineamientos[11] aprobados en abril de 2011 por el VI Congreso del PCC implicaron un grupo de transformaciones fundamentales en la política económica y social del país dirigidas a superar las limitaciones impuestas por el Periodo especial y también aquellas asociadas al modelo económico cubano vigente durante los primeros 30 años de la Revolución.

Aún cuando la elaboración de los Lineamientos no estuvo precedida de una conceptualización formalizada en un documento, de hecho en los mismos se expresó implícitamente un cambio conceptual importante a nivel de la estrategia económica para esta nueva etapa. Se pasó así de una estrategia de resistencia frente a la crisis y reinserción en las nuevas realidades económicas, que primó desde 1990, a otra de mayor complejidad, que se caracterizaría por la creación de condiciones para un desarrollo sostenible a mediano plazo.

De este modo, en la formulación de los Lineamientos se subrayó la necesidad de actualizar el modelo socialista, y los mismos llevaron implícitamente a la introducción de un grupo de tesis que incluían una interpretación novedosa o diferente de algunos principios que se venían aplicando en la construcción del socialismo en Cuba, tomando en cuenta la experiencia acumulada a lo largo de 50 años de Revolución.

En los Lineamientos se reconoció en primer lugar, un mayor espacio a las relaciones monetario-mercantiles y a la propiedad no estatal en el sistema de dirección de la economía, en el que –no obstante- predominaría la planificación.

Esta decisión dio cuenta de una realidad objetiva y superaba consideraciones anteriores sobre la preponderancia de una sola forma de propiedad social, tomando en consideración el insuficiente nivel de desarrollo que había alcanzado el país y la imposibilidad de que una gestión de la economía socialmente más eficiente transcurriera con un elevado nivel de centralización y únicamente bajo la propiedad estatal.[12] Por otro lado, se precisaba concentrar los esfuerzos del sector público en la promoción de los sectores donde se encuentra el mayor potencial de desarrollo económico y donde se concentran los medios fundamentales de producción.

No obstante se correrían riesgos, ya que aunque eran explícitos los propósitos de no desarrollar un modelo capitalista, debían adoptarse medidas efectivas que permitieran reconocer y neutralizar las negativas consecuencias del mercado en una economía socialista.

En segundo lugar, se reitero el papel fundamental de la propiedad estatal como el elemento motriz fundamental del desarrollo, al tiempo que se definió un nuevo espacio para la gestión de la propiedad privada, la cooperativa y la propiedad mixta, aunque los límites de la propiedad no estatal se precisarían posteriormente de forma gradual.

En tercer lugar, se promovió la separación entre las funciones estatales y empresariales, unido a la descentralización de la gestión económica de las entidades públicas a favor de las empresas y territorios, asegurando la participación de los trabajadores en la misma.[13]

Por último, en las transformaciones previstas se otorgo un mayor peso al consumo personal en los mecanismos de estimulación, en tanto que se racionalizaba el consumo social, especialmente en lo referido a los subsidios generalizados y las gratuidades indebidas, asegurando –al mismo tiempo- la equidad y la solidaridad social, proceso que ha probado ser de elevada complejidad.[14]

A partir del análisis de la situación económica del país y de las premisas conceptuales implícitas en los cambios a proponer, los Lineamientos definieron las soluciones a alcanzar a corto plazo como aquellas encaminadas a resolver el déficit de la balanza de pagos, la eficiencia económica, la motivación por el trabajo y la distribución del ingreso, así como la creación de condiciones estructurales y productivas para el desarrollo.

A más largo plazo las soluciones deberían comprender una alta autosuficiencia alimentaria y energética, un uso eficiente del potencial humano, una elevada competitividad en las producciones tradicionales y el desarrollo de nuevas producciones de alto valor agregado.[15]

En síntesis, la lógica esencial para el avance económico y social del país a corto/mediano plazo suponía reducir hasta eliminar el déficit financiero externo –en primer lugar mediante la renegociación y pago de la deuda externa-, como elemento clave para incrementar la inversión extranjera directa, a un nivel tal que permitiera aumentar aceleradamente la productividad del trabajo y con ello crear las condiciones indispensables para incrementar la retribución al trabajo y los ingresos de la población, con vistas a elevar su nivel de vida, todo ello conjugado con la necesaria formación de valores éticos y políticos en los ciudadanos.

Transformaciones de esta naturaleza demandaban necesariamente un periodo de tiempo largo, aunque en no pocos casos, esta premisa no se tuvo en cuenta adecuadamente en las proyecciones de los Lineamientos para el periodo 2011-2016. Probablemente ello se debió en parte a la presión para encontrar soluciones más rápidas a problemas presentes durante muchos años por diversas circunstancias y también por errores de apreciación en los procesos de planificación.

El nivel de ejecución de los Lineamientos aprobados en 2011 arrojo hasta abril de este año un cumplimiento del 21% de los 313 previstos, con un 77% en proceso de ejecución y un 2% que no se han ejecutado.[16]

Los mayores avances se alcanzaron en la reducción del desbalance financiero externo y en la creación de condiciones jurídicas y organizativas favorables para la aplicación de la política fiscal y la referida al tratamiento de la inversión extranjera, así como en el reconocimiento al papel que puede jugar la propiedad privada y cooperativa en el desarrollo de la sociedad. También se inicio el proceso de reestructuración del sector empresarial estatal en su primera etapa y se redujo el subempleo en las empresas públicas. No obstante, dificultades de diversa naturaleza provocaron que el crecimiento logrado entre 2009 y 2015 solo alcanzara un 2,8% promedio anual.

En el ámbito de las relaciones sociales, se produjo un cambio sustancial en la política migratoria del país mediante una nueva legislación más flexible aprobada en 2013, mientras que se mantuvieron los indicadores alcanzados en los servicios de salud y educación, aunque también se enfrentaron dificultades. Tampoco se pudo neutralizar el impacto negativo de diversas medidas, lo que conllevo a un aumento en la desigualdad en la distribución del ingreso, una reducción de la cobertura de la asistencia social y a una disminución en el ritmo de solución del déficit habitacional y del transporte de pasajeros.

En el Informe Central al VII Congreso del PCC, celebrado en abril de este año el presidente Raúl Castro destaco como problemas en la implementación de los Lineamientos la no valoración de los niveles de riesgo, así como de los costos y beneficios de determinadas medidas y alerto sobre la necesidad de rectificar cuando los efectos no son los deseados, entre los aspectos de mayor importancia.[17]

Notas

[1] PCC (1976) “Plataforma Programática del Partido Comunista de Cuba. Tesis y Resolución” Departamento de Orientación Revolucionaria del CC del PCC, La Habana, 1976.

[2] Ibid. pp. 58 y 59.

[3] PCC (1986) “Programa del Partido Comunista de Cuba” Editora Política, La Habana, 1986.

[4] Ibid. p. 75.

[5] Ibid. p. 79.

[6] PCC (1992) “IV Congreso del Partido Comunista de Cuba. Discursos y documentos” Editora Política, La Habana, 1992 (pp. 127 y 137).

[7] Ver PCC (1997).

[8] Ver Castro (2004)

[9] Ver de Raúl Castro (2015)

[10] Producto de esta discusión se modifico el 68% de los lineamientos contenidos en el proyecto original.

[11] Ver PCC (2011).

[12] La existencia de las relaciones monetario-mercantiles en el socialismo se basa en el aislamiento económico relativo entre los productores que –producto del bajo nivel de desarrollo de las fuerzas productivas- no pueden expresar directamente el carácter social de su trabajo y requieren de un mercado para hacerlo.

[13] En los Lineamientos no resultaron explícitos los mecanismos de participación y diversos autores señalaron la necesidad de que se transitara a una forma de gestión participativa. Ver Fernández (2012); Espina (2012); García et. al. (2012) y Piñeiro (2012).

[14] Ver el análisis de Zabala (2013) y Espina (2012 y 2015).

[15] Ver PCC (2011, p. 10).

[16] Ver Rodriguez (2016)

[17] Ver Castro (2016).

Bibliografía

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-PCC (1976) “Plataforma Programática del Partido Comunista de Cuba. Tesis y Resolución” Departamento de Orientación Revolucionaria del CC del PCC, La Habana, 1976.

-PCC (1986) “Programa del Partido Comunista de Cuba” Editora Política, La Habana, 1986.

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-PCC (1997) “Resolución Económica V Congreso del Partido Comunista de Cuba. La Habana, 8-10 de octubre de 1997” Editora Política, La Habana, 1997.

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-Quiñones, Nancy (2015) “El déficit externo de Cuba: una visión desde la sostenibilidad” Editorial UH, La Habana, 2015.

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–The Economist Intelligence Unit (EIU) (2016) “Country Report Cuba” June 1st 2016 enwww.eiu.com

-Zabala, María del Carmen (2013) “Retos de la equidad social en el actual proceso de cambios económicos” en Omar Everleny Pérez y Ricardo Torres (Compiladores) “Miradas a la economía cubana. Entre la eficiencia económica y la equidad social” Editorial Caminos, La Habana, 2013.

(Continuará)

A debate la Conceptualización del modelo cubano: ¿Cuál es la novedad? (+ Podcast )

Por: Rosa Miriam Elizalde
12 de junio 2016
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El Estado tiene que intervenir para compensar las desigualdades que surgen, para compensar con las medidas apropiadas la desigualdad en la distribución de ingresos que ocurre bajo una competencia de mercado y en ese sentido las regulaciones juegan un papel mediante los subsidios a los grupos sociales más desfavorecidos, o a las actividades de interés social en general que no se pueden gestionar con mecanismos mercantiles. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

Descargue el tabloide con los documentos del VII Congreso del PCC, en versión PDF (214 Kb)

Escuche el programa (aquí )

Transcribimos el diálogo que sostuvimos con los economistas, ambos doctores en ciencias, José Luis Rodríguez y Jorge Barrera Ortega, con el que iniciamos una serie para debatir los documentos del VII Congreso del PCC. Esta vez hablamos sobre la novedad e importancia de la “Conceptualización del modelo económico-social cubano de desarrollo socialista”, y en particular sobre el sistema de propiedad que este documento refrenda para Cuba.

Rosa Miriam: Hola, amigos de Cubadebate. Transmitimos este podcast desde los Estudios Balari, en La Habana Vieja, donde nos acompañan dos expertos en economía, el doctor José Luis Rodríguez, asesor del Centro de Investigaciones de la Economía Mundial, y el doctor Jorge Barrera, profesor de la Facultad de Contabilidad y Finanzas, de la Universidad de La Habana.

El tema que nos ocupa hoy está agitando la política nacional, con un debate que comenzó en el VII Congreso del Partido Comunista de Cuba, celebrado en abril, y que a partir del 15 de junio se instala en todo el país, en torno a dos documentos generados por esta cita partidista. Uno de ellos, la Conceptualización del modelo económico-social cubano de desarrollo socialista, es el que vamos a comentar hoy. Prometo que vamos a tener otros especialistas que nos ayuden a entender y explicar los conceptos que están reflejados en este documento, pero quisiera que nos concentremos ahora en el capítulo dos, dedicado a la propiedad sobre los medios de producción.

Por supuesto, hay muchas preguntas que han llegado a la redacción sobre este asunto, traigo algunas para compartirlas con ustedes, pero creo que podríamos comenzar con una pregunta que muchos se hacen: ¿Cuáles son las principales novedades relacionadas con la propiedad que aparecen en esta conceptualización?

José Luis Rodríguez: Pienso, en primer lugar, que es importante contar ya con un documento que —como este dice— al final tendrá que ser actualizado en la misma medida que transcurra el tiempo y los temas habrá que abordarlos con más amplitud.

El tema de la propiedad sobre los medios de producción en este documento de la Conceptualización ratifica el criterio de que la propiedad socialista de todo el pueblo— que se manifiesta en Cuba como propiedad estatal— va seguir siendo el elemento fundamental para el desarrollo de la economía cubana.

Sin embargo, este concepto aparece ya por primera vez hace tiempo —sobre todo a partir de la reforma constitucional del año 92 —cuando se abrió el espacio para la propiedad mixta en Cuba, reconocida en la Constitución. Aquí también se expande el concepto de propiedad cooperativa no solo en la esfera agraria, que era donde estaba originalmente, sino también al sector no agropecuario y la propiedad privada, que conceptualmente está bien enmarcada, dado que normalmente se ha dado a conocer como propiedad de los trabajadores por cuentapropia, que –en realidad- al final es propiedad privada. Se aborda también con amplitud en este punto, me parece que da una visión mucho más cercana a la realidad en estos momentos.

Tal vez lo más interesante y –hasta cierto punto novedoso- es desde el punto de vista conceptual el reconocimiento al papel que desempeña la forma de propiedad no estatal en la etapa actual del socialismo cubano, que lo primero que hay que es que se trata de un modelo en construcción.

Estamos en una etapa en la que se construyen relaciones socialistas de producción en un proceso no concluido y esto refleja además el nivel de desarrollo que tiene la sociedad cubana, donde no es posible aspirar como se decía en los clásicos del marxismo a una socialización directa e inmediata del trabajo en la sociedad y es necesario que ante la imposibilidad de esa socialización directa se reconozca el mercado para confrontar a través de él aquellos elementos que no pueden socializarse directamente, lo cual implica reconocer un espacio para la propiedad privada y la propiedad cooperativa también. Es decir, creo que es un avance importante ese reconocimiento, muy racional, que además rompe las tendencias que tuvimos anteriormente: primero en los años 60, después a inicios del Período Especial cuando se trató idealistamente de excluir estas formas que en realidad existían dentro de la sociedad, solo que en forma de economía informal, es decir, su no reconocimiento social llevaba a sumergir estas actividades.

Creo que en este momento es importante que exista ese reconocimiento y que conceptualmente además se explique en este capítulo. Pudiéramos decir que esa es en mi opinión, uno de los cambios más importantes que tiene el documento.

Jorge Barrera: Quería agregar uno que me parece que es de suma importancia. En el propio documento se expresa de forma explícita que la propiedad mixta no necesariamente tiene que ser con extranjeros, sino que puede ser también con cubanos. Un productor cubano interesado en ese tipo de relación, puede sentirse un poco discriminado al no poder participar en una empresa mixta; me parece que ahí se está corrigiendo un aspecto importante. Que los cubanos que tengan talento, posibilidad, recursos, puedan también participar en una empresa mixta, ya sea como administración o incluso poniendo parte del capital y parte de los recursos, con participación del Estado.

Trabajé muchos años en los bancos y recuerdo que bancos importantes en el mundo, grandes conglomerados financieros, creaban empresas mixtas en las cuales ellos tenían una parte del capital y la otra parte era de los propios trabajadores de esas empresas, sobre todo en el tema de los servicios que recibían los bancos y en particular en el desarrollo del software. El desarrollo del software de los bancos se hace en muchos casos con empresas mixtas creadas por bancos en las que tienen parte de la propiedad, y eso le da una eficiencia muy alta al trabajo de esa empresa, sin que el banco que como dueño participa pierda el control de las decisiones principales de esas entidades.

No se trata de libre mercado

Rosa Miriam: Pero para nosotros el mercado ha sido como el coco, un instrumento que pone en tensión el proyecto socialista. ¿Qué papel tiene el mercado en esta circunstancia? ¿Cómo se valora en la definición en esta conceptualización?

José Luis Rodríguez: En el documento se establecen varias premisas en este sentido. En primer lugar no se trata de un libre mercado, sino que es un mercado que debe ser regulado por el Estado. Debe haber una relación entre la regulación digamos de los medios de producción y la propiedad del Estado— básicamente como propiedad estatal—, y una planificación que regule o que establezca adecuadamente la regulación de la propiedad no estatal.

Puede verse como una contradicción reconocer que tiene que haber un espacio de propiedad no social todavía no totalmente social en caso de la cooperativa o del sector privado y por otro lado el desarrollo de la propiedad socialista. Vuelvo a la idea que dije anteriormente, nosotros estamos en proceso de construcción socialista, no es una sociedad socialista totalmente determinada y tenemos que acceder a determinados ritmos de crecimiento que permitan los cambios estructurales en la economía y avanzar en esa dirección, pero para eso tenemos que hacer uso de todos los recursos que la sociedad disponga y en este sentido se abre un espacio a esta forma de propiedad no estatal que además en uno de los párrafos se señala que estarán sujetas a temporalidad. Es decir, habrá espacio por un tiempo determinado a ciertos negocios que en otro momento pueden ser gestionados de manera diferente.

Eso ocurrió por ejemplo con las telecomunicaciones en Cuba. Se creó una empresa mixta, ETECSA, en 1995, y posteriormente fue recomprada por el Estado en el 2008 cuando cambiaron las condiciones, cuando tuvimos otras posibilidades. Es decir, este movimiento del sector no estatal tiene también esas características y da en esta dirección unos espacios que debemos saber aprovechar.

Desde luego, regulación no quiere decir intervención directa en esos mecanismos, sino que el Estado tiene que funcionar con relación al sector mercantil o al mercado también bajo reglas del mercado. Es decir, no deben preponderar cosas que nos han afectado negativamente durante años, tales como tratar de controlar infructuosamente el mercado mediante una intervención administrativa. Si se parte de que existe un mercado y el mecanismo -por ejemplo- de formación de precios está sujeto a estas reglas de mercado, la intervención estatal no es precisamente tratar de fijar estos precios o limitar esos precios administrativamente. La vía es —y eso ha sido planteado por nuestros dirigentes en la Asamblea Nacional —competir eficientemente en ese mercado.

De este modo, si se quiere regular un precio, pongamos –por ejemplo- el de los productos agropecuarios en el mercado y se quiere mantener un precio determinado, como se hace por ejemplo con el arroz que se vende a 5 pesos la libra, usted lo que tiene es que mantener el flujo de oferta suficiente para que ese precio se sostenga establemente y el Estado inyectar recursos en ese sentido.

Al respecto se informó que el año pasado fueron 85 000 toneladas de arroz que se inyectaron por esa vía, este año son 110 000 en el plan.

Si Ud. no mantiene ese flujo de oferta, ese precio no se sostiene y sería un error fijarlo administrativamente, porque si no hay arroz, la tendencia que se impone es a que se venda en la economía sumergida a un precio superior. Ese concepto de que el Estado tiene que competir cuando establece reglas de mercado es muy importante y creo que no todos lo hayamos asimilado correctamente, pues existe la tendencia todavía a intervenir administrativamente cuando el mercado muestra sus aspectos contradictorios, porque los tiene. Es decir, el mercado tiene sus costos que se contraponen hasta cierto punto con la mirada socialista de más largo aliento de cómo debe funcionar la economía, pero podemos hacer que funcione a favor de una sociedad mejor si regulamos sus efectos mediante mecanismos económicos apropiados.

Tampoco podemos olvidar que el Estado tiene por un lado que competir en ese mercado que se ha abierto y por otro lado compensar socialmente los efectos perversos. En ese sentido –tratándose de una sociedad que construye el socialismo- el Estado tiene que intervenir para compensar las desigualdades que surgen, para compensar con las medidas apropiadas la desigualdad en la distribución de ingresos que ocurre bajo una competencia de mercado y en ese sentido las regulaciones juegan un papel mediante los subsidios a los grupos sociales más desfavorecidos, o a las actividades de interés social en general que no se pueden gestionar con mecanismos mercantiles. Todo esto tiene que ser con mecanismos económicos básicamente y minimizar los mecanismos directos de administración, porque eso no resuelve el problema.

Jorge Barrera: Quería insistir un poco más en el uso de los mecanismos económicos y escoger un ejemplo que también se ha discutido mucho: el tema de los subsidios a los productos básicos que tenemos en Cuba. Hay una decisión totalmente administrativa de poner los productos a un precio determinado que obvia totalmente el mercado internacional, de donde se adquieren buena parte de los productos que distribuimos por esa vía.

Ese en mi opinión es un mal ejemplo de uso de mecanismos para regular el mercado. Sería mucho más sensato no subvencionar los productos, no vender los productos a bajos precios, sino subvencionar a las personas que requieren esa subvención. ¿Porque tengo que vender el arroz a 25 centavos a alguien que está trabajando en el sector privado y tiene un ingreso de 600 CUC o 700 CUC al mes? Sin embargo, a los jubilados, a los que requieren la asistencia social, incluso a los propios que trabajan pero tiene ingresos todavía bajos, a esos sí los subvenciono, pero vendo el arroz, la papa, todos los productos que hoy en día se subvencionan, a su precio de mercado.

En el socialismo el equilibrio presupuestario no es inviolable

Rosa Miriam: Eso lo venimos escuchando desde los Lineamientos, adquiere un peso incluso en la política, pero…

Jorge Barrera: Yo creo que antes de los lineamientos.

Rosa Miriam: Bien, sigue siendo algo en proyecto. ¿Por qué?

José Luis Rodríguez: Se trata de un proceso complejo, porque primero se requieren recursos para esas subvenciones y a veces esa visión se subordina a una política para balancear el presupuesto: de un lado se trata de reducir gastos del presupuesto –lo cual es racional- pero por otro lado se asume el compromiso de la subvención socialmente necesaria, hay personas que lo necesitan y eso choca con la otra política. En el socialismo no se puede poner como un principio inviolable el equilibrio presupuestario, reducir los gastos a como dé lugar y por otro lado no tener en cuenta la necesidad de que se otorgue cierto nivel de subsidio en la asistencia social.

Eso lo hemos visto en los últimos años, producto de que cambió el criterio para otorgar la asistencia social. A mí me parece que está bien que se busque la racionalidad, lo que no puede resultar es que haya personas que requieran ese subsidio y por razones de tipo equilibrio presupuestario no se le otorgue ese subsidio, porque cambiaron las reglas del juego: es decir, hay una temporalidad en la que tú adoptas una medida muy racional para la economía y los efectos sociales de esa medida en el tiempo. Vamos a llamarle el tiempo político para aplicar esa medida y que no tenga las repercusiones negativas que pueda tener una reducción de subsidios a gente que los requiere, que no puede asumir los costos reales que tienen los productos o servicios indispensables.

Además, hay otras formas lícitas para compensar en el tiempo el déficit fiscal que pueda generarse mediante la emisión de títulos de deuda pública que se vendan a la población -que acumula liquidez- a tasas de interés atractivas, lo cual extrae liquidez y reduce la presión inflacionaria. Esa medida no se ha implementado, pero creo que es perfectamente posible.

Jorge Barrera: Eso es cierto. Yo creo que el documento se enfoca al futuro, a lo que debe ser, y hay algo que para mí es de suma importancia, y es no extrapolar nuestra situación de hoy en día, porque para empezar, todas las mediciones económicas que hacemos en mi opinión son erróneas porque tenemos una tasa de cambio para el sector empresarial de 1 peso por 1 CUC, que es totalmente ficticia.

Siempre pongo el mismo ejemplo: si tu quieres medir la altura de un edificio que tiene 8 pisos y en algunos pisos doy la medida en metros y en otros la doy en pulgadas, y cuando sumo mide 62, ¿62 qué? ¿Metros o pulgadas? Con todos los números económicos y sobre todo con los macroeconómicos pasa lo mismo. Estamos sumando mesas con pequeñas partículas. Esos números, ese balance presupuestario que hoy en día tenemos es totalmente, ficticio porque el producto que estamos subvencionando, que es el arroz, por ejemplo, se importa, por ahí tengo los números, debe ser en un 65 o 70 %.

José Luis Rodríguez: El arroz que nosotros consumimos en este momento está en el orden de las 700 000 toneladas: 200 000 para el turismo y unas 500 000 para la población, de las cuales se producen unas 300 000.

Jorge Barrera: El 40 % lo producimos y el 60% se importa. Y se importa en divisa; sin embargo, eso lo llevamos a todas las cuentas del presupuesto uno a uno. Me parece que lo estamos subvencionando de todas formas por la vía de rebajar los precios, lo que no cuantificamos adecuadamente ese importe. Decía que esto es un documento de futuro porque nada de lo que se dice aquí se puede hacer sin que exista una infraestructura mucho más clara, mucho más limpia que la que tenemos hoy en día.

Dije el tema tipo cambio, el tema de la doble moneda y de la doble tasa de cambio, pero a eso hay que añadirle temas de infraestructura logística. Hay que añadir una infraestructura legal, mucho más clara, mucho más utilizable, una infraestructura financiera que permita realmente registrar las transacciones que se hagan entre los privados y el Estado, entre las personas naturales. Aquí hay un punto importante, estas empresas privadas tienen que pagar el fisco y para pagarle al fisco tiene que estar muy claro lo que realmente se ingresa, lo que realmente se gasta, tiene que existir una contabilidad clara.

Si esa contabilidad no está asegurada en la infraestructura con entidades que puedan certificar esa contabilidad, con entidades financieras que puedan procesar los pagos y por lo tanto se puedan verificar después, pasa lo que en buena medida ocurre hoy. No es un misterio que buena parte de los trabajadores por cuenta propia, futuros empresarios privados, subdeclaran al fisco de forma importante, porque como todo es en efectivo, no se sabe nada, como no tienen obligación de factura, no hay control de factura. Es muy difícil que esa pequeña empresa hoy en día no subdeclare los ingresos, lo cual no le conviene a nadie.

La unificación monetaria no es solo unificación de monedas

José Luis Rodríguez: Lo que dice Barrera es cierto, pero qué pasa, vuelvo a insistir en el punto del tiempo para instrumentar una medida. Evidentemente, la unificación monetaria lleva tiempo y eso se proclamó como objetivo a finales del 2013. Estamos ya a la mitad del 2016 y no se ha podido dar el primer paso, una devaluación de la tasa de cambio empresarial…

Rosa Miriam: Ya cumplimos dos años de aquel pronóstico suyo en Cubadebate de que como mínimo se necesitarían tres años para acabar con la dualidad monetaria.

José Luis Rodríguez: Cumplimos dos años y medio.

Rosa Miriam: Dos años y medio, usted dijo que por lo menos tardaría 3 años mientras otros entonces pronosticaron que sería un proceso rápido, que en siete semanas se produciría el cambiazo.

José Luis Rodríguez: Si, porque –según un criterio bastante extendido entre la población- se identificaba la unificación monetaria como si fuera una unificación de monedas y ese no es el problema. El problema está en cómo unificar las tasas de cambio -que además son dos, una para las personas jurídicas y otra para las personas naturales-, que es donde está realmente la dificultad y donde se requiere un tiempo para que esa medida trascurra. Mientras tanto, tenemos que convivir con esa dualidad y con las cuentas mejores o peores que existen hoy en día. Usted tiene que prever que va a ver descalces en ese sentido entre unos que se van afectar y otros que se van a beneficiar dentro de la sociedad. Tiene que actuar instrumentando algunas medidas compensado los efectos de la devaluación mientras esa situación dure salvando hasta donde sea posible los efectos negativos.

Por otro lado, no podemos esperar a que se haga la reunificación para empezar a brindar los subsidios a personas. Tenemos que trabajar con esas cuentas a sabiendas de que es un análisis muy complicado que puede tener determinadas incongruencias, pero el precio que se paga demorando esa medida que compense esos efectos negativos que se han mencionado aquí es muy elevado desde el punto de vista social. También hay que sacar bien las cuentas en ese sentido para que el efecto sea lo menor posible, porque el tema de la unificación monetaria tiene un capítulo final que se ha expresado y se volvió a expresar ahora en los documentos del Partido, cuando se reitera que nadie será afectado y eso es un compromiso muy grande, porque cuando hablamos de que nadie será afectado estamos hablando de las personas jurídicas y las personas naturales, estamos hablando de los consumidores, estamos hablando de toda la sociedad y hay que prever qué se va a hacer para que esa afectación— por lo menos—sea compensada en alguna medida durante un período de tiempo.

Evidentemente es uno de los temas más complicados que tenemos hoy día, porque al producirse, como debe suceder, una devaluación de la tasa oficial, lo que hoy entraba como un cuc igual a un peso en las cuentas de las empresas, mañana si la tasa del cambio digamos que pasa a 10 pesos por un cuc, ese cuc ahora representará 10 pesos en los costos y ahí va a ver un efecto inflacionario e inmediatamente va a subir el precio, por lo que hay que prever que se va a hacer con el precio final. O lo compensas de alguna manera o aumentas los ingresos de la población, es decir, tienes que hacer una serie de balances y, para que se aminore ese impacto. Porque si lo dejamos a que corra, sería igual que en una economía de mercado, donde el ajuste se hace y cada uno se las arregle como pueda. Ese compromiso que se ha establecido fija determinadas normas, y establece mayores complejidades, pero es consustancial a una ética social del socialismo.

Centralización y descentralización, una relación compleja

Rosa Miriam: Déjame hacer un paréntesis porque tengo aquí algunos comentarios de los lectores de Cubadebate que nos llegaron cuando publicamos los documentos del VII Congreso del Partido –se pueden descargar en nuestra página web. Decía este lector: “Todas las empresas de cualquier forma de propiedad deben tener las mismas facultades para actuar frente al mercado y al plan. Hoy las empresas estatales no tienen las mismas facultades que las demás, se han dado algunas que no son suficientes y no todas las aplican, no porque no sepan, sino por miedo… Por ejemplo, la ampliación del objeto social. Hoy existen capacidades subutilizadas, millonarias, en las empresas estatales que no se usan debidamente. Ponerlas en función de la sociedad permitiría incrementar la oferta e intervenir en el mercado y bajar los precios. ¿Por qué no se hace?”

José Luis Rodríguez: Ahí me parece que entramos en un tema más profundo, que es hasta dónde llega la centralización en las decisiones económicas y hasta dónde podemos llegar con la descentralización de las mismas a nivel empresarial.

Rosa Miriam: y eso está pensado también

José Luis Rodríguez: Está pensado aquí, pero requiere de determinados pasos que hay que dar. No es simplemente decir vamos a descentralizar y -por ejemplo- que después no haya recursos para descentralizar. Es decir, se descentraliza mediante hechos concretos, en cosas concretas, y en ese sentido me parece que todavía venimos de una etapa en la cual producto de situaciones muy tensas, como las del Periodo Especial prácticamente el país tuvo que administrar muy centralmente los balances materiales fundamentales y tuvo que prácticamente llegar al detalle de las cosas fundamentales: alimentación, combustible, medicina etc. No obstante, en ese momento se abrieron determinadas posibilidades para que las empresas que operarán el sector de la divisa pudieran operar más o menos descentralizadamente.

Sin embargo, como no se crearon mecanismos para controlar o regular bien todavía esa descentralización, después en los años 2000 hubo que retornar a un nivel de centralización en el uso de la divisa que prácticamente cerró esa etapa de descentralización. Es decir, volvemos al tema de los recursos nuevamente. En general, está demostrado que con decisiones descentralizadas se gestiona más eficientemente la economía, es decir, yo pienso que hay que descentralizar. Pero no puede descentralizarse sobre la base de que usted mantenga indicadores que debe cumplir y que los mismos se mantengan absolutamente centralizados digamos, la capacidad de invertir, que es una de las decisiones fundamentales de una empresa. Se tiene que dar un rango, tiene que haber un fondo posible de invertir y la empresa tiene que tener capacidad, de dónde toma la decisión en un sentido o en otro, pero no puede mantenerse esa centralización de indicadores que todavía está presente en la planificación y pensar que eso se va a mantener para llegar a una economía más descentralizada. Eso tiene que variar y eso es un cambio de mentalidad importante porque además introduce entre otras cosas el factor de riesgo en la toma de decisiones.

Usted tiene que manejar esos elementos, usted no puede controlarlo todo. Hay un viejo dicho en el capitalismo que decía el que lo controla todo no controla nada porque realmente se te va la fuerza y se dispara el costo del control en tratar de llegarle a todos los detalles. Yo pienso que otorgar facultades para una gestión descentralizada es una decisión muy racional, pero que va a suponer un cambio importante en las formas de administración de los recursos del Estado. Desde luego que el estado seguirá manejando y planificando las grandes cifras de la macroeconomía, el balance de divisa del país. Pero una cosa es manejar el balance de divisas del país para decidir lo que exactamente tiene que hacer una empresa asignarle o no los recursos –como más o menos ocurre actualmente- y otra cosa es decir que va a haber esta cantidad de dinero que se le va a dar a las empresas y las empresas tienen un margen de decisión dentro de ciertas reglas del juego, lo cual es un enfoque completamente distinto. No hemos llegado, pienso, a la comprensión todavía de ese enfoque.

Jorge Barrera: Totalmente distinto en el enfoque, no tiene que ver con lo de hoy, y yo pienso que en una primera etapa, la gran ventaja que van a tener las empresas particulares es exactamente esa y hoy en día ya la tienen. Yo conozco a algunos empresarios entre comillas de este sector particular y veo cómo actúan, y no lo piensan dos veces para hacer una inversión, no lo piensan dos veces para buscar la pieza que les hace falta y sacan las cuentas perfectamente. ¿Cuánto me cuesta tener parada la máquina un mes?, tanto, ¿cuento me cuesta la pieza?, tanto, cómprala, y esa es la cuenta que sacan y por esa vía son eficientes.

Tanto las empresas estatales, como las empresas privadas, las mixtas, las que sean, tienen que tener una infraestructura financiera, legal, logística, que les permita ser eficientes, algo que hoy en día no existe en Cuba, no estoy hablando de mercado mayorista, estoy yendo un poco más allá.

Cuando uno ve los métodos de dirección de las empresas en los países desarrollados, por ejemplo, hay un sistema automatizado importante de dirección de empresas, SAP. El SAP (su nombre proviene de Sistemas, Aplicaciones y Productos en Procesamiento de datos) apoya que el responsable de mis inventarios como productor es el que me los suministra, y yo contrato con ese que me suministra mis inventarios. Le digo, fíjate yo tengo que tener aquí un mínimo de tanto y un máximo de tanto, como lo haces es un problema tuyo, o sea, el que produce hoy en día en un país desarrollado con esa infraestructura ni siquiera se preocupa de comprar los productos. Él se preocupa de a quien comprárselo, de firmar un contrato, y el que se preocupa de que tu tengas el producto es el que te lo suministra.

Cambia la idea de dirigir una empresa y el riesgo que José Luis nombraba con mucho atino, que es una de las características principales de toda actividad empresarial. No hay empresa que no tenga que correr riesgo, que no tenga estar constantemente analizando su riesgo; se centra en los aspectos más importantes de las empresa, no en los aspectos de logística, no en los aspectos de supervivencia, sino en los aspectos de cómo voy a complacer a mis clientes, cómo voy a dar un mejor servicio, cómo voy a hacer mejores productos. Ahí es donde está el riesgo que toma la empresa.

¿Hasta dónde la propiedad privada?

Rosa Miriam: Detengámonos en distintos tipos de propiedad que se describen en este documento, que es bastante “conceptualizador”, o sea, explica cada cosa casi como una Wikipedia. Por ejemplo, describe la propiedad socialista de todo el pueblo, la propiedad cooperativa, la propiedad mixta, la propiedad privada, la propiedad de las organizaciones políticas de masas, sociales y otras formas asociativas… Ahora, una pregunta que hacían los lectores de Cubadebate. Bajo los principios aquí descritos, que creo que son muy claros y donde la propiedad fundamental es la social socialista, ¿en qué otros sectores se puede aplicar la propiedad privada? ¿Solo en la agricultura y la gastronomía? ¿Por qué no en la industria ligera, la manufactura, la hotelería, la pesca, el transporte…?

José Luis Rodríguez: Primero, como decía hace un rato, este sector de propiedad no estatal se ha estado expandiendo en determinados sectores, primero existía ya en el sector agropecuario. Hay un porcentaje de propiedad privada que se arrastra desde la reforma agraria y también un sector cooperativo, las llamadas cooperativas de producción agropecuaria, que viene de finales de los 80 hacia acá y finalmente otra propiedad cooperativa mucho menos desarrolla que es la UBPC, la unidad básica ce producción cooperativa. Es decir, hay formas de propiedad que vienen de atrás, lo que ha cambiado lógicamente es la proporción ¿cuántas personas trabajaban en el sector no estatal en el año 89? el 6 por ciento la fuerza de trabajo, hoy es el 29 por ciento. Ahí está entrando básicamente el llamado trabajo por cuenta propia, propiedad privada urbana, propiedad privada agrícola, propiedad cooperativa agrícola y propiedad cooperativa no agropecuaria, además de las empresas mixtas que tienen otras características, pero también es un sector no totalmente estatal. Además, estas proporciones se han establecido sobre la base de descargar al estado en esta última etapa de aquellas actividades en las cuales el estado por el nivel de actividad que tiene, su gestión no es eficiente.

Un sector clásico, que además esta decidido pasarlo a gestión cooperativa, con más de 12 mil entidades que deben pasar en varios años, es el sector de la gastronomía y es evidente que eso puede dar un buen resultado. ¿Qué pasa? lo que decía Barrera, ese sector privado o cooperativa no agropecuario que está hoy manejando una parte importante de la gastronomía en este caso no estatal, tiene resueltos determinados problemas que no tiene resuelto el Estado. Por ejemplo, las fuentes de financiamiento.

Nosotros cuando pensamos en una inversión, sea el níquel, sean los derivados del azúcar, lo que sea estamos pensando es cómo el Estado obtiene recursos para ello y esos son volúmenes importantes de recursos. Sin embargo, este sector de propiedad privada y de propiedad cooperativa se nutre y se ha venido nutriendo a lo largo de los últimos años -y eso está reconocido en estudio empírico- por las remesas, donde los académicos norteamericanos dicen en sus estudios que el 50 por ciento de la remesas hoy es capital de trabajo. Esto es evidente, pues sería imposible comprender cómo se ha expandido ese sector, sector de baja intensidad de capital, si no hubiera habido una fuente de financiamiento no estatal y externa. Esa fuente de financiamiento todo parece indicar que ha transitado por ese 50 por ciento de las remesas. Si nos atenemos a los cálculos de las remesas que dio oficialmente el gobierno cubano, la última cifra ofrecida alcanza alrededor mil ochocientos millones al año, estaríamos hablamos de novecientos millones de capital de trabajo que ha entrado a ese sector, y eso hace incluso que se revelen algunas cosas aparentemente contradictorias. De este modo, este sector no estatal no pide créditos al banco en la medida que se supone que tuvieran que hacerlo, ya que lo están obteniendo de otro lado, es decir, que un sector para que se desarrolle tiene que tener una fuente financiera, y para ello se está nutriendo de una vía no estatal que le ha permitido y le ha dado la oportunidad de expandirse.

Lo que se ha planteado también en el documento es que para ese sector— cuestión que también tiene un amplio margen de discusión— no se permitirá la acumulación de la riqueza. Una de las cuestiones que queda todavía por resolver, no está totalmente perfilada en este análisis. No se permitirá esa acumulación, es decir, no va haber expansión, no va haber reproducción ampliada, ilimitada en ese sector.

Aquí se plantea por un lado en ese principio, pero por otro lado se habla de regular, y en la vía de la regulación se está pensando sobre todo en el mecanismo fiscal y el mecanismo fiscal tiene una serie de ventajas pero tiene una serie de costos también. Usted no puede elevarle la carga fiscal al sector privado hasta hacerlo prácticamente irrentable, porque entonces lo mata o hace que la actividad se sumerja, una cosa que planteaba Barrera al principio.

Me parece que está por explorar por qué no hacer inversiones mixtas entre ese sector privado y el Estado o crear un fondo de inversión mixto con las remesas y facilitar el movimiento de ese flujo de capital para beneficiar al Estado y beneficiar proporcionalmente con las tasas de interés que se quiera o con la facilidad crediticias que se quieran para promover eso. Me parece que falta por recorrer un camino en este sentido todavía por explorar, pero para mí está claro por lo menos hoy, si bien ese 29 por ciento de trabajadores está en el sector no estatal, hoy lo que contribuye en el PIB, de acuerdo a las estimaciones que se han hecho, son solo el doce por ciento del producto.

Eso te está indicando un sector de baja de intensidad de capital, un sector que no tiene la productividad promedio que puede tener el país, por no poner los extremos de la industria más desarrollada. Por lo tanto será un camino hacia el que por lo menos estos documentos apuntan y es a que el desarrollo va a venir básicamente por esas inversiones del sector estatal, y no por una expansión de sector no estatal de la economía. ¿Cómo se regula eficientemente ese sector no estatal? ¿Cómo hacer que crezca en función de los objetivos generales del país? Eso es lo que yo pienso que está todavía por perfilar exactamente, porque no creo que solo por la vía fiscal se pueda resolver el problema.

Precisar los extremos

Jorge Barrera: Creo que se pueden precisar un poco los extremos, ¿no? Hay un extremo que está más que claro y la gastronomía es parte de él. Cuando tú tienes una pequeña unidad productiva en la que trabajan tres personas puede ser que hasta 16 horas al día, cuando están totalmente aisladas, eso no hay quien lo controle centralmente, el Estado no se debe meter en eso. La vida ha demostrado en los últimos 50 años que es inútil, incluso que es un gasto desde todo punto de vista. Ese es un extremo. Yo creo que está claro que la gastronomía, la barbería, incluso los pequeños hostales y servicios personales, plomería, albañilería, etc. todo eso yo pienso que es algo que va a pasar cada vez más al sector privado, el que ya hoy en día está bastante bien representado.

Y está el otro extremo, que yo creo que el Estado nunca debe renunciar a él, que son las grandes industrias, que además inciden en el nivel de vida total de la población, que inciden en la capacidad defensiva del país, esas nunca se deben abandonar, y ahí está la electricidad, las telecomunicaciones, la minería.

Lo que no quita que en algún momento determinado, como explicaba José Luis, en el caso de las comunicaciones, se pueda hacer un negocio mixto, con alguien para adquirir tecnología, para adquirir, incluso, mercado, capital; y que después en la medida que el tiempo lo permita se recupere; pero esos grandes sectores que deciden generalmente la vitalidad del país yo creo que en ningún caso se deben privatizar.

Lo que decía José Luis es cierto, salta cuando uno lee el documento: ¿cómo se va regular el tema de la acumulación de las riquezas?, porque hay mucha discrecionalidad. Para algunas personas ganar 500 cuc al mes es una riqueza tremenda, incluso hasta para mí que gano la quinta parte de eso. Sin embargo, para otros no es tanto, para cualquier europeo, por ejemplo. Creo que en Suiza se estaba debatiendo darle, por ser suizo, 2500 euros al mes a todos los suizos. Se llevó a referendo y evidentemente 2500 euros al mes no es una bobería. Hasta donde se permite un nivel de riqueza, pienso que además tiene que ver con el desarrollo.

Me parece que lo más importante es que se pueda distribuir justamente, que no quiere decir igualitariamente, y eso es algo que tendrá que legislarse, perfeccionarse, acomodarse al estatus que tenga el país y el mundo, porque no somos tampoco ajenos al mundo. No estamos en un lugar que sea ajeno a lo que pasa en el mundo desarrollado y como es lógico todo el mundo mira al desarrollo, nadie mira al pequeño país de África, sino todo el mundo mira a EE.UU, a la Europa desarrollada, Japón, incluso ahora China, Singapur; o sea, a los países que van teniendo un nivel de desarrollo importante.

Gestión y propiedad

Rosa Miriam: Otro asunto muy llevado y traído, la diferenciación entre gestión y propiedad. ¿Cómo se percibe eso en el documento, que opinión tienen ustedes?

José Luis Rodríguez: Bueno ese es otro tema que yo pienso que todavía está abierto a debate. La propiedad no existe estáticamente, la propiedad tiene que reproducirse y, de acuerdo a como se reproduce esa propiedad, se expande o se contrae ese nivel de propiedad. Yo no puedo pensar que en una propiedad digamos que sea del Estado, y es arrendada por un privado o por una cooperativa yo pueda divorciar esa forma de gestión y pretender que el Estado se beneficie solamente del arriendo o de los impuestos sobre la ganancia que ese operador o gestionador de la propiedad arrendada saque, porque van a sacar más excedente que ese que van a tener que tributar al Estado.

Entonces, volvemos a la pregunta anterior, ¿qué hacer con ese excedente del sector no estatal? ¿Pensar que todo lo va consumir en consumo personal?, no es lógico que ocurra; además, tenemos la experiencia de sumas de dinero acumuladas en los bancos durante los años noventa, que simplemente permanecen ahí porque ya se cubrió la expectativa de consumo que tenían las personas que poseen ese dinero. Es decir, que tiene que encontrarse una salida y yo pienso que esa salida puede venir en parte por esa inversión mixta Estado-Privado, Estado-Cooperativa nacional, no extranjero, sino nacional, que le dé una fluidez y que conduzca digamos a un nivel racional esas ganancias.

Hay por aquí otros criterios que dicen: “bueno, se supone que tengan ganancias racionales”. Eso no puede quedar así, porque qué cosa es ganancia racional para alguien que se está expandiendo en el sector privado o en el sector cooperativo? Tiene que haber mecanismos más sofisticados, que no partan de un criterio de que la gestión es totalmente independiente a la propiedad. Hay que vincular lo que es propiedad estatal con su gestión, y no llevar el análisis a los extremos. Cómo lograr ese equilibrio es complejo, pero no imposible de lograr si se aplican criterios apropiados.

Las formas de regulación de la gestión mercantil no estatal requieren todavía una refinación en el análisis. Yo creo que aquí están apuntadas algunas cosas, pero me parece que vamos a decir que lo que hoy existe se queda corto, en ese sentido hay que avanzar mucho más.

Jorge Barrera: Ese es uno de los temas que no tiene una solución que no sea de prueba y error, y pasa con muchos temas sociales y económicos. Ahí va a haber que hacer legislaciones con la racionalidad del momento en que se hagan. No pueden ponerse en vigor y que la vida las corrija por la vía de su incumplimiento ¿no? Porque es imposible que una resolución se mantenga en el tiempo con las condiciones tan variables que vamos a tener, y va a depender también del propio desarrollo económico que tenga el país.

Hoy día, para poner un ejemplo bastante fuerte para la juventud, tener un carro casi que es un lujo, yo aspiro a que este país en 15 o 20 años sea un lugar donde tener un automóvil, no sea un lujo, sino un requisito para un nivel de vida aceptable, de un profesional, de una persona destacada, pero bueno, ¿cuánto vale un carro?, ¿cómo se mantiene?, todas esas cosas van a tener que ver con cuanto es racional que una persona gane y cómo hacerlo.

Efecto demostración

Rosa Miriam: Por ejemplo, en el sector de la prensa ha habido mucho debate sobre el tema de la propiedad de los medios, en un contexto en que han cambiado dramáticamente los medios de producción. Para nosotros está muy clara la diferencia entre propiedad y gestión. Una organización social puede ser el dueño de un periódico, digamos, pero no debería ser quien lo gestione, porque se necesita de una fuerza calificada para intervenir en un proceso tan complejo como el comunicativo. Por otro lado, no se podía prever en 1976 la emergencia de los blogs, por ejemplo, que es un medio de propiedad personal, ni de un subsistema de medios privados asociados, en algunos casos, a negocios particulares que son legales en el país. Todo esto se complica, porque hay fondos millonarios para el cambio de régimen en Cuba, provenientes de Estados Unidos, que se inyectan cada año en el espacio público cubano, funcional a la decisión de los vecinos de favorecer y “empoderar” –palabreja de moda- al sector privado nacional. ¿Cómo se interrelaciona todo esto en la conceptualización de nuestra política económica y social? ¿Cómo impacta el entusiasmo Estados Unidos de fomentar el sector privado en el país para crear las bases del retorno al capitalismo en Cuba?

José Luis Rodríguez: Yo pienso que a partir del 17 de diciembre del 2014 Estados Unidos reconoció que la agresión por la vía del Bloqueo no había dado resultado y por lo tanto había que cambiar de política; pero cuando se lee con cuidado, en el propio comunicado del Departamento de Estado del 17 de diciembre del 2014 se dice que no han cambiado los objetivos de cambiar el régimen político de Cuba y eso lo ratifica Obama en la entrevista que le hicieron un año después en el 2015. Vuelve a rectificar ese criterio, incluso dice más: yo no voy a avanzar en el Bloqueo, en su levantamiento, si Cuba no hace concesiones. Es decir, está planteando que es un arma de negociación para presionar lo que está presente. Por otro lado, las medidas que adoptan, tal vez las más connotadas, aunque todavía la aplicación no es muy práctica, son apoyar el sector privado.

Hay productos hoy que si el sector privado operara en comercio exterior puede comprar en Estados Unidos, eso está autorizado ¿Con qué intención se hace?, Está claro: elevar la preponderancia económica de ese sector privado para contraponerlo a la economía socialista en el país y crear una base que sirva después de plataforma política para una oposición en Cuba y llegar hasta un partido político en este sentido. Esa intencionalidad no podemos pasarla por alto.

Si analizas exactamente lo que han hecho los americanos en términos de la economía, yo diría que lo más importante no es lo que han hecho directamente en sus efectos prácticos, comparado con lo que ha producido ese cambio en las relaciones con Estados Unidos, con la posición de terceros países.

Cuando uno analiza la reacción por ejemplo del capital español en Cuba, uno ve que -ante la futura presencia del capital norteamericano más fuerte en Cuba cuando se levante el bloqueo-, lo que se plantea es que tienen que ganar espacios los que ya están en el país. Y ahí están las visitas de los secretarios de estado, particularmente la del verano del 2015, que el secretario del Estado Español que estuvo aquí dijo que iban a invertir 40 millones de euros en estudiar el mercado cubano y que habían identificado 400 millones de euros en inversiones adicionales que ya podían desarrollarse, es decir, quieren tener una mayor presencia.

España es el tercer socio comercial de Cuba y es el primer inversor extranjero por número de inversiones. No por el volumen, pero sí por número de inversiones es el principal. Por tanto, está claro eso, pasa con México también, tal vez en menor medida.

Rosa Miriam: Ha tenido digamos un impacto psicológico.

José Luis Rodríguez: Yo le digo el efecto demostración, el efecto de lo que pudiera ocurrir, como se refleja en terceros países. Porque si se analiza lo que directamente ha hecho Obama, liberalizó los niveles de remesas y un acuerdo potencial todavía no ejecutado de que aumenten los vuelos a Cuba, y otras medidas de menor impacto, pero por otro lado tienen prohibido el turismo, y esa prohibición forma parte de la ley que cambió las relaciones económicas con Cuba del año 2000 para permitir la compra excepcional de alimentos y medicinas, pero el turismo no lo han liberado, porque lo tiene que liberar el Congreso, no lo puede hacer Obama tampoco. Tienen acuerdos en las telecomunicaciones, es decir, van en esa dirección indudablemente y también el intercambio cultural, que se ha ampliado de una manera tremenda. Se ve en las figuras que están llegando a Cuba: Robert de Niro, Richard Gere, los Rolling Stones, es decir, hay una vía de penetración cultural que, indudablemente, se han instrumentado los mecanismos para una trasmisión de una visión cultural de Cuba que tiene impacto. No puede decirse que simplemente pase totalmente inadvertida, incluso la población la percibe. Aquí está los resultados mediáticos de la visita de Obama que apuntan también en esa misma dirección, como se montó prácticamente un espectáculo en ese sentido, muy bien concebido para impactar positivamente en la población.

Todo eso nos abre a nosotros un espacio, que creo que tú dijiste en un artículo que ya no se trata de fajarnos a cañonazos, pero sí viene una batalla ya de ideas, una verdadera batalla de ideas en qué es posible y en qué no es posible aceptar de esa relación. Porque evidentemente, si los objetivos se mantienen, no podemos perder de vista eso. Podrán suavizarse las relaciones, podemos hacer intercambios de distintos negocios, incluso se pueden ampliar los negocios, pero tenemos que tener siempre muy claro, que no podemos reproducir otra vez un esquema, concentrándonos solamente en el mercado norteamericano, por más agradable, por más positivas que puedan parecer las medidas a corto plazo, que incluso pudieran adoptarse por el gobierno norteamericano.

Zanahoria y garrote

Rosa Miriam: El gobierno cubano ha denunciado que aún el país no tiene la posibilidad de usar el dólar en las transacciones internacionales, que siguen las sanciones del bloqueo y que los principales instrumentos de presión a la economía nacional están todavía intactos.

Jorge Barrera: Hay que verlo a la luz de lo que decía José Luis al inicio, porque Obama lo que está utilizando es una política de zanahoria y garrote, no hay la más mínima duda. El que vea eso de otra forma está totalmente equivocado, es un proceso que está caminando y todavía no está terminado; pero yo pienso que a la larga van a levantar el bloqueo. Más temprano o más tarde, me parece que incluso lo que está pasando en las elecciones presidenciales en toda la campaña inicial lo indica; cada vez hay más gente en el Congreso que están de acuerdo con tomar esa medida y es algo que va creciendo y que va llegar a un punto, cuando dejen que los americanos viajen como turistas a Cuba, que no tendrá paso atrás. El día que lleguen a ese punto no tendrá retroceso y realmente todo el resto de las relaciones se van a normalizar.

Hay un libro de Roa, “Retorno a la alborada”, que contiene una anécdota interesante. Reseña la frase de un anarquista que pudiera traducirse en este contexto a que si la política es de zanahoria y garrote, me como la zanahoria y no dejo que me den garrote. Algo por el estilo ¿no? Y yo pienso que eso es lo que tenemos que hacer. No hay porqué tenerle miedo a esa situación.

Venimos diciendo de forma pública y además de una forma totalmente honesta, que nos está haciendo daño la política actual del bloqueo, y sería realmente hacer como el avestruz, meter la cabeza en la arena, si se evita que la situación cambie. Los riesgos hay que combatirlos de una forma inteligente y tomar todas las medidas en nuestro país, con nuestras personas, con nuestros jóvenes, para que entiendan eso.

Desde un punto de vista ideológico nuestra juventud es bien abierta y yo pienso que hay bastantes sentimientos patrióticos, a pesar de que muchos de nuestra edad no lo ven así. Creo que sí los hay y en la medida que haya una plataforma que permita tener una vida decorosa en Cuba, esos sentimientos van a crecer.

A eso me refiero, vamos a comernos la zanahoria, vamos a desarrollar más el país utilizando esas posibilidades, y sencillamente no nos dejamos dar el garrotazo.

(Transcripción: Yanet Muñoz, Yaritza Echemendía y Maylin Amelia Mustelier)

Conversando con:


José Luis Rodríguez
: Actualmente Asesor del Centro de Economía Mundial (CIEM), es graduado en Licenciatura en Economía de la Universidad de La Habana, (1969), Doctor en Ciencias Económicas, en la Academia de Ciencias de la URSS (1978), Investigador titular, profesor titular adjunto, y profesor de mérito de la Universidad de Pinar del Río (2002), Académico de mérito de la academia de Ciencias de Cuba (2002).Ministró de Finanzas y precios de la República de Cuba (1993-1995). Ministro de Economía y Planificación y Vicepresidente del consejo de ministros (1995-2009).


Jorge Barrera Ortega
: graduado de Ingeniero economista en la Escuela Superior de Transporte, Dresden, RDA (1964). Dr en Ciencias Económicas por la Escuela Superior Bruno Leuchner, Berlin (1983), Trabajó en temas informáticos desde 1969 en Juceplan, 1986 en el MINBAS, 1990 en el sistema bancario, 2010 en Desoft. Del año 2000 al 2010 ocupó los cargos de Vicepresidente y Vicepresidente Primero en el Banco Central de Cuba. Profesor Titular adjunto de la Universidad de La Habana.

A debate la Conceptualización del modelo cubano: ¿A cuál socialismo aspiramos? (+ Podcast )

Por: Rosa Miriam Elizalde
26 agosto 2016
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Silueta de un grupo de jóvenes reflejada a través de una bandera cubana gigante, antes del desfile del Primero de Mayo en la Plaza de la Revolución, en La Habana, Cuba, en el amanecer del domingo 1 de mayo de 2016. Foto: Ramón Espinosa/ AP

Escuche el podcast del programa (aquí)

Rosa Miriam Elizalde: Bienvenidos a un nuevo podcast de Cubadebate para conversar acerca de la Conceptualización del Modelo económico y social cubano de desarrollo socialista, un proceso que tiene ya dimensión popular, pues el documento aprobado en el VII Congreso del Partido lo están discutiendo los comunistas cubanos y amplios sectores populares en todo el país, desde el pasado 20 de junio.

Contamos aquí, en los Estudios Balari de La Habana Vieja desde se produce este programa, con el doctor Miguel Limia David y Alfonso Regalado Granda, quienes integran la Comisión Permanente para la implementación y desarrollo de los Lineamientos, han participado en el proceso de elaboración del documento y lo conocen en profundidad. Ya que tenemos a dos voces autorizadas, quisiera iniciar este debate por la pregunta más elemental, aunque no necesariamente la menos importante: ¿qué es la Conceptualización?, ¿por qué le llamamos a este documento Conceptualización del Modelo?, ¿por qué ahora?

Miguel Limia David: ¿Qué es la Conceptualización?, es un documento que propone la base teórica, conceptual, del proceso de actualización del Modelo económico y social cubano de desarrollo socialista. Eso es la Conceptualización. Es decir, es un documento que a nadie debe aterrar su lectura por el rigor conceptual que pueda tener, porque está hecho precisamente para que se haga comprensible por todos. Aunque requiere más de un acceso, más de una lectura. Están numerados los párrafos a los efectos de facilitar la captación de las observaciones, pero no es porque cada una de las afirmaciones y tesis, de los párrafos, sea una afirmación independiente y suelta. Es necesario verlos como una totalidad.

Rosa Miriam Elizalde: Ha llamado mucho la atención la numeración de los párrafos, y algunos incluso han dicho que parece, más que un documento para la lectura, una especie de diccionario.

Miguel Limia David: No es una especie de diccionario. La numeración se ha hecho para facilitar el proceso de emisión de opiniones; pero todas las afirmaciones están concatenadas, entrelazadas entre sí, y no son ideas independientes, hay que tomarlas como una totalidad. Se ha utilizado la numeración para facilitar el debate, pero en la versión final que se apruebe, después de su enriquecimiento, esa numeración va a desaparecer.

Entonces retorno a la primera afirmación: es una propuesta de cómo se organizará el proceso de la vida económica y social del país para poder transitar del manejo de la crisis para sobrevivir, al manejo del desarrollo y del despegue económico, a fin de lograr una sociedad socialista sostenible, irreversible, participativa, de bienestar. Esa es la idea básica, es decir, la Conceptualización nos aporta la noción del ordenamiento institucional de la producción, la distribución, el cambio, el consumo, y su impacto, su relación con el conjunto de la vida de la sociedad, en función de estos objetivos estratégicos que acabo de decirte.

Alfonso Regalado Granda: La Conceptualización, tal como Limia explicaba, es un documento que por su naturaleza es sintético, es decir, no es posible desarrollar con amplitud los diferentes conceptos que contiene, esto lo haría inmanejable desde el punto de vista práctico, de ahí que surjan las interrogantes de por qué no se amplían determinados aspectos que están contenidos en el documento.

Rosa Miriam Elizalde: ¿Por qué?

Alfonso Regalado Granda: Para una mejor comprensión que ayude a su materialización. Se quería que fuera sintético.

Rosa Miriam Elizalde: ¿Cómo esa síntesis permitirá incorporar los procesos tan complejos que vive la sociedad cubana contemporánea?

Alfonso Regalado Granda: Por ejemplo, en las potencialidades, al final de la Introducción, se mencionan siete fortalezas, de las cuales seis están vinculadas con aspectos políticos esenciales para lograr el socialismo próspero y sostenible que nos proponemos.

Pero quisiera abundar un poquito en las fortalezas económicas, las potencialidades económicas; ahí se mencionan algunas de ellas, digamos, los servicios de salud en el país, el turismo, la energía renovable, pero hay otras que tienen tantas potencialidades como las que antes mencioné. Por ejemplo, la agroindustria azucarera, no vista desde el punto de vista de la producción azucarera solamente, sino como un potencial energético; además, la energía fotovoltaica, que por la ubicación geográfica de nuestro país tiene potencialidades superiores a las que se desarrollan en otras partes del mundo, produciendo una energía sostenible y más económica que la convencional ya en estos momentos.

El desarrollo tecnológico ha sido tal que en muy pocos años se ha reducido el costo de la generación de energía fotovoltaica, que está por debajo del costo de la energía por medios convencionales, ¿por qué no se ha desarrollado más?, porque ya las grandes inversiones están hechas y los países están explotando esas instalaciones que tienen, pero el nuevo desarrollo, digamos, en grandes economías como las de Estados Unidos, China, Alemania, los desarrollos están en la energía renovable y en particular en la fotovoltaica. Nosotros tenemos un treinta por ciento de radiación solar superior a Alemania, ya esa es una ventaja real para la energía, y es esencial porque todo el desarrollo demanda de energía, y energía barata.

La ubicación geográfica es otro aspecto no desarrollado. Estamos muy cercanos a grandes mercados internacionales como Canadá, Estados Unidos, y tenemos la potencialidad de poder producir en épocas del año diferentes a sus cosechas tradicionales, y podemos producir frutas, vegetales, hortalizas, que se pueden intercambiar en beneficio de ambas partes. Es decir, se producen aquí cuando el hemisferio norte está congelado.

Modelo y realidad de la sociedad cubana

Rosa Miriam Elizalde: Se habla de las potencialidades económicas y obviamente no se pueden describir todas en un documento como este, porque como usted ha dicho lo haría inmanejable. Ahora bien, un Modelo es solo una representación de la realidad, no la realidad misma. ¿Qué tipo de Modelo es el que estamos representando aquí?

Miguel Limia David: Retomo el inicio de la pregunta. La Conceptualización aporta, desde el punto de vista teórico, de forma sintética, la pauta de ordenamiento de la producción, la distribución, el cambio y el consumo; la pauta de la interrelación de los actores económicos en ese proceso, así como del vínculo de toda la vida económica con la vida social en su conjunto. Es decir, proporciona una representación conceptual de la economía social –que llamaba Lenin en su época–, del conjunto de toda la vida económica de la sociedad; en consecuencia, la Conceptualización del Modelo nos aporta la regla de juego de la economía, no las formas y modos específicos en que esto ha de implementarse, porque para ello requiere de otras acciones, de otras políticas, de otras normas. Nos dice cómo se ordenará nuestra vida económica y social en el proceso de la construcción del socialismo bajo las condiciones de la etapa actual; por tanto, si es la regla de juego, esa regla de juego, esa pauta, tiene principios que son los de la continuidad de la construcción del socialismo, las conquistas históricas, el fruto esencial del desarrollo histórico de la Revolución cubana, que está en el fundamento de ese Modelo, de esa propuesta conceptual.

Ellos representan lo que continúa, la garantía de la permanencia histórica de la Revolución cubana, que se profundiza; en consecuencia, además de edificarse sobre principios, que están declarados en la Conceptualización de manera, como ha dicho Regalado, muy concreta y sintética, posee un contenido, una composición y una estructura, así como finalidades estratégicas a conseguir, para lograr una sociedad socialista desarrollada, de bienestar, sostenible. En este mismo sentido, encierra grandes transformaciones; es decir, nuevos fundamentos de la actividad económico-social del país, propios de la presente etapa histórica, y que instrumentan los principios. Estos nuevos fundamentos están concebidos para fortalecer los principios, para enriquecerlos, y hacerlos florecer en los momentos contemporáneos. Son las transformaciones que nos está proponiendo el Modelo. Todo, eso está contenido dentro de esta propuesta conceptual.

En qué tiempo este Modelo será una realidad

Rosa Miriam Elizalde: ¿Qué tiempo tiene este Modelo para ejecutarse? ¿Cuándo será algo concreto?

Miguel Limia David: El Modelo tiene que irse implementando paulatinamente, porque ostenta un alcance global en la sociedad, él refleja el modo en que debe ordenarse la economía nacional como resultado del proceso de implementación de los Lineamientos y de despliegue del plan de desarrollo económico y social hasta el 2030; por lo tanto, el Modelo está sujeto a un proceso de implementación progresiva.

Alfonso Regalado Granda: El documento de la Conceptualización está escrito en presente-futuro. La sociedad socialista próspera y sostenible que proyectamos construir, no es la que tenemos hoy, media un tiempo entre la realidad que tenemos hoy y la construcción del socialismo, de la sociedad próspera y sostenible que proyecta la Conceptualización.

¿Qué tiempo nos va a llevar hacer esas transformaciones? Hay transformaciones más pequeñas y otras que tienen más largo plazo su materialización, porque son transformaciones estructurales de la economía y, además, tenemos proyectado hacerlas con los recursos propios, con el esfuerzo de todos los ciudadanos de nuestro país, y aprovechando las potencialidades a que hacía referencia, incluyendo la inversión extranjera. Necesitamos capital para desarrollar la economía en un período más corto, acelerar el proceso de desarrollo, de ahí la extraordinaria importancia que tiene de que los proyectos que se elaboren tengan la visión de negocio compartido. Cuando elaboremos un proyecto tenemos que verlo desde dos ángulos, el interés nuestro y el interés del potencial inversor, para beneficio de ambas partes. Sin perder nunca de vista que los principios son los del socialismo, y el Modelo los fortalece, los concreta. El Modelo lo que hace es afirmarlos y crear las condiciones para que sean más profundos y sostenibles esos principios, de ahí las transformaciones, como Limia explicaba, necesarias para lograr ese objetivo y en el plazo menor posible, pero que no aspiremos que será algo que ocurrirá de hoy para mañana.

Miguel Limia David: Por esa razón es la síntesis de los principios y las transformaciones contenidos en la Conceptualización del Modelo. Aquí se expresa de forma sintética la visión de país a que aspiramos, que es la que rectorea al programa de desarrollo económico-social a largo plazo, ya que representa la sociedad socialista a que aspiramos. En consecuencia, es en el transcurso de la implementación del programa de desarrollo que han de producirse las transformaciones fundamentales a que está abocada nuestra sociedad para transitar al manejo del desarrollo sostenible.

¿Cómo se mide la ejecución del Modelo?

Rosa Miriam Elizalde: En esta Conceptualización hay axiomas, o sea, principios compartidos históricamente por los cubanos, aspiraciones, pero insisto ¿es posible medir el cumplimiento de los objetivos aquí descritos? ¿Cómo se puede evaluar lo que se modela?

Miguel Limia David: Por supuesto que es posible y necesario medirlo. El programa de desarrollo tiene que elaborar metas e indicadores, a partir de los recursos, de los financiamientos que se necesitan y disponen, desplegados en el tiempo según cronograma, ordenadamente, garantizando en el corto plazo el largo plazo, es decir, subordinando el corto plazo al desarrollo estratégico. Eso tiene que traducirse en metas e indicadores objetivos y subjetivos, en financiamientos concretos. Es parte de la tarea a concluir el año próximo. Lo que se propone a consulta ahora respecto al plan de desarrollo son los ejes y sectores estratégicos. Pero el plan nacional en sí tiene que ser construido incluyendo esos elementos a que haces referencia.

Alfonso Regalado Granda: Esencialmente el Plan contiene las metas e indicadores para medir sistemáticamente los resultados de la implementación del Modelo. Hay que ver estos documentos en su conjunto, no de forma aislada. La Conceptualización forma parte de un conjunto de documentos.

La implementación de los Lineamientos aprobados por el Sexto Congreso, y actualizados en esta etapa, han estado encaminados a lograr ese propósito que establece la Conceptualización, esa visión de país que está recogida en la Conceptualización. Pero además, está el plan de desarrollo a largo plazo, plan que no es una meta estática, sino que se irá actualizando periódicamente a medida que va avanzando la implementación porque va, se van alcanzando resultados, y esos resultados crean las condiciones para proponernos nuevas metas encaminadas al objetivo final.

Miguel Limia David: Además, esos indicadores no sólo han de medir los resultados finales, sino también el cambio estructural, que es un elemento importante. La Conceptualización está encaminada a lograr un cambio estructural de la economía cubana, el salto del subdesarrollo al desarrollo. Eso es de primera importancia. Deben ser medidos no sólo resultados finales, sino también los cambios estructurales que ocurran en el sistema de la economía social, esto es un elemento muy importante.

Tres grandes transformaciones

Rosa Miriam Elizalde: Este documento, su versión original, la que se presentó al Buro Político, recibió más de seiscientas propuestas de cambio; después, cuando se discutió en el Congreso también sufrió transformaciones, y ahora, imagínense lo que puede ocurrirle a un documento como este sometido al escrutinio de millones de personas. ¿Qué quedará al final?

Miguel Limia David: ¿Qué quedará al final? La obra colectiva del pueblo cubano. Este documento será una obra colectiva, encarnará el pensamiento y la sabiduría del pueblo encabezado por el Partido. Este documento constituye una prueba más de la naturaleza profundamente democrática de nuestro Partido Comunista, que ha elaborado una propuesta sintetizadora de la experiencia histórica de nuestra nación, que tiene raíces muy profundas en nuestra cultura, en nuestra sensibilidad. En su elaboración es realmente una obra del genio colectivo. Pienso que eso nos puede dar una garantía mayor de éxito, como ha dicho Regalado, a partir de nuestras fortalezas, para lograr esas finalidades. El optimismo que sentimos está basado en la confianza en nuestra capacidad de hacer, en nuestra sabiduría, en nuestra prudencia.

Alfonso Regalado Granda: Sí. Además, como Limia explicaba, los principios apuntan a lo permanente, a lo que perdura, a los principios del socialismo; las transformaciones van a materializar que esos principios sean todo lo sólido que aspiramos.

Así tenemos, dentro de las transformaciones, tres grandes grupos para lograr esos objetivos.Está el primer grupo de transformaciones vinculado a que la propiedad socialista, de todo el pueblo, cumpla su objetivo de ser la principal, pero no en un enunciado, sino en una materialización concreta, de que efectivamente aporte todo lo que necesitamos para el desarrollo.

Miguel Limia David: Precisamente ese es uno de los cambios esenciales que está proponiendo la Conceptualización: el perfeccionamiento de la propiedad socialista sobre los medios de producción fundamentales, que significa una modernización de todo el sistema empresarial de propiedad de todo el pueblo en el país como núcleo de nuestro sistema empresarial. Implica, además, que se diferencia el Estado en relación con el sistema empresarial de propiedad de todo el pueblo, se distingue el ejercicio de la propiedad con respecto al ejercicio de la gestión de los medios de producción fundamentales.

Rosa Miriam Elizalde: Coincidimos este reconocimiento es una gran novedad en la historia del Partido Comunista de Cuba.

Alfonso Regalado Granda: Esta es una de las transformaciones, y aquí vemos un segundo grupo y tiene un capítulo de la Conceptualización dedicado a ello, a las formas de propiedad que reconoce, y valora que todas interactúan armónicamente bajo el concepto de la propiedad social sobre los medios fundamentales de producción. Es decir, en un Estado socialista, cuya construcción del socialismo se fundamenta en esos principios esenciales, todas las formas de propiedad que reconoce actúan en ese marco, incluida la inversión extranjera.

Nada es absoluto, por eso el cuidado en la escritura del documento, que prevé la interacción de estas formas de propiedad. Cuando se habla de la propiedad socialista sobre los medios fundamentales de producción no se excluye que haya un determinado medio que transitoriamente pueda ser operado por una forma no estatal, digamos, una inversión cien por ciento extranjera para una tecnología que nosotros no tenemos. Puede que por un tiempo se desarrolla esa inversión y pasado el transcurso del tiempo pasa a propiedad de todo el pueblo ese desarrollo que no nos es posible alcanzarlo por esfuerzo propio solamente.

Miguel Limia David: Entonces, al promoverse estas transformaciones tan profundas que renuevan la concepción del socialismo, como podrás ver, el Estado requiere desarrollar la capacidad necesaria para gobernar todo este proceso, para gestionar el desarrollo en este nuevo escenario. De ahí que otra de las transformaciones fundamentales sea precisamente que el Estado cree las capacidades necesarias para gestionar de forma eficiente el proceso de desarrollo. Este se identifica como uno de los cambios más trascendentales, que llevan al perfeccionamiento de la administración pública, de la función del Estado.

El Estado entonces se despliega con una capacidad mayor en cuanto a la gestión estratégica del desarrollo: como conductor, planificador, del proceso económico, utilizando instrumentos que no eran los tradicionales, instrumentos de carácter financiero. En consecuencia, el perfeccionamiento del Estado se vincula a una transformación importante del sistema de dirección de la economía, de todos los subsistemas del sistema de dirección de la economía. La planificación, como su categoría fundamental, se transforma profundamente, así como la regulación, el control, y la gestión para coordinar a todos los actores económicos.

Como ha dicho Regalado, de esta manera ninguno de los actores económicos que están reconocidos en la Conceptualización queda fuera del sistema de dirección de la economía. Todos los actores permanecen bajo la acción e influencia del Estado socialista en representación de todo el pueblo, del sistema de dirección de la economía, de la planificación, la regulación, la gestión y el control.

Rosa Miriam Elizalde: El mercado y el socialismo siempre han tenido una relación difícil, y el primero, sin control, puede desencadenar procesos contrarios a todo lo que se conceptualiza aquí.

Miguel Limia David: Lidiar con el mercado no es fácil, pero ya Carlos Marx en 1868, en enero, le escribía una carta a Federico Engels donde mostraba que en condiciones de existencia de la propiedad social sobre los medios de producción fundamentales, el poder de la clase obrera tenía la capacidad de regular de manera directa el proceso de desarrollo económico, y eventualmente de combinarla con la regulación indirecta. Entonces, si ya Marx lo vio en 1868 como posibilidad teórica, hoy es necesario decir que contamos con un conjunto de instrumentos de carácter económico-financiero, no sólo administrativos, para lidiar con estas realidades. Creo que estamos en condiciones de poder hacerlo en principio. Es un reto a enfrentar.

La teoría detrás del Modelo de la realidad

Rosa Miriam Elizalde: Ya que se nos asomó Carlos Marx en esta conversación, hablemos de los fundamentos teóricos que tiene el Modelo. Coincidimos en que sale de una experiencia, de una práctica social en Cuba, pero tiene detrás también teoría. ¿Qué fundamentos teóricos lo sostienen?

Miguel Limia David: Esta Conceptualización es muy modesta, es lo primero que deseo expresar. No pretende dar lecciones a nadie, es la expresión de nuestras lecciones aprendidas, donde se ha tomado en cuenta la experiencia internacional del desarrollo del socialismo en el siglo XX, de otros procesos de desarrollo, y la experiencia histórica de nuestro país. Pretende dar solución a los problemas de nuestro desarrollo, por eso la propuesta de economía política que hace es de la relación de la economía y la política en este proceso histórico concreto de desarrollo. En cierto modo esto es profundamente leninista. Lenin desde La enfermedad infantil del izquierdismo en el comunismo llamaba la atención sobre el carácter específico de cada proceso de construcción socialista. En eso estamos.

Entonces creo que sí, efectivamente, tiene una novedad muy importante para nosotros. El tiempo dirá si la solución que estamos proponiendo puede ser compartida con otros procesos. Nosotros como país sí hemos bebido de muchos otros procesos de desarrollo.

Alfonso Regalado Granda: Sí. En el documento se emplea el término “nuestro socialismo” precisamente con ese fin, es decir, que es la experiencia nuestra, más la experiencia internacional, pero aplicada a nuestra realidad, porque cada país tiene sus características, sus condiciones, su historia. Se emplea este término, “nuestro socialismo”, para significar lo que es, cómo vemos la construcción del socialismo en las condiciones nuestras, un país pequeño, subdesarrollado, con más de cincuenta años de bloqueo, enfrentando esta situación, en el cual tiene que comenzar a proponerse unas metas ambiciosas, porquealcanzar un socialismo próspero y sostenible es una meta ambiciosa, pero lo consideramos alcanzable, realizable, a partir de nuestras potencialidades y las posibilidades que tenemos de hacerlo, y todo el esfuerzo que se ha hecho a lo largo de toda nuestra Historia.

Miguel Limia David: Esta Conceptualización tiene detrás más de cincuenta años de construcción del socialismo en Cuba, también la experiencia histórica de la Unión Soviética, el proceso de renovación del socialismo en China y en Vietnam, y múltiples otros procesos de desarrollo exitosos que existen en el mundo. Además, cuando he dicho que tiene detrás cincuenta años, o más de construcción del socialismo en Cuba, me refiero precisamente a esas fortalezas que ha creado en nuestra sociedad la Revolución cubana, y que son la base para que sea accesible esta transformación, para que la podamos materializar.

El proceso lleva empeños, mucha capacitación, romper mentalidades anteriores, exige poner en práctica otra perspectiva, porque la Conceptualización propone otra visión del socialismo distinta a la tradicional, una nueva visión de la economía internacional, otra manera de continuar la construcción del socialismo, y esto exige un cambio de las actitudes dentro de, no sólo los cuadros de dirección, sino de cada uno de los trabajadores de nuestra sociedad, que tienen que asumir las nuevas responsabilidades relacionadas con los cambios en el sistema empresarial, con los transformaciones normativas de la sociedad. Considero que hemos creado potencialidades en la Revolución que nos habilitan para materializarlas con éxito.

Los riesgos del Modelo

Rosa Miriam Elizalde: Ustedes han defendido las fortalezas de este Modelo, pero ¿cuáles son sus riesgos?

Alfonso Regalado Granda: Los riesgos en primer lugar están dados en que seamos capaces de materializar esas potencialidades. Están ahí, pero hay que materializarlas, hay que lograrlas.

Por ejemplo, nosotros tenemos una enorme potencialidad en el turismo de calidad de vida y de salud. Las potencialidades son enormes, pocos en este mundo puede competir con nosotros en calidad, precio y condiciones para brindar ese servicio, tenemos posibilidades de hacerlo, y por tanto, esa es una potencialidad que tiene el país de generar empleos de alta calidad para nuestro pueblo, en los servicios y en las industrias asociadas.

Para que se tenga una referencia, el país que más turismo de salud recibe en el mundo es la India; el segundo, México. Muchos pacientes estadounidenses y canadienses van a la India a tratarse por diferentes causas. Aquí recibimos más de un millón de canadienses al año como turistas, por tanto hay potencialidades para ese servicio, el cual puede darnos recursos ilimitados ¿Por qué?, porque son servicios que podemos brindar en el país y recibir beneficios; en más de sesenta países está la experiencia de los médicos nuestros brindando servicios, es decir, que hay experiencias en el mundo en la cual hay potencialidades para desarrollar esa línea que está por hacer.

El turismo de calidad de vida, ¿qué cosa es el turismo de calidad de vida?, ¿qué exigencias básicas tiene? Ser un país tropical y disponer de agua de mar, a partir de esos dos elementos se hace todo el otro proceso de tratamiento. Se calienta el agua de mar, se dan los masajes, se da el tratamiento, y ese turismo es más sano, más humano, tiene todas las condiciones para desarrollarlo. En el Informe Central, el General de Ejército se refirió a las potencialidades que tenemos en esa actividad, pero bueno, está por materializarla, por concretarla, eso necesita inversiones, y lleva un tiempo lograrlo.

Miguel Limia David: Tú te referías a los riesgos y el más significativo es la capacidad que tengamos de asumir con suficiente rapidez y acierto las transformaciones que tenemos que realizar en el país, en el sentido de que las mentalidades obsoletas pueden enlentecernos el proceso de transformaciones tan necesario, porque se necesita un cambio estructural y un ritmo determinado, creciente, para el proceso de desarrollo. Ahí hay un riesgo, en que nos veamos sin la suficiente flexibilidad para implementar todas estas transformaciones cuando ya existe la voluntad política, masivamente legitimada, de llevarlas a cabo. Es un proceso masivo, que encierra una lógica interna, en ello existe un riesgo, inevitablemente hay un riesgo.

Se presenta un riesgo externo también muy importante, que es el configurado, en primer lugar, en las relaciones con el vecino del norte, que se están restableciendo.Nos crea una serie de oportunidades innegables, pero nos genera, producto de la enorme asimetría de la relación y de la voluntad expresa que tiene ese gobierno de continuar la política subversiva, situaciones de vulnerabilidad y peligro que hemos de saber manejar. En ello evidentemente hay un riesgo, pero nosotros hemos estado con otras condiciones bajo ese riesgo durante muchos años. Si embargo, hemos manifestado la capacidad de defendernos y de mantenernos aquí, gracias a lo cual hemos llegado a esta etapa victoriosos. Ahora tenemos más condiciones para enfrentar sobre una nueva base ese riesgo.

La confrontación con Estados Unidos en el Modelo

Rosa Miriam Elizalde: Ha cambiado dramáticamente la táctica de la política del gobierno estadounidense hacia Cuba, pero sus ejes estratégicos se mantienen intactos, como lo han expresado una y otra vez los líderes de ese país -y no creo que lo reiteren tanto por gusto-. Ahora la pretensión de desaparecer la experiencia socialista en Cuba está planteada en términos simbólicos, sin dudas una confrontación menos violenta que intentar rendir al país por hambre, enfermedades, guerras sucias, etc. No hay dudas de que se han abierto espacios para ciertas oportunidades económicas, aún cuando las medidas en vigor llegan por goteo y no se han visto en los últimos 18 meses cambios sustanciales en la base estructural de nuestra relación económica con los Estados Unidos en medio siglo, el bloqueo. ¿Cómo se plantea el Modelo este giro de la política de Estados Unidos?

Miguel Limia David: Pienso que en este tema no podemos olvidar las lecciones del Comandante en Jefe cuando decía que las virtudes no se prueban dentro de una urna de cristal, ¿verdad?, sino que se prueban en la interacción.

No albergo la menor duda sobre la densidad humanista y revolucionaria de nuestros valores, y no tengo la menor duda de que los valores solidarios que hemos cocinado como pueblo durante doscientos años son superiores a los valores del egoísmo, del individualismo, de la ferocidad con el ajeno, de la agresividad, y por lo tanto no tengo, desde el punto de vista personal, no creo que en esa competencia nuestros valores estén deprimidos o deficientemente enfrentados a la asimetría, creo que en ese terreno nuestro pueblo sabrá avenírsela con esa realidad; eso en primer lugar.

En segundo lugar, nuestro proceso revolucionario es muy democrático, muy popular, muy transparente, muy legítimo, muy de verdad, muy de la gente de cada calle, de cada casa, de cada comunidad. Es desde ese fundamento que nos vamos a enfrentar al intercambio pueblo a pueblo que nos está proponiendo el gobierno norteamericano; desde las bases de nuestra cultura. Por eso coincido contigo en que es un debate simbólico, es un debate de ideas, un debate cultural, del cual nunca nos podremos enajenar, porque en el mundo predomina el capitalismo, y nosotros estamos portando un proceso de construcción del socialismo bajo esas circunstancias, porque creemos en él. Entonces esa es una batalla que hay que seguir dando inevitablemente.

Alfonso Regalado Granda: Quería ahondar en un tema que no hemos hablado y que es esencial, y es el papel de la prosperidad visto desde el punto de vista de los ciudadanos y de todo nuestro pueblo. La prosperidad tenemos que alcanzarla por esfuerzo y dedicación de cada uno de nosotros. La Conceptualización recoge ese elemento: cómo en cada persona, cada individuo, cada familia, cada colectivo, se verá el resultado de lo que estamos proponiendo. No se aspira a un resultado teórico, sino a algo concreto, que tiene su expresión en cómo cada persona, cada ciudadano aporta a ese resultado colectivo y cómo se beneficia de ese resultado colectivo, es algo que recoge la Conceptualización, que lo expresa en su capítulo cuarto, como algo novedoso, en el sentido que no es teórico ni es abstracto, ni es algo inalcanzable, sino es algo que debemos ir alcanzando cotidianamente.

Miguel Limia David: Esa es una de las dimensiones más importantes y novedosas de esta propuesta con relación a la experiencia histórica del socialismo durante el Siglo XX, esta capacidad que tiene nuestro proceso revolucionario de involucrar a cada persona en las transformaciones que se están proponiendo.

Rosa Miriam Elizalde: Si ustedes tuvieran que resumir en muy pocas palabras de cuál socialismo se está hablando en este documento, ¿qué dirían?

Alfonso Regalado Granda: Un socialismo próspero y sostenible; próspero precisamente para esto, para que se vea la prosperidad día a día, y sostenible en el tiempo, porque no hacemos nada con comernos el futuro. No, hay que mejorar el presente y garantizar el futuro, para que las presentes y futuras generaciones puedan sentirse orgullosas de lo que han hecho sus antecesores y lo que ellos están haciendo para consolidar sus esfuerzos.

Miguel Limia David: Un socialismo que se hace en la nación pero no es nacionalista, que es ecuménico, es internacionalista, tiene vocación de integración; que no reniega, sino todo lo contrario, afirma y promueve su vocación solidaria, ese es otro de los mensajes trascendentales de la Conceptualización; y que manifiesta la continuidad de esta experiencia histórica que se enlaza con las luchas de la clase obrera desde el Siglo XIX, y que nos permite decir que contamos con antecedentes históricos en Marx, en Engels, en Lenin, en Rosa Luxemburgo, en Martí, en Villena, en Mella, en Fidel Castro, en el Che Guevara y en el General de Ejército Raúl Castro.

Rosa Miriam Elizalde: Y antimperialista, que no se nos olvide.

Miguel Limia David: Y antimperialista.

Galería audiovisual de la discusión del Informe al Comité Central al VII Congreso del PCC por los delegados.

De cómo fueron las intervenciones y análisis del documento presentado, aquí una pequeña muestra…

Valoraciones:

 

Representación de la juventud en el congreso:

 

El papel de la mujer en la construcción del Socialismo en Cuba:

A debate la conceptualización del modelo cubano: Nadie sobra en el socialismo (+Podcast)

 

Por: Rosa Miriam Elizalde, Ismael Francisco
23 agosto 2016. (Tomado de http://www.cubadebate.cu)

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Admi Valhuardi y Rubén Toledo durante la grabación del podcast de Cubadebate. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

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Escuche el programa aquí (Audio)

Buenos días o buenas tardes a nuestros oyentes. Estamos transmitiendo una nueva emisión del podcast de Cubadebate a través de Spreaker, la plataforma donde usted puede escuchar con una alta calidad de sonido los diálogos que sostenemos con nuestros invitados.

Este es el tercer programa que estamos dedicando al debate de la conceptualización del modelo económico y social cubano de desarrollo socialista, uno de los documentos aprobados en el VII Congreso del Partido, que desde el pasado 20 de junio han estado discutiendo cientos de miles de cubanos en todo el país, y muchos de ellos han los han comentado en Cubadebate.

En el Estudio Panamericano de Radio Rebelde, conversaremos con Admi Valhuerdi y Rubén Toledo, ambos son miembros de la Comisión permanente para la implementación y desarrollo de los Lineamientos, han participado en el proceso de elaboración del documento y lo conocen en profundidad. Bienvenidos, y si están de acuerdo, quisiéramos discutir en concreto los conceptos del Capítulo IV de la Conceptualización del Modelo, dedicado a la política social.

Por cierto, ¿la política social en este documento está reducida a ese capítulo?

Rubén Toledo: Buenos días o buenas tardes. Sobre este tema pudimos conversar en la preparación de las ideas de esta entrevista. Habría que comenzar dejando claro, en primer lugar, que en el objetivo estratégico de la actualización del Modelo – o sea, la esencia misma de lo que se propone-, está raigalmente definido su fin eminentemente social: impulsar y consolidar la construcción de una sociedad socialista próspera y sostenible.

De ese modo, asegura el sustento material imprescindible para una distribución de la riqueza socialmente justa, premisa para elevar gradual y sosteniblemente el nivel y calidad de vida material y espiritual, haciendo posible la plena realización del ser humano y sus legítimas aspiraciones individuales y colectivas.

Es hacer irreversible todo lo logrado gracias a la Revolución y continuarlo desarrollando, incluida la prosperidad y el bienestar que disfrutamos a plenitud los que vivimos las etapas previas al Período Especial, y que todos hemos luchado por mantener en sus aspectos esenciales.

Las principales conquistas sociales nunca se han descuidado

Las principales conquistas sociales de la Revolución nunca se han descuidado, sino al contrario, ha sido lo más protegido, lo que podemos constatar a través de parámetros básicos como los de salud o educación, aún afectados por los efectos del fuerte deterioro de nuestra economía.

Ese es, innegablemente un logro histórico, alcanzado por el pueblo cubano pese a tener que soportar el férreo Bloqueo que se arreció a partir de la abrupta desaparición del campo socialista, en medio de la crítica situación económica por todo ello provocada, y de la cual nuestros enemigos suponían que no íbamos a ser capaces de sobreponernos.

De lo que se trata en esta etapa es de proyectarnos para superar la situación de resistencia y enfrentamiento de la crisis, y ser capaces de impulsar, consolidar, hacer irreversibles y sostenibles todas las conquistas fundamentales.

Entre estos principios se destaca la igualdad de derechos y deberes y las garantías para hacerlos efectivos con equidad, inclusión y justicia social, expresados en la igualdad de oportunidades y el enfrentamiento a toda forma de discriminación lesiva a la dignidad humana.

Asimismo, se ratifica que la propiedad socialista de todo el pueblo sobre los medios fundamentales de producción sustenta la condición de propietario común de todo miembro de nuestra sociedad, la que legitima nuestros derechos como propietarios comunes, entre ellos, el de acceder a servicios sociales universales y gratuitos.

También se destaca, entre otros, el derecho al trabajo, la salud, la educación, a la seguridad ciudadana, la información, la comunicación social, al descanso, la cultura, el deporte, el sistema de seguridad y asistencia social, a trabajar por una vivienda decorosa proporcionando apoyo social a quien lo necesite, garantizando que ninguna persona quede desamparada.

El carácter esencialmente social del Modelo está presente y le imprime rasgos especiales a las transformaciones del Modelo, en todas las formas de propiedad y gestión y en el sistema de dirección planificada de la economía. Por tanto, hay que decir que lo social no es un elemento que se aborda solo en el Capítulo IV de la Conceptualización sobre el Modelo Económico y Social Cubano de Desarrollo Socialista que debe resultar del proceso de actualización y que se somete actualmente a consulta.

Yo diría que en ese capítulo lo que hace es, precisamente por la importancia del tema, abordar con más detalle para puntualizar aspectos principales de la política social, que son esencialmente nuestros derechos constitucionales como ciudadanos cubanos, y también subrayar cómo la aplicación del principio de distribución a partir del trabajo es un elemento esencial que está en la base misma del sustento de la política social, de nuestro bienestar y prosperidad.

La política social es transversal

Admi Valhuerdi: Sí, ratificando lo que decía Toledo, hay que decir que el tema de la política social es transversal en toda la conceptualización, es un asunto que está presente en cada uno de los momentos en que se abordan los diferentes capítulos; de hecho, la prosperidad y las medidas económicas que se definen son precisamente para poder continuar garantizando, fortaleciendo y desarrollando las conquistas sociales de la Revolución, que es la esencia misma de la Revolución, por lo tanto, no podemos circunscribir ni enmarcar el tema social al capítulo social.

Dicho capítulo está dedicado fundamentalmente a los sectores que son esencialmente sociales, la educación, la salud, la cultura, el deporte, la seguridad social, la asistencia social, porque hay temas que se abordan ahí explícitamente, pero como concepto la esencial social y humanista de la Revolución está presente en todo el documento.

De hecho, como decía Toledo, de los ocho principios que están definidos hay seis que de una forma u otra hablan de temas sociales, y otros, como por ejemplo la defensa, que está encaminada también a lograr la defensa del país para garantizar las conquistas de la Revolución, Y toda la prosperidad económica, como te decía, que se busca, es precisamente para ese bienestar en el orden social, por lo tanto es sustento y fundamento de todo el documento, por eso no lo podemos circunscribir únicamente, Rosa Miriam, al capítulo de la política social.

La economía no es un fin en sí mismo


Hay quienes perciben en este documento un tono excesivamente economicista. ¿Cómo ustedes ven esa relación entre lo económico y los elementos esenciales de la política social de la Revolución cubana, aquella que se ha mantenido en más de medio siglo? No podemos ignorar que hay quien expresa temor de que eso pueda diluirse o relegarse frente al proyecto económico del país.

Rubén Toledo: Habría que decir en primer lugar, que la economía no es un fin en sí mismo. De lo que se trata, es de un Modelo eminentemente socialista, y por tanto la meta, el objetivo estratégico, es el ser humano.

No por gusto el objetivo social se destaca en el primero de los principios de nuestro socialismo en los que se sustenta el Modelo y a los cuales tributa, que aparecen en el Capítulo I del proyecto de Conceptualización en proceso de consulta. Este principio se refiere a la dignidad, igualdad y libertad plenas del ser humano, portador de nuestra cultura, identidad y valores.

Se trata de darle el sustento económico, la base que permita que sea sostenible y que se desarrolle toda esa base social de nuestro modelo y los valores, la cultura y todos los elementos fundamentales que determinan una plena realización del ser humano.

Hay que decir, por lo tanto, que la economía no está en función de enriquecer a nadie, de desarrollar capitales que generen una sociedad dividida entre una minoría enriquecida y una mayoría explotada.

Es una economía que tiene presente en su propio desarrollo principios básicos de carácter social. Así por ejemplo, se enuncia como un elemento fundamental la protección de los derechos de los trabajadores, es algo que es importante que en nuestra actividad económica se respete.

Es una economía en la que el hombre es imprescindible, aquí las personas no van a sobrar, es una economía en función de la eficiencia, no se va a incrementar el desempleo; que las personas tengan una actividad productiva útil, que se desarrollen fuentes de empleo.

Las transformaciones están dirigidas a garantizarles a las personas el derecho al trabajo, a su desarrollo, a la realización de los proyectos individuales y colectivos. Ello es fundamental, en primer lugar, en la actividad principal de la economía, que es la propiedad socialista de todo el pueblo, y por lo tanto, es donde tenemos que hacer el énfasis fundamental de la batalla económica.

Es esencial la transformación del Estado Socialista, en función de su eficacia y eficiencia en las funciones que le corresponden, a todas las instancias y en especial la municipal. Las conquistas sociales han de consolidarse, con prioridad en la calidad.

La planificación económica y social en función de garantizar el desarrollo, a partir de una visión de país con proyección de futuro, que dé sustento económico a las conquistas sociales, al desarrollo integral del ser humano y su prosperidad.

Como parte de ello, es imprescindible impulsar la ciencia, la tecnología y la innovación, con énfasis en las comunicaciones y la automatización, entre elementos estratégicos.

¿Qué es la prosperidad?

Es un lugar común ya hablar de nuestro socialismo próspero y sostenible. ¿Cuál es el concepto de prosperidad que se defiende en el Modelo?

Admi Valhuerdi: El propio documento hace referencia, de qué es prosperidad, incluso los principios mismos que están definidos en la conceptualización encaminan a eso. Los Lineamientos del VI Congreso se ratificaron preservar las conquistas de la Revolución; la conceptualización retoma y ratifica todas esas ideas, e incorpora el concepto de prosperidad.

La prosperidad de los ciudadanos está basada en el logro de proyectos racionales de vida, en consonancia con los principios y valores de nuestra sociedad y tiene como basamento fundamental los ingresos que se obtienen por el trabajo y los derechos constitucionalmente establecidos.

El plan nacional de desarrollo, porque es que todos estos documentos hay que verlos de manera interrelacionada, el plan nacional de desarrollo hasta el 2030 tiene un eje estratégico definido para el desarrollo humano, la equidad y la justicia cuyo primer objetivo es preservar las políticas universales de acceso a la salud, educación, cultura, deporte, la seguridad y asistencia social y los Lineamientos del VII Congreso refrendan todas estas ideas.

Y la prosperidad está encaminada, como dicen los propios principios, a lograr el desarrollo integral del individuo desde el punto de vista social, cultural, ético económico.

Si tú me preguntaras, en el orden personal yo te diría que hombre próspero es cuando logremos el hombre que pensaba el Che, realizado no sólo en el orden económico, sino un hombre íntegro, integrado en la sociedad, que le garantiza justicia e igualdad de oportunidades, con una participación efectiva en la toma de decisiones, informado y comprometido con su realidad y en la construcción de la sociedad próspera y sostenible a la que aspiramos.

En los Lineamientos se habla mucho de la necesidad de continuar desarrollando y perfeccionando nuestros mecanismos de participación ciudadana, en la toma de las decisiones, en la necesidad de, cuando se habla de la comunicación, del diálogo, del intercambio, de que las personas se sientan parte del proceso que se está desarrollando, eso también es prosperidad; pero todas estas cosas se logran únicamente, Rosa Miriam, si tenemos una economía sostenible, sólida, que garantice poder mantener todas esas realidades.

Para mí la prosperidad, va encaminada en ese sentido, la capacidad real que tiene el hombre de participar activamente en la economía y de satisfacer sus necesidades y las de su familia a partir de eso; ello tiene un principio también básico que está refrendado aquí en la conceptualización y en los Lineamientos, que es el derecho al trabajo. Tenemos que estar convencidos que todo esto es sobre la base del trabajo, del incremento de la producción y la productividad del trabajo. La participación no consiste sólo en emitir criterios, sino en dar todo el esfuerzo que debemos desplegar, cada cual desde su posición. Esa también es una manera de participar en el proceso.

Y a veces hay cosas que nosotros las tenemos como realidades, todos nosotros que hemos nacido, casi todos, que hemos nacido con la Revolución, y nuestras conquistas las apreciamos, derechos adquiridos, pero son logros que tenemos que defender, y hay que defenderlos con trabajo, con realidades, y eso también es una forma de ser próspero, tener un trabajo en el que uno se sienta realizado profesionalmente, que pueda aportar a la sociedad, y todo eso también tiene, por supuesto, su base económica, por eso en el documento se habla en los dos sentidos.

Hay un concepto que es la conciencia de productor-propietario, ese es un tema importante y es una forma también de que el hombre se sienta que realmente es el propietario de los medios de producción; por eso, como decía Toledo, cuando se habla de las formas de propiedad y se ratifica que la propiedad social sobre los medios de producción es la forma fundamental de propiedad, y la empresa estatal socialista es la forma básica, fundamental, para el desarrollo de la sociedad, tenemos que seguir trabajando y perfeccionando el funcionamiento de esa empresa estatal socialista, y eso sobre la base de la participación real de los trabajadores, para el logro del incremento de la producción, de la productividad, de manera consciente, eso también es ser próspero y hacer sostenible la economía.

El día a día

Claro, pero la población vive la presión de su día a día, y la prosperidad está expresada en un término de futuro, como algo que se puede alcanzar colectivamente en el mediano y largo plazo, mientras hay quien la está teniendo ya, de manera inmediata. ¿Cómo decirle a ese cubano que vive de su salario y a la vez pueda tener confianza en que efectivamente estas cosas se van a producir; cómo decirle que ese concepto de prosperidad también es para él?

Rubén Toledo: Lo primero que hay que dejar claro es que siempre, desde el propio origen de la Revolución, se ha definido que esta es una Revolución de los humildes, por los humildes y para los humildes, y por lo tanto, el objetivo estratégico del desarrollo socialista no es para el bienestar y la prosperidad de unos pocos, es para lograr colectivamente que todos los cubanos -con nuestro esfuerzo-, resolvamos todos los problemas que hemos tenido que enfrentar y seguimos enfrentando. No olvidemos que aún las condiciones que nos impone el bloqueo no han cesado.

Al plantearse que tenemos que ser una sociedad socialista próspera y sostenible, la prosperidad nos tiene que abarcar a todos, y en primer lugar a los que trabajamos. Y eso se logra a partir de la eficiencia, de la productividad, de la riqueza que se crea por nosotros mismos.

No olvidemos que en todo este proceso nos guía el concepto de Revolución del Comandante en Jefe. Tal y como hemos logrado todas las victorias hasta ahora tenemos que seguir avanzando -con nuestros propios esfuerzos-, para alcanzar nuestros sueños para Cuba y para el mundo: a partir de la unidad y no buscando soluciones individualistas.

Me parece importante que el concepto de prosperidad no lo debemos ver reducido al aspecto material, aunque es importante. Hay que incrementar la riqueza material para que podamos disfrutar de los bienes materiales y de los servicios que realmente sustentan un estado de bienestar y de prosperidad, pero en la sociedad a que aspiramos son imprescindibles otros factores.

Se trata de progresar a nivel de colectivos, familias e individuos –sin egoísmos individualistas-, en lo económico, en lo social y cultural, a partir de los valores propios de nuestra sociedad, en que los proyectos de vida sean alcanzables a partir del trabajo. No olvidemos que la Conceptualización se refiere a la sociedad que nos proponemos construir, que gradualmente debemos ir haciendo realidad.

Tampoco se trata de aspectos totalmente ausentes de la actualidad, pues vivimos en una sociedad que nos asegura derechos imprescindibles, sin incertidumbres sobre lo que puede costar resolver un problema de salud, de la educación u otros esenciales para el bienestar y el futuro personal y familiar, que hoy afectan a millones de ciudadanos en todo el mundo.

Cuando hablábamos hace poco del tema de cómo en la economía socialista hay que tener presente siempre en el enfoque social, no mencioné el tema de la protección al medioambiente y el de los recursos naturales. Existen experiencias de otros países que han avanzado en su desarrollo económico pero han dañado el medioambiente, y eso ha implicado un deterioro de las condiciones de vida de las personas. Entonces son elementos que hay que tener presentes.

Rubén Toledo: Fortalecer la identidad nacional y nuestra cultura, tesoro extraordinario de nuestro país.

Hay un conjunto importante: los valores humanos, la ética del cubano, la solidaridad. Algo que incluso llama la atención a los turistas, o cuando los cubanos estamos en el exterior, es el comportamiento humano en el trato a los demás que tenemos los cubanos, nuestra forma de actuar natural que de alguna u otra manera la Revolución nos lo ha desarrollado, nos lo ha enraizado.

Son elementos también de las relaciones sociales y de las relaciones en sociedad que también contribuyen a una sociedad próspera, y por lo tanto en el documento, como decía Admi al principio, a la prosperidad se le dedican varios párrafos al principio del capítulo, pues se trata de un concepto muy abarcador. Es un tema, además, que se puede enriquecer, y que de hecho se está enriqueciendo en los análisis del documento.

Este proceso en el cual se ha divulgado y se da acceso a opinar y proponer, participando activamente en el diseño de la sociedad en la que queremos vivir, es una prueba de los derechos que tenemos los cubanos.

Y entre los aspectos fundamentales en los que tenemos que trabajar, es que estos elementos de prosperidad nos sean perceptibles a todos, y en especial a los que trabajamos, a los que luchamos honestamente por hacer avanzar nuestra sociedad.

¿Terapias de choque?

¿Cómo dejar claro que este no es un ejercicio retórico? No olvidemos que hay teóricos que están planteando que el noventa por ciento de los problemas que tiene la economía cubana se resuelven en un abrir y cerrar de ojos con terapias de choque. ¿Hay espacio en este modelo para ganar velocidad en las transformaciones con un una terapia de choque o algo similar?

Rubén Toledo: Seguimos entonces en la línea de hasta dónde lo económico se hace a partir de que lo fundamental es lo social. No es un país que se está planteando desarrollarse en muy breve plazo con medidas que generen costos sociales a los mas vulnerables.

Son principios que no se deje a nadie desamparado, y que con la actualización del Modelo no se afecte a las personas con menos posibilidades económicas, sino al contrario, que vayan avanzando en la medida que el país va generando los recursos para lograrlo.

Hay que ser muy cuidadosos y responsables en todas las medidas que se adoptan: aplicarlas, controlarlas, hacer que se cumplan como se concibieron, rectificando lo que se tenga que rectificar. Hay que tener como premisa fundamental que los avances no se pueden lograr al costo de afectar a las personas más vulnerables, aunque ello implique no avanzar a un ritmo mayor. Tiene que ser sin prisa y a la vez sin pausa.

Admi Valhuerdi: Hay un principio básico, basado en el pensamiento martiano, que esta es una Revolución, con todos y para el bien de todos. Las transformaciones bajo ningún concepto deben ser sobre la base de terapias de choque, en las que hay prosperidad para unos pocos y situaciones de desventaja y de vulnerabilidad para la mayoría, por lo tanto no es afín con los principios de la Revolución, porque si dos cosas son incompatibles son la prosperidad para todos y las terapias de choque. Ahí están las experiencias, en América Latina, la vía para lograr la prosperidad es el desarrollo de la producción, la productividad y que el trabajo constituya una necesidad y motivo de realización personal y que garantice la satisfacción de las necesidades personales y familiares, tal como se expresa en los Lineamientos del Sexto Congreso.

En la conceptualización se define expresamente que se debe avanzar sin prisa pero sin pausa, sobre la base de los principios de nuestro socialismo, “sin terapias de choque” que afecten a la población, dando un seguimiento y atención especial a los impactos de los cambios en las personas de menores ingresos.

Derecho al trabajo

Ustedes se han referido varias veces al derecho al trabajo en un modelo donde se reivindica la propiedad social socialista como la fundamental. Los que trabajan en aquellos sectores de la economía no estatal, ¿tienen los mismos derechos al trabajo y a la seguridad social?

Admi Valhuerdi: Los trabajadores son trabajadores en cualquier sector de la economía en que laboren, esto no es una dicotomía entre el trabajador del sector estatal y el trabajador del sector no estatal. Los trabajadores en la sociedad socialista cubana, con las diferentes formas de gestión o de propiedad que existan, son trabajadores, y todos tienen los mismos derechos. El nuevo Código de Trabajo aprobado, la Ley 116 reconoce a todos los trabajadores del país en cualquiera de los sectores de la economía, y ahí incluso se reconoce que hay empleadores estatales y empleadores no estatales.

Cuando estamos hablando de la prosperidad, del desarrollo como ser humano, es de todos los trabajadores en el país, el derecho al trabajo es en cualquiera de las formas de gestión.

Por ejemplo, la protección de la seguridad social para el trabajador por cuenta propia, está refrendada jurídicamente en un régimen especial para estos trabajadores, esta es una práctica bastante singular en el mundo, donde el denominado sector informal no cuenta con seguridad social. Este régimen especial de Seguridad social ofrece protección al trabajador por cuenta propia ante la vejez, invalidez total: temporal o permanente, en caso de muerte a su familia y a la trabajadora por maternidad.

Rubén Toledo: La jubilación.

Admi Valhuerdi: Incluso, ahora se están incorporando en la conceptualización diferentes formas de propiedad, entonces habrá personas que laboren en todas esas formas de propiedad manteniendo su condición de propietarios comunes de los medios fundamentales de producción. La prosperidad que estamos definiendo es para todos los trabajadores del país, cada cual participa en la creación de la riqueza en función de sus posibilidades, y recibirá en función de sus resultados, que es el principio de distribución socialista, independientemente de las formas de gestión o de propiedad en las que esté laborando.

Rubén Toledo: A mí me parece que con relación a este tema habría también que hacer referencia a un concepto que se está tratando de potenciar en el proceso de actualización de nuestro modelo, que es la condición de propietarios comunes de todos los ciudadanos cubanos, independientemente del sector o de la actividad que realizan.

Puede incluso no ser un trabajador, o sea, como ciudadano cubano se tienen derechos, a partir de que existe y es fundamental la propiedad de todo el pueblo sobre los medios de producción. A veces se dice propiedad estatal, pero es que el papel del Estado es representar al verdadero dueño, y ese es un concepto en que tenemos que seguir trabajando.

Hoy está presente, porque cualquier ciudadano cubano, ante un problema de salud de él o de su familia, tiene en su país el derecho a recibir servicios sociales esenciales, a partir de su condición de propietario común de los medios de producción.

No es algo que dependa de una situación coyuntural o de una victoria que se haya podido obtener en un momento determinado. En otros países existen determinados servicios sociales gratuitos o subvencionados, pero cuando llegan las etapas de crisis lo primero que se afecta son esos derechos.

En nuestro país bajo las condiciones más difíciles de Período Especial los servicios sociales universales y gratuitos se mantuvieron, y ahí están los resultados: parámetros fundamentales de salud, de educación y otros que ni países de alto nivel de desarrollado han alcanzado.

Y ello, pese a que se afectaron por la crisis, pero se mantuvieron altamente priorizados porque es algo estructural, un derecho que nos viene dado porque somos copropietarios comunes de los medios fundamentales de producción.

Por tanto, independientemente del sector donde estemos, tenemos derechos como ciudadanos, y eso marca una característica esencial de la sociedad que nos planteamos construir.

Admi Valhuerdi: Eso está refrendado en la Constitución de la República. En la Constitución de la República, son derechos de todos, independientemente de la forma de gestión o propiedad en la que se esté trabajando.

Servicios sociales y posibilidades objetivas

Quienes hemos estudiado el documento y lo hemos discutido, encontramos que hay conceptos complejos detrás de determinadas frases. Por ejemplo, cuando se habla de los servicios sociales gratuitos y subvencionados, que están desarrollados en la medida de las posibilidades objetivas. ¿Qué significa esa acotación: “posibilidades objetivas”?

Rubén Toledo: Quiere decir que, objetivamente, podremos disfrutar de las riquezas que seamos capaces de crear. O sea, no se puede disfrutar de las riquezas que no se crean, eso es elemental, y por tanto, en la misma medida que seamos más eficientes y se crean más riquezas, podremos estar en condiciones de elevar sosteniblemente el nivel y los estándares de los servicios sociales gratuitos.

Aquellos que aporten más, que se preparen más, que son más productivos, que son más laboriosos, también podrán tener como contrapartida la posibilidad de participar de esas riquezas en una proporción mayor, pues se fortalecerá el principio de distribución socialista según el trabajo.

Pero como miembro de nuestra sociedad socialista, la distribución de la riqueza siempre va a tener presente con la debida prioridad los destinos de carácter social, en función de elevar la prosperidad y el bienestar de todos por su condición de ciudadanos, con equidad -no igualitaristamente-, teniendo en cuenta las diferencias.

Tenemos que ser capaces de ser más productivos y de generar más eficiencia y más riqueza en la sociedad, para disponer de ella para su justa distribución.

Qué servicios se cobran

Se ha discutido mucho, hay bastante consenso social sobre ello, pero ya aparece en letra impresa un concepto que, a la vez, es una novedad en nuestra política social. Se afirma que los servicios de salud y educación se garantizan a todos por el estado gratuitamente, con estándares de calidad internacionalmente reconocidos, y quiero subrayar este añadido: “se cobran aquellos complementarios y de carácter no fundamental que se determinen para este”. ¿Qué significa?

Admi Valhuerdi: Como se plantea en la conceptualización, es un tema a estudiar y a implementar, desde el VI Congreso ese es un asunto que se viene discutiendo, se plantearon muchos criterios, opiniones, en ese sentido.

Ahí se está ratificando que la salud en nuestro país es un servicio gratuito para todo el que lo necesite, pero hay determinados servicios de salud, como pudiera ser una cirugía plástica para engrosar los labios, u otras similares, que son válidas, porque son decisiones de las personas, pero que en un momento determinado, cuando se terminen estos estudios, ese pudiera ser uno de los servicios que se dijera: “Está bien, perfecto, usted lo quiere hacer, pero ese es un servicio que se puede cobrar”, porque eso no tiene nada que ver con el derecho ciudadano a la salud, lo que tenemos establecido en ese sentido.

Por ejemplo, el tema de los senos, hay muchas operaciones que parten de criterios médicos; siempre estaría detrás el criterio médico, si el criterio médico es que resulta necesario para la salud física, o incluso mental, psicológica de la persona, si es así, ese es un servicio que no se cobra, pero hay otros temas que ya son decisiones personales, gustos, que sí pudieran cobrarse en un momento determinado, porque además, son prestaciones que son económicamente costosas. Ese es un servicio que incluso la población en el proceso de discusión de los Lineamientos del 6to Congreso propuso que se diera el servicio y el que se pagara en los casos que fuera una alternativa, que no tiene criterio médico, que no responde a una necesidad de salud, es de ese tipo de servicios del que se está hablando aquí que se pudieran cobrar.

La responsabilidad del Estado con el desvalido

Otro de los conceptos que están muy claros en el documento es la importancia que tiene la familia en la responsabilidad frente a los hijos, los ancianos. Sin embargo, al leer este concepto he recordado los encuentros de Fidel a principios de los años 2000 con los trabajadores sociales, cuando él advertía que las personas podrían ser abandonadas hasta por su familia, pero no deberían ser nunca abandonadas por el Estado. ¿Hay alguna contradicción entre este concepto de la política social donde la responsabilidad se centra en la familia y esa idea de Fidel?

Admi Valhuerdi: No, la Asistencia Social en nuestro país funciona precisamente sobre esa base. Hay una responsabilidad de la familia, para con sus miembros, en particular los menores, jóvenes, adolescentes, ancianos, la familia es la célula fundamental de la sociedad y tiene la responsabilidad de garantizar el desarrollo y sostén de sus integrantes; ello no está reñido con el hecho de que ante una situación de vulnerabilidad el Estado asume las acciones que correspondan. Ahí están los ejemplos de los núcleos y beneficiarios protegidos por la Asistencia Social, por diferentes vías, incluso hay circunstancias, en las que si bien no son familias en situaciones de vulnerabilidad, la Asistencia Social asume el pago de determinados servicios, como es el caso de la electricidad a pacientes crónicos de determinadas enfermedades, el transporte a las personas que reciben precisan de la realización de hemodiálisis y otros servicios médicos identificados, la protección a las madres de hijos con discapacidad severa o el servicio de Asistente Social a Domicilio.

Rubén Toledo: Hace poco pude ver con satisfacción un trabajo periodístico, por la televisión, donde se trabaja con las personas que deambulan por las calles en condiciones precarias. Esas personas se llevan a determinados lugares donde se les atiende. Son casos concretos de personas que no están bajo la atención de su familia, y la sociedad no les da espalda, el Estado no les da la espalda, se atienden con la vocación de mejorarles su situación y de hacer todo lo posible por ayudarlos a resolver sus problemas vitales y reinsertarlos en sus familias.

Tampoco podemos ver que el enfoque que se le da en la Conceptualización al papel de la familia esté limitado a este elemento fundamental, de la responsabilidad que tiene como célula básica de la sociedad. Es en la familia donde se tienen que cultivar y desarrollar los valores humanos fundamentales, donde se tiene que educar, enriquecer la cultura, es decir, tiene un sentido mucho más amplio.

Prestación subvencionada de servicios

Admi Valhuerdi: Mira, en ese orden de los ejemplos, recientemente hubo una Mesa Redonda, y un trabajo que se hizo en la televisión, con relación, a todo este trabajo que se ha venido haciendo de recuperar las casas de abuelos y los hogares de ancianos. Eso viene asociado a un incremento de las tarifas, que siguen siendo subsidiadas, pero que tienen un incremento con relación a las que existían. Se hizo un estudio socioeconómico de todos los ancianos que reciben este servicio para ver quiénes estaban en condiciones de, con sus ingresos y los de su familia, asumir el pago, y quién no. ¿Pues la práctica qué dijo?: solo entre el veinte y el veinticinco por ciento de los beneficiados están asumiendo ellos y su familia el pago total de la nueva tarifa, y el resto lo está asumiendo la Asistencia Social; total o parcialmente.

-¿Es a esto a lo que se refiere el documento cuando se afirma que “se asegura la prestación subvencionada de servicios de cuidado a las personas que lo necesitan a través de instituciones de diferentes formas de propiedad y gestión”?

Admi Valhuerdi: Es eso.

O sea, que pueden coexistir distintas formas de propiedad y gestión de un Hogar de Ancianos, por ejemplo.

Admi Valhuerdi: En los hogares de ancianos como tal no, pues es una actividad que requiere de determinados servicios también de salud que se garantizan estatalmente, pero otros servicios de cuidados sí, por ejemplo, hoy existen los trabajadores por cuenta propia Asistentes para el Cuidado de Niños y los Cuidadores de ancianos, enfermos y personas con discapacidad.

-¿Podría aprobarse una cooperativa de este tipo?

Admi Valhuerdi: Sí, cómo no. Se pudieran proponer cooperativas para el desarrollo de servicios de cuidado, este es un tema en el que se está trabajando para organizar e incluso incentivar ese tipo de actividad de cuidados por formas cooperativas. El asistente para el cuidado de niños es una figura que tiene mayor presencia en el trabajo por cuenta propia, no así las personas que se dedican al cuidad de adultos mayores que son mucho menos.

El Estado reconoce la necesidad de esas figuras como complemento a las actividades que se desarrollan estatalmente, es bueno ratificar que se continuarán perfeccionando y desarrollando los hogares de ancianos, casas de abuelos, los círculos infantiles, y mejorando los servicios, y la incorporación de las formas de gestión no estatal para estos servicios es un complemento necesario dada la situación del envejecimiento poblacional, y las acciones que se desarrollan están en función de dar cumplimiento a la Política aprobada por el Consejo de ministros para la atención integral de la dinámica demográfica en el país.

Igualdad y desigualdad

-En la Conceptualización del Modelo aparece diez veces la palabra igualdad y dos veces la palabra desigualdad, ¿cuál es la relación que hay entre estos dos conceptos en esta política social?

Rubén Toledo: No solamente aparece diez veces la palabra igualdad, sino que aparece en los elementos fundamentales. Recuerdo que está en el Concepto de Revolución de nuestro Comandante en Jefe, lo que se reitera en el primero de los principios de nuestro socialismo a los que tributa el Modelo: “La dignidad, igualdad y libertad plenas del ser humano…”.

Constituye un elemento de justicia social, de derecho inalienable de las personas, y además, se puntualiza que es una igualdad que no debe ser interpretada como igualitarismo. La igualdad tiene que partir de la base de que las situaciones individuales no son las mismas, y por lo tanto, las necesidades tampoco lo son, ni las posibilidades, el talento, el esfuerzo, la creatividad y la dedicación al trabajo de las personas son las mismas.

Entonces, el concepto de igualdad se vincula con el de equidad, a través de la consideración de las desigualdades legítimas y la superación de las injustas. En consecuencia, las políticas económicas y sociales han de propiciar la igualdad de oportunidades y el fomento de las capacidades personales y colectivas, superando las brechas o diferencias socio-económicas injustas.

Admi Valhuerdi: Ratificando eso que decía Toledo, sobre todo la igualdad de derechos y oportunidades, porque a veces confundimos la igualdad con el igualitarismo y en el documento se hace esa precisión, que todos tenemos igualdad de derechos, igualdad de oportunidades, y cada cual accede según sus condiciones, sus características, sus posibilidades, en ese sentido.

-Pero fíjense, también está la desigualdad, si la pensamos en el sentido de las acciones afirmativas, aquellas políticas que protegen a grupos vulnerables, como los niños o los ancianos.

Rubén Toledo: Claro.

Admi Valhuerdi: Sí, hay grupos especialmente protegidos dada la esencia humanista de nuestro Modelo de desarrollo e incluso en esos ejemplos a los que te refieres no todos los niños no son iguales, ni todos los adultos, requieren los mismos cuidados. Lo que no puede ser que por tu condición de trabajar en uno sector u otro, o porque tengas mayores o menos ingresos tú estés en desventaja, con relación a los derechos sociales, a los servicios sociales que se brindan a través de las diferentes estructuras sociales, en aspectos tales como la educación, de la salud, el acceso a la cultura, al deporte, que son cosas que no están en correspondencia, con los ingresos que tienen las personas, están en correspondencia con sus necesidades.

Rubén Toledo: Entre los niños, ni siquiera entre los niños todos tienen las mismas necesidades, las mismas dificultades, y es una realidad.

Admi Valhuerdi: Ahí son las diferencias individuales.

Rubén Toledo: Hay niños que tienen necesidades y situaciones que requieren un tratamiento mucho mayor, un mayor apoyo a él y a su familia, y es un importante logro que ya se viene aplicando. Es un tratamiento equitativo, que parte de nuestros derechos como propietarios comunes y la esencia humanista de nuestro Modelo, no tiene vinculación con los ingresos monetarios que tenga la familia de ese niño. Es algo que nos viene dado como posibilidad a todos por ser propietarios comunes.

Hoy todos los cubamos disfrutamos el privilegio de no tener que preocuparnos de cómo enfrentar una enfermedad o accidente grave de nuestros hijos, familiares cercanos o nosotros mismos, y ser atendidos por un sistema de salud de alto prestigio internacional sin importar los costos.

Los lectores de Cubadebate preguntan

-Se  está acabando el tiempo. Les decía al principio que este es el tercer programa de Cubadebate en el que hemos debatido con especialistas documentos generados del Congreso. Hemos estado recibiendo cientos de comentarios cada vez que publicamos algún debate sobre este tema. Traje algunas de esas opiniones, de hecho algunas preguntas que nos hacían ya la han estado respondiendo ustedes antes. De todas formas me quedan muchas opiniones que compartir y preguntas que hacer. Les propongo leerle algunos comentarios de los lectores y para cerrar más ágilmente este debate, ustedes lo comentan de la manera más breve posible.

Por ejemplo, dice Zuly: “Sólo necesito para poder vivir de mi trabajo y que este sea de nuevo una virtud pública, ese es el socialismo que necesito y quiero”. ¿Ustedes qué dicen a eso?

Rubén Toledo: Está defendiendo el principio de que sea justamente retribuido el trabajo que ella realiza. Y es algo que se corresponde precisamente con lo que el Modelo se plantea, y que eso no sea privativo de un tipo de actividad u otra, sino que sea algo para todas las actividades, incluidos los que trabajamos en las entidades de propiedad de todo el pueblo.

-Dice Ramiro: “Yo aspiro a un socialismo donde el estado sólo regule la gran industria, los recursos naturales, el petróleo, el níquel y otros yacimientos minerales, y que lo demás se haga por la propiedad privada”. Y otro forista de Cubadebate, le responde a continuación. Dice Chucho: “Socio, a lo que tú aspiras es a un socio capitalismo y eso no existe, o eres socialista o eres capitalista”. ¿Quién tiene la razón, Chucho o Ramiro?

Admi Valhuerdi: Yo creo que ahí en lo que ellos están planteando habría que ver hasta dónde llega Chucho y qué cosa es lo que quiere Ramiro, pero la conceptualización sí define claramente que el Estado es propietario de los medios fundamentales de producción.

Hay actividades, que el estado continúa siendo propietario, y desarrolla otras formas de gestión que también le dan cabida a una dinámica que está prevista en la conceptualización, hoy ya existen en determinadas actividades de servicios en las que se está trabajando con estas alternativas y son una fuente de empleo, lo que debe contribuir a lo que conversábamos ahorita sobre el trabajo como la vía fundamental para la satisfacción de las necesidades del trabajador y de su familia, sobre la base, como ya se ha dicho anteriormente, del incremento de la producción, de la productividad.

Que el estado continúe manteniendo la propiedad sobre los medios fundamentales de producción y garantice que todo el pueblo sea beneficiario de la riqueza creada en su condición de propietarios comunes, eso es lo que caracteriza al socialismo.

Rubén Toledo: De todas maneras veo en la expresión del primer comentario que se utiliza la palabra “regula”, o sea, que el Estado regula. A mí me parece que debíamos comentarle que realmente esa es una función del Estado, incluso en países que no se plantean el Modelo de desarrollo socialista.

El Estado es el regulador de todos los actores de la sociedad; o sea, vivimos en sociedad, y la sociedad tiene que tener regulaciones de todo tipo, y en ellas el Estado tiene que ocupar un papel, porque si no sería un desorden absoluto, entonces es algo que se dice explícitamente en la Conceptualización, el Estado juega un papel regulador, rector, en función de los objetivos estratégicos del Modelo, que no es neoliberal ni minimiza las funciones del Estado. En cambio, no administra directamente, ni tiene el nivel de participación directa en todas las formas por igual.

Admi Valhuerdi: El Estado regula, es una de sus funciones, además de planificar, conducir y controlar el desarrollo, rectorando a todos los actores dentro de la economía. Más bien regula, el concepto organización es mucho más amplio y abarca más asuntos.

Rubén Toledo: Pero incluso hay otro concepto que se deja bien claro y me voy a referir a uno de los temas que genera más debate: La existencia de formas de propiedad y de gestión no estatal, incluida la privada, está condicionada a que cumplen una función social. Todas las formas de propiedad tienen que tributar, contribuir al proceso de construcción del socialismo, de la sociedad socialista a la que queremos aspirar. O sea, no es, que es la propiedad privada que se concibe, se desarrolla y se amplía individualistamente, con objetivos e intereses que no tienen que ver con los intereses de la sociedad. Juegan un papel, tienen un espacio, se le reconoce con todos sus derechos, en función de que cumplan funciones sociales.

-Cierro con Ana, que dice: “Yo tengo veintiséis años, soy joven nacida en los noventa, y me gustaría no morirme antes de ver un cambio socioeconómico bueno. Como todo cubano, estoy dispuesta a dar mi vida por mi país, pero es necesario que nos digan el cómo llegar a ese cambio, cómo lograr que la gente se sienta dueña de la propiedad social y que la cuide, cómo lograr que la gente diga “ahora” y no “mañana”. ¿Ustedes qué le dirían?

Rubén Toledo: Pienso que es una expresión muy representativa de una aspiración legítima de una muchacha de sus características, y creo que, efectivamente, lo que no podemos es desesperarnos, o sea, es importante, primero, que logremos una identificación y que todos lleguemos a un consenso social consciente y participativo del tipo de sociedad que nos queremos plantear, no porque nos vamos a quedar en eso, que sea un documento utópico, o simplemente un sueño.

Y no lo estoy diciendo a título personal, el propio VII Congreso del Partido, explícitamente en sus acuerdos, encarga al Comité Central de, una vez que concluya la elaboración de la Conceptualización, se trabaje en función de darle cumplimiento, con su aplicación concreta.

El primer paso para llegar al “cómo” es tener claro el “qué”, adónde queremos llegar, qué es lo que los cubanos nos proponemos hacer. Que lo vamos a hacer entre todos, y vamos a participar de una u otra manera. Todos nos tenemos que sentir, pienso yo, partícipes, en el pedacito que a cada uno le toca, de la construcción de esa sociedad.

Y el “cómo” es algo que tenemos que ir construyendo. El propio Plan de Desarrollo Económico y Social a largo plazo ya es un paso concreto del “cómo”, no el único, porque también la discusión de los Lineamientos que aprobó el Congreso y que la Asamblea Nacional discutió, es otra herramienta importante del “cómo”.

El Modelo se continuará actualizando como lo hemos estado haciendo en estos años, porque cada una de las políticas que el país ha ido definiendo, precisa sus objetivos y cómo lograrlos, y a partir de ahí se divulga, se aplica y se perfecciona.

Admi Valhuerdi: Es bueno que hayas traído ese comentario, porque una muchacha joven, nacida en el Período Especial, porque con esa edad que tiene nació en el pleno Período Especial, que nos esté diciendo: “Yo quiero luchar por mi país, díganme qué y cómo tengo que hacer”, me parece que es muy importante y alentador.

Hay que saber que estas no son decisiones ni resultados que se ven de un día para otro. hay personas que se preocupan y plantean : “la conceptualización, sí, está bien todo eso, ¿pero y eso cómo se hace?”, esto no está visto únicamente desde el punto de vista de teorizar cómo vamos a construir la sociedad futuro, está concebido en estrecha relación con los Lineamientos y el plan nacional de desarrollo, hasta el 2030, que después se concreta en planes quinquenales y anuales, y estos su materialización se irá realizando como ha dicho el General de Ejército en muchas oportunidades, “sin prisas pero sin pausas” y sobre todo con un seguimiento sistemático a las decisiones que se adoptan para corregir oportunamente todo lo que haga falta.

Hay situaciones coyunturales, como la que estamos viviendo, pero lo que está claro es que seguimos convencidos y comprometidos con el desarrollo, con el avance y con el logro de esa sociedad socialista próspera, sostenible, para que Ana y sus hijos tengan una sociedad mucho mejor, mucho más desarrollada, más próspera, que es a lo que se aspira.

Rubén Toledo: Y de modo sostenible, o sea, que seamos capaces -a pesar de la situación compleja, las dificultades nuestras y por las que el planeta atraviesa-, de crear las condiciones para enfrentarlas y salir siempre airosos, con consenso en la diversidad, reconociendo las diferencias, pero siempre unidos en función de lograr nuestros objetivos y seguir contribuyendo con otros pueblos del mundo.

Admi Valhuerdi: Hemos hablado de ser prósperos, de garantizar la sostenibilidad, y es importante señalar también que la nación que estamos construyendo es sobre la base de continuar preservando la independencia, la soberanía, la identidad, la democracia; en el Concepto de Revolución de Fidel y en el pensamiento martiano están refrendados los fundamentos de la conceptualización de la sociedad a la que aspiramos.

Informe Central del VII Congreso del PCC, (algunas claves)

Por Martha Andrés/PL

 

El Informe Central del VII Congreso del Partido Comunista de Cuba (PCC) abordó importantes aspectos para la vida económica y social de una nación que tiene como objetivo la construcción de un socialismo próspero y sostenible.

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En el capitalino Palacio de Convenciones, sede del evento partidista del 16 al 19 de abril, el primer secretario del PCC, Raúl Castro, leyó el texto ante 995 de los mil delegados del cónclave, durante una plenaria que transmitió en vivo la televisión cubana.

CUATRO PROYECTOS DE DOCUMENTOS RECTORES

De acuerdo con el también presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, se arriba a este Congreso con la presentación de cuatro importantes proyectos de documentos rectores, en varios de los cuales se comenzó a trabajar prácticamente al concluir la edición anterior, en 2011.

El primero de ellos reseña la evolución de la economía cubana en el quinquenio 2011-2015, informa sobre los resultados de la implementación de los Lineamientos de la política económica y social, y los actualiza para el periodo 2016-2021.

A su vez, el segundo comprende las Bases del Plan Nacional de desarrollo económico y social hasta 2030: Propuesta de visión de la nación; y el tercero constituye la Conceptualización de modelo económico y social cubano de desarrollo socialista, que por primera vez se presenta en una cita de este tipo.

El cuarto documento, en tanto, está relacionado con el trabajo del Partido en cumplimiento de los Objetivos aprobados en la Primera Conferencia Nacional (2012) y de las directrices del Primer Secretario del Comité Central.

Según precisó el informe, son cuatro materiales abarcadores y de gran complejidad que marcarán el rumbo del proceso revolucionario cubano, del Partido y de la sociedad hacia el futuro en la construcción de un socialismo próspero y sostenible.

Adelantó que el Plan Nacional de Desarrollo y la Conceptualización del modelo, luego de sus análisis en el Congreso, serán debatidos democráticamente por la militancia del Partido y de la Unión de Jóvenes Comunistas, así como representantes de las organizaciones de masas y amplios sectores de la sociedad.

PROPUESTA ACTUALIZADA DE LOS LINEAMIENTOS HASTA 2021

En su alocución, Raúl Castro expresó que, como resultado de la labor realizada en la implementación de los lineamientos y las nuevas tareas incorporadas a la actualización del modelo económico, se somete a consideración del Congreso una propuesta actualizada para el periodo 2016-2021.

Tal proyecto tiene un total de 268 lineamientos, de los cuales 31 conservan la redacción original de los aprobados en 2011 durante el VI Congreso, 193 se modifican y se agregan 44 nuevos.

Al valorar el ritmo de las transformaciones en curso, sostuvo que no debe perderse de vista el hecho de que en el caso de Cuba jamás puede permitirse la aplicación de las llamadas terapias de choque, frecuentemente empleadas en detrimento de las clases más humildes de la sociedad.

Esta premisa, señaló, se corresponde con el principio de que nadie quedará desamparado, y condiciona en gran medida la velocidad de la actualización del modelo económico, en lo cual es innegable la influencia de la crisis económica internacional y el bloqueo económico impuesto por Estados Unidos contra Cuba, señaló.

Las fórmulas neoliberales que propugnan la privatización acelerada del patrimonio estatal y de los servicios como la salud, la educación y la seguridad social nunca serán aplicadas en el socialismo cubano, aseguró.

PROPIEDAD SOCIALISTA COMO FORMA PRINCIPAL DE ECONOMÍA CUBANA

El Informe Central ratificó que en Cuba socialista y soberana la propiedad del pueblo sobre los medios fundamentales de producción es y continuará siendo la forma principal de la economía nacional y constituye la base de poder real de los trabajadores.

Raúl Castro reconoció que no pocos participantes en el debate previo al evento expresaron su inquietud por el reconocimiento de la existencia de propiedad privada en la isla y expresaron preocupaciones de que, con ello, se estarían dando los primeros pasos para la restauración del capitalismo en Cuba.

En mi condición de Primer Secretario del Comité Central del PCC, estoy en el deber de aseverar que este no es, en lo más mínimo, el propósito de esta idea conceptual, se trata precisamente de llamar a las cosas por su nombre, afirmó.

Precisó, además, que la empresa privada actuará en límites bien definidos y constituirá un elemento complementario del entramado económico del país, todo lo cual deberá ser regulado por la ley.

ORDENAMIENTO MONETARIO EN CUBA

En otra parte del texto, indicó que la muestra más elocuente de la complejidad de implementar en el país de los lineamientos radica en la dualidad monetaria y cambiaria, asunto en el que no se ha dejado de trabajar en los últimos años.

Raúl Castro manifestó que aunque resolver ese tema no representa una solución mágica para las distorsiones estructurales de la economía cubana, significará un impulso fundamental para avanzar en el resto de las tareas del proceso de actualización.

Ese ordenamiento monetario, adelantó, facilitará crear las condiciones requeridas para suspender los nocivos efectos del igualitarismo y hacer realidad el principio socialista que expresa “de cada cual según su capacidad, a cada cual según su trabajo”.

Al mismo tiempo, consideró propicia la ocasión para ratificar, una vez más, la decisión de garantizar los depósitos bancarios en divisas internacionales, en pesos cubanos convertibles y pesos cubanos, así como el efectivo en poder de la población y las personas jurídicas extranjeras y nacionales.

LÍMITE DE EDAD PARA CARGOS DE DIRECCION Y REFORMA CONSTITUCIONAL
Proponemos establecer 60 años como edad máxima para ingresar al Comité Central y hasta 70 años para desempeñar cargos de dirección en el Partido, expresó en otra parte del texto.

Ello, sumado a la limitación de hasta dos periodos consecutivos para ocupar responsabilidades políticas, garantizará, desde la base, el rejuvenecimiento sistemático en todo el sistema de cargos partidistas, afirmó.

Tales modificaciones en materia de plazos y edades límites para el desempeño de cargos de dirección deberán fijarse en la Constitución, la cual “nos proponemos reformar en los próximos años, considerando las importantes transformaciones asociadas a la actualización del modelo económico y social y su conceptualización”.

Según aseveró, el proceso de reforma, que previamente deberá ser aprobado por la Asamblea Nacional (Parlamento), en correspondencia con sus facultades constituyentes, prevé una amplia participación popular, incluyendo la realización de un referendo constitucional.
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Documento de estudio: Informe Central al VII Congreso del Partido Comunista de Cuba (+Vídeo)

Desde SOCIALISMO.cu queremos exhortarles a la lectura de este documento de vital importancia que aborda, sin tapujos, diáfanamente los distintos aspectos que definen el estado actualmente del Socialismo cubano. Creemos que su estudio es clave para entender y analizar qué es aquello que debe ser cambiado y qué debe ser reforzado para poder desarrollar nuestro sistema dentro del contexto actual (nacional e internacional) en el que se resuelve nuestra cotidianidad. 

CUBA-LA HABANA-INFORME CENTRAL DEL SÉPTIMO CONGRESO DEL PCC
El General de Ejército Raúl Castro Ruz, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba (CC PCC), y Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros (CEM), da lectura al Informe Central del Séptimo Congreso del PCC, en el Palacio de Convenciones de La Habana, el 16 de abril de 2016. ACN FOTO/ Omara GARCÍA MEDEROS/ rrcc

Informe Central al 7mo. Congreso del Partido Comunista de Cuba, presentado por el Primer Secretario del Comité Cen­tral, General de Ejército Raúl Castro Ruz, La Habana, 16 de Abril de 2016, Año 58 de la Revolución. (Vídeo )

(Versiones Taquigráficas-Consejo de Estado)

 

Compañeras y compañeros:

Damos inicio a las sesiones del 7mo. Congreso del Partido Comunista de Cu­ba cuando se cumple el 55 aniversario de la proclamación, por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, del carácter socialista de la Revolución, el 16 de abril de 1961, en la despedida del duelo de las víctimas en los bombardeos a las bases aéreas el día anterior, preludio de la invasión mercenaria por Playa Girón, organizada por el gobierno de los Estados Unidos y que fue derrotada en menos de 72 horas, gracias a las acciones previas acometidas por la Seguridad del Estado y al coraje de los combatientes del Ejército Rebelde, policías y milicianos, que por vez primera lucharon defendiendo el socialismo, bajo el mando directo de Fidel.

Nos reunimos hoy, a los cinco años exactos del anterior Congreso, con lo cual damos cumplimiento al Objetivo de trabajo No. 17 aprobado por la Primera Conferencia Nacional del Partido, que estableció mantener la periodicidad fijada en los Estatutos para la celebración de los congresos del Partido, salvo ante la amenaza de guerra, desastres naturales y otras situaciones excepcionales.

El 7mo. Congreso, órgano supremo de la organización partidista, cuenta con la participación de mil delegados, propuestos desde la base y electos democráticamente, que representan a más de 670 000 militantes, integrados en aproximadamente 54 500 núcleos.

Como podrá apreciarse, ha disminuido la militancia de nuestro Partido, lo que está influenciado por la negativa dinámica demográfica que afrontamos, el efecto de una política restrictiva de crecimiento desde el año 2004 y las insuficiencias propias en el trabajo de captación, retención y motivación del potencial de militantes. Cierto es también que en los últimos años se ha logrado frenar esta tendencia.

En el período transcurrido, se ha venido aplicando lo establecido en el Ob­jetivo No. 18 de la Primera Confe­rencia Nacional, de efectuar como mínimo dos plenos del Comité Central al año donde se analiza la marcha del proceso de implementación de los Lineamientos, el cumplimiento del Plan de la Economía y el Presupuesto y de los propios Objetivos señalados. En las sesiones ordinarias de la Asamblea Nacional del Poder Popular, órgano supremo del poder del Estado, se han debatido igualmente dos veces al año la ejecución del Plan de la Economía y el cumplimiento de los Lineamientos.

Arribamos al 7mo. Congreso con la presentación de cuatro importantes proyectos de documentos rectores, en varios de los cuales se comenzó a trabajar prácticamente al concluir el 6to. Congreso de la Organización. Estos son:

Primero: Reseña de la evolución de la economía en el quinquenio 2011-2015. Informe sobre los resultados de la implementación de los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución. Actualización de los Linea­mientos para el período 2016-2021.

Segundo: Bases del Plan Nacional de desarrollo económico y social hasta 2030: Propuesta de Visión de la nación. Ejes y sectores estratégicos.

Tercero: Conceptualización del modelo económico y social cubano de desarrollo socialista.

Cuarto: Trabajo del Partido en cumplimiento de los Objetivos aprobados en la Primera Conferencia Nacional y de las Directrices del Primer Secretario del Comité Central.

Son documentos abarcadores y de gran complejidad que marcarán el rum­bo del proceso revolucionario cubano, del Partido y de la sociedad hacia el futuro en la construcción de un socialismo próspero y sostenible.

Están estrechamente vinculados en­tre sí y debemos enfocarlos no como una obra totalmente terminada ni con un prisma estático o dogmático, sino que tras los debates en este evento, tal y como hicimos a partir del 6to. Congreso, serán sometidos a evaluaciones periódicas, don­de predomine una visión dinámica de estos documentos programáticos.

A diferencia del Congreso anterior cuando la propuesta de los Lineamientos fue sometida previamente a amplia consulta con la militancia del partido, la juventud comunista y el pueblo en general y posterior a su aprobación en ese evento se refrendó por la Asamblea Na­cional, en esta ocasión no se realizó ese proceso considerando que se trata de la confirmación y continuidad de la línea acordada hace cinco años en cuanto a la actualización de nuestro modelo económico y social.

Los cuatro proyectos enumerados que se presentan a este evento son resultado de una elaboración colectiva, con la participación de profesores universitarios, académicos, investigadores de las ciencias económicas y sociales y funcionarios del Gobierno y el Partido.

Para su análisis en las respectivas co­misiones, fueron debatidos en dos plenos del Comité Central del Partido, en los meses de diciembre y enero pasados, proceso que aportó más de 900 opiniones y sugerencias que conllevaron a la elaboración de una nueva versión para someterla al criterio de los delegados al Congreso, en reuniones en todas las provincias, a inicios de marzo, con la contribución de más de 3 500 invitados en representación de los diferentes sectores de la sociedad, incluidos todos los diputados de la Asamblea Nacional, con cuyas intervenciones y propuestas, que superaron la cifra de 8 mil 800, se preparó la versión final.

Es la primera vez que presentamos a un Congreso del Partido el tema de la Conceptualización, que recoge las bases teóricas y las características esenciales del modelo económico y social al que aspiramos como resultado del proceso de actualización.

A lo largo de estos cinco años se elaboraron ocho versiones de la Conceptua­lización que fueron analizadas sucesivamente, primero en las reuniones de la Comisión del Buró Político para el control de la implementación de los acuerdos del 6to. Congreso y posteriormente en el Buró Político y en los plenos del Comité Central, con la participación del Consejo de Ministros.

Por su parte, el proyecto relacionado con las bases del Plan Nacional de De­sarrollo hasta el 2030, es fruto de la labor realizada desde hace cuatro años por académicos y especialistas de los or­ganismos del gobierno y de la Comisión Permanente para la Implementación y Desarrollo. Aborda un asunto de alcance trascendental, cuya gran complejidad téc­nica no nos permitió llegar al Con­greso con el Plan Nacional de Desarrollo hasta el 2030 terminado, como era el propósito inicial, sino que se presentan sus bases, o sea, la Visión de la Nación y los Ejes y Sectores Estratégicos, lo cual nos proporciona una formidable herramienta para continuar trabajando hasta su conclusión, que esperamos alcanzar en el año 2017.

Hemos concebido que ambos documentos, es decir, la Conceptualización y las bases del Plan Nacional de Desa­rro­llo, luego de su análisis en el Con­greso, sean debatidos democráticamente por la militancia del Partido y la Unión de Jó­venes Comunistas, representantes de las organizaciones de masas y de am­plios sectores de la sociedad, con el propósito de enriquecerlos y perfeccionarlos.

Con ese fin solicitamos al Congreso que faculte al Comité Central que sea electo para introducir las modificaciones que resulten del proceso de consulta y su aprobación definitiva, incluyendo los ajustes pertinentes a los Lineamientos que se aprueben en este evento.

Desde la aprobación de los Linea­mien­tos por el pasado Congreso nos que­daba claro que el proceso de su im­plementación no constituiría un camino fácil, libre de obstáculos y contradicciones, así como que las transformaciones fundamentales requeridas para la actualización del modelo nos tomarían más de un quinquenio. La práctica ha confirmado la justeza de aquella apreciación. Hemos continuado avanzando con paso seguro, sin prisas, pero sin pausas, o sea, con la gradualidad e integralidad necesarias para alcanzar el éxito.

El obstáculo fundamental que hemos enfrentado, tal y como previmos, es el lastre de una mentalidad obsoleta, que conforma una actitud de inercia o de ausencia de confianza en el futuro. No han faltado, como era lógico esperar, sentimientos de nostalgia hacia otros mo­mentos menos complejos del proceso revolucionario, cuando existían la Unión Soviética y el campo socialista. En el otro extremo han estado presentes aspiraciones enmascaradas de restauración del capitalismo como solución a nuestros problemas.

Pese a ello se ha trabajado con sistematicidad e intensidad en la implementación de los Lineamientos, habiéndose implantado totalmente el 21% de los 313 aprobados. Se encuentran en la fase de implementación el 77% de ellos, mientras que no se ha iniciado en el 2%.

Estas cifras no logran mostrar con toda claridad cuánto se ha trabajado y avanzado en el proceso, que no es poco ni mucho menos, y encuentran su reflejo en la aprobación de 130 políticas y la emisión de 344 nuevas normas legales de diferentes rangos, la modificación de 55 y la derogación de 684. Sin embargo, la lenta puesta en práctica de las regulaciones jurídicas y su asimilación, sobre todo, ha dilatado la implantación de las políticas aprobadas.

Como resultado de la labor realizada en la implementación de los lineamientos y las nuevas tareas que se incorporaron al proceso de actualización del modelo económico, se somete a la consideración del Congreso una propuesta actualizada para el período 2016-2021, con un total de 268 lineamientos, de ellos 31 conservan la redacción original, 193 se modifican y se agregan 44 nuevos.

Al valorar el ritmo de las transformaciones en curso, no debe perderse de vista el hecho de que en el caso de Cuba jamás puede permitirse la aplicación de las llamadas “terapias de choque”, frecuentemente empleadas en detrimento de las clases más humildes de la sociedad. Esta premisa, que se corresponde con el principio de que nadie quedará desamparado, condiciona en gran medida la velocidad de la actualización del modelo económico cubano, en lo cual es innegable la influencia de la crisis económica internacional y en particular los efectos del bloqueo económico contra Cuba.

Las fórmulas neoliberales que propugnan la privatización acelerada del patrimonio estatal y de los servicios so­ciales, como la salud, la educación y la seguridad social, nunca serán aplicadas en el socialismo cubano.

Aun con las limitaciones económicas presentes, se han preservado y perfeccionado los servicios sociales a la población cubana en Educación, Salud, Cultura y Deportes y la Seguridad Social. Sin em­bargo, debemos insistir en la necesidad de mejorar sostenidamente su calidad.

Las transformaciones realizadas en el reordenamiento de estos sectores, a pe­sar de las quejas e incomprensiones iniciales que fueron debidamente esclarecidas o realizados los ajustes requeridos, han contribuido a elevar la calidad de los citados servicios con un menor costo presupuestario, lo que se evidencia en los indicadores de salud obtenidos, co­mo es el caso, por sólo mencionar un dato, de la tasa de mortalidad infantil de 4,2 por cada 1 000 nacidos vivos, semejante a la que se obtiene en muy pocos de los países más desarrollados.

El reordenamiento de la red escolar permitió reducir la cantidad de centros y alrededor de 250 000 alumnos internos, mientras que se invirtió la pirámide existente en la formación de técnicos medios y obreros calificados mediante el incremento de la matrícula en la educación técnico-profesional.

Está en marcha un programa de mantenimiento y recuperación de la infraestructura constructiva y el equipamiento del sistema de Educación.

En el sistema nacional de Salud se ha venido ejecutando un conjunto de medidas dirigidas a su reorganización, compactación y regionalización de los servicios, con el objetivo de mejorar el estado de salud de la población, incrementar la calidad y satisfacción del pueblo por los servicios que se le prestan y hacer eficiente y sostenible el sistema, a la vez que se garantiza su desarrollo.

El perfeccionamiento de las estructuras de dirección y el ajuste de las plantillas propició la disminución de 152 000 plazas y la reubicación de más de 20 000 médicos en la actividad asistencial. Estas decisiones, unidas a otras orientadas al uso racional de los recursos, permitieron la reducción del presupuesto asignado a la Salud en más de 2 000 millones de pesos.

De forma paralela, se han presentado dificultades en el suministro a las farmacias de medicamentos importados y de producción nacional y persisten condiciones higiénico-sanitarias que propician la trasmisión de enfermedades infecciosas como el cólera, dengue, chikungunya y últimamente el zika. En la actualidad se acomete el Plan de acción para el enfrentamiento a enfermedades trasmitidas por el mosquito Aedes que no puede verse como una efímera campaña más, sino que debe garantizar su sostenibilidad en el tiempo.

Las decisiones en la economía no pueden, en ningún caso, significar una ruptura con los ideales de igualdad y justicia de la Revolución y mucho menos resquebrajar la unidad de la mayoría del pueblo en torno al Partido. Tampoco se permitirá que como consecuencia de esas medidas se genere inestabilidad e incertidumbre en la población cubana.

Por eso insisto en que se requiere mu­cha sensibilidad e intencionalidad po­lítica para avanzar en la implementación de los Lineamientos. Es preciso asegurar más explicación al pueblo, más disci­plina y exigencia y un mayor y más cercano seguimiento al proceso de cambios. Hay que tener, como ya hemos dicho, los oídos y los pies bien puestos sobre la tierra.

La muestra más elocuente de la complejidad del proceso de implementación radica en la dualidad monetaria y cambiaria, asunto en el que no se ha dejado de trabajar a lo largo de estos años, y cuya solución no quedará para las calendas griegas, ya que aunque no representa la solución mágica a las distorsiones es­tructurales de la economía, significará un impulso fundamental para avanzar en el resto de las tareas de la actualización de nuestro modelo económico.

El ordenamiento monetario del país facilitará crear las condiciones requeridas para superar los nocivos efectos del igualitarismo y hacer realidad el principio socialista que expresa “de cada cual según su capacidad, a cada cual según su trabajo”. Con ello será posible rectificar el fenómeno de la llamada “pirámide in­vertida” que no permite retribuir de manera justa el trabajo en función de su cantidad, calidad y complejidad y que el nivel de vida se corresponda con los in­gresos legales de los ciudadanos, generando desmotivación de la fuerza laboral y también en los cuadros, lo cual desestimula su promoción a mayores responsabilidades.

Es propicia la ocasión para ratificar, una vez más, la decisión de garantizar los depósitos bancarios en divisas internacionales, en pesos cubanos convertibles y pesos cubanos, así como el efectivo en poder de la población y las personas jurídicas extranjeras y nacionales.

La empresa estatal socialista, definida como la forma principal de gestión en la economía nacional, se encuentra en una posición desventajosa en comparación con el creciente sector no estatal que se beneficia por trabajar en un circuito monetario basado en la tasa de cambio de 1 X 25, mientras que para ella rige la paridad del CUC con el peso cubano. Esta importante distorsión deberá ser solucionada a la mayor brevedad posible, en el marco de la unificación monetaria y cambiaria.

Esa anomalía sumada al discreto de­sempeño de nuestra economía no ha permitido avanzar sustancialmente en la implementación de los lineamientos vinculados a la eliminación paulatina de las gratuidades indebidas y los subsidios excesivos, teniendo en cuenta que no se ha podido generalizar el incremento de los ingresos de los trabajadores, ni asegurar la oferta estable de determinadas mercancías en el mercado liberado.

A pesar de que se disminuyeron o su­primieron algunos productos de la ca­nasta familiar normada, dígase la famosa libreta de abastecimientos, y se trasladó la venta minorista de estos al mercado liberado a precios no subsidiados, se mantiene un alto nivel de subsidio en una variada gama de productos y servicios básicos.

Por otra parte, el elevado índice de envejecimiento de la población cubana, la cual además migra del campo a las ciudades, se concentra y eleva su nivel de calificación, representa un problema estratégico para el desarrollo, que se origina en la existencia desde hace años de un conjunto de factores socioeconómicos y culturales no fáciles de revertir. Fue elaborada la Política para enfrentar esta situación, definiéndose 76 medidas y 252 acciones, cuya aplicación será gradual dependiendo del desempeño de la economía y los resultados se obtendrán en el largo plazo.

Fue aprobada la Política para la In­versión Extranjera, reconocida como una fuente importante y necesaria para el desarrollo del país y se puso en vigor una nueva Ley en esta materia, la cual a la par de brindar incentivos y seguridad jurídica a los inversionistas, preserva la soberanía nacional, la protección del medio ambiente y el uso racional de los recursos naturales.

Se constituyó la Zona Especial de De­sa­rrollo del Mariel con ventajas adicionales para la atracción de inversionistas nacionales y foráneos, y se aseguró el marco jurídico y la infraestructura necesaria para su asentamiento y despliegue productivo con el objetivo de generar exportaciones, promover la sustitución de importaciones, propiciar la transferencia de tecnologías y habilidades gerenciales de los cuales apenas sabemos nada, generar fuentes de empleo y de financiamiento de largo plazo y conformar la logística que facilite alcanzar altos niveles de eficiencia.

Sin menospreciar en lo más mínimo el obstáculo que en este sentido significa el bloqueo norteamericano y su aplicación extraterritorial, se requiere dejar atrás prejuicios arcaicos respecto a la inversión extranjera y avanzar resueltamente en la preparación, diseño y concreción de nuevos negocios.

El destino de las inversiones se ha mo­dificado sustancialmente, si hace 5 años la esfera productiva y las infraestructuras recibían el 45% de ellas, en el 2015 acumularon el 70%. Asimismo, en el proceso inversionista se ha incrementado el rigor y el control en el cumplimiento de los planes y en sentido general mejoraron sus indicadores, a pesar de que se mantienen no pocas tensiones en los suministros y el aseguramiento de fuerza de trabajo debidamente calificada y mo­tivada, al tiempo que subsiste la improvisación, superficialidad y falta de integralidad a causa de una incorrecta preparación de las obras, lo que conduce a dilatados plazos de ejecución y afectaciones en la calidad de las terminaciones.

En el propósito de fortalecer el papel de la empresa estatal socialista y su autonomía, se ha avanzado en la separación de las funciones estatales de las empresariales, modificándose de manera paulatina las relaciones de los organismos del Gobierno con las empresas, cuyos directivos cuentan hoy con mayores facultades para su gestión.

No obstante, este es un trayecto que no se recorre en un día, semanas o me­ses, sino que madurará a mediano y lar­go plazos en la medida en que se consoliden las condiciones organizativas, la capacitación de los cuadros y se supere el hábito de esperar por instrucciones des­de arriba para actuar en el marco de fa­cultades ya otorgadas, en lugar de promover la iniciativa y el espíritu emprendedor.

Ha continuado al propio tiempo el avance del proceso de perfeccionamiento de los organismos de la Admi­nistra­ción Central del Estado y entidades na­cionales incluyéndose, en una primera etapa, a los organismos globales y de la esfera productiva. Se concluyó el proceso en cuatro de ellos, se extinguieron o fusionaron cuatro y 13 están en la etapa de implantación. Prosigue el trabajo con los organismos vinculados a los principales servicios a la población.

También se encuentra en fase de implementación el experimento que se desarrolla en las provincias de Artemisa y Mayabeque, con vistas a su posterior generalización, que entre otros aspectos persigue la separación de funciones de la dirección de las asambleas del Poder Popular y de los Consejos de Adminis­tra­ción, lo que permite que las asambleas se concentren en la atención directa a los delegados, consejos populares y al trabajo de las Comisiones en su labor de control y fiscalización.

La aplicación del nuevo modelo en las administraciones locales ha conducido a una notable reducción de los cargos de esos órganos en provincia y municipio, sin generar inestabilidad en su funcionamiento, favoreciendo su autoridad para ejercer las funciones estatales asignadas.

Tal y como se expresa en las conclusiones del proyecto de informe sobre los resultados de la implementación de los Lineamientos, han existido insuficiencias y deficiencias por parte de los organismos y entidades, incluyendo la propia Comisión Permanente para la Im­ple­mentación y Desarrollo, ocasionando dilaciones en la aplicación de algunas medidas, la conformación de propuestas que adolecían de falta de integralidad o con una visión limitada, fundamentalmente en lo referido a la valoración de los niveles de riesgo y en la apreciación correcta de los costos y beneficios de determinadas medidas.

También se manifestaron problemas en la conducción y control de las políticas aprobadas y en la divulgación y capacitación a los diferentes niveles de dirección. Sobre todo en este último aspecto de la capacitación de los diferentes niveles de dirección hubo quien se creyó que elaborando un papel y mandándolo de un extremo al otro del país y pidiendo que se lo estudiaran los cuadros ya se resolvía el problema, y cuando fuimos a ver cada uno aplicó la medida a su manera; así sucedió con la Resolución 17 del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, en un tema tan importante como ese, sobre el cual haré una breve referencia en el transcurso de este discurso.

En algunos casos ha faltado sentido de la urgencia cuando los efectos en la práctica no han sido los deseados y hasta, en ocasiones, contrarios al espíritu de las medidas adoptadas, lo que se traduce en que al no enfrentar decididamente una desviación cuando todavía es pequeña, luego de su masificación la justa rectificación se convierte en un problema político.

Un ejemplo gráfico de lo anterior lo representa el comportamiento de los precios de los productos agropecuarios con la reaparición del fenómeno de la especulación y el acaparamiento en beneficio de unos pocos y en detrimento de la mayoría de la población.

Aunque comprendemos que el factor primordial en el crecimiento de los precios reside en un nivel de producción que no satisface la demanda y que el avance en esta materia está condicionado por factores objetivos y subjetivos, no podemos quedarnos con los brazos cruzados ante la irritación de los ciudadanos por el manejo inescrupuloso de los precios por parte de intermediarios que solo piensan en ganar cada vez más.

El reconocimiento del mercado en el funcionamiento de la economía socialista no implica que el Partido, el Gobierno y las organizaciones de masas dejen de cumplir su papel en la sociedad de en­frentar cualquier situación que dañe a la población, ni mucho menos decir: “es una cuestión del Gobierno, yo no me puedo meter”. Yo Partido, yo Gobierno, de cualquier nivel, y yo miembro de una organización de masas me metería en cualquier problema injusto que afecte a nuestra población (Aplausos).

Por eso, apenas se produjo la discusión en el Parlamento sobre este tema, que recordarán sobre todo los diputados aquí presentes y que tardamos mucho en reaccionar, apoyé inmediatamente al Segundo Secretario del Partido, compañero Machado Ventura, que salió al combate por todo el país enfrentándose a ese problema (Aplausos).

Y debemos sacar la conclusión de este hecho, como de otros muchos, que lo peor que puede haber, lo peor que puede hacer un revolucionario o una simple persona honesta, comunista o no, es quedarse cruzado de brazos ante un problema. No tenemos derecho, mucho me­nos en los tiempos en que estamos viviendo y en los cambios que estamos introduciendo. Es una experiencia que vale la pena recordar, porque nos la podemos encontrar cientos de veces, por no decir miles de veces, en el cumplimiento de esta gigantesca tarea que estamos elaborando para el mejoramiento de nuestro país y de nuestro socialismo.

La introducción de las reglas de la oferta y la demanda no está reñida con el principio de la planificación. Ambos conceptos pueden convivir y complementarse en beneficio del país, como se ha demostrado exitosamente en los procesos de reforma en China y de renovación en Vietnam, como ellos lo califican. No­sotros le hemos llamado actualización porque no vamos a cambiar el objetivo fundamental de la Revolución.

Positivas son las experiencias obtenidas en algunas provincias con la adopción reciente de una serie de medidas organizativas, entre ellas, el incremento del acopio en interés de asegurar la presencia de productos en los mercados estatales, induciendo la disminución de los precios de oferta y demanda. Este es un asunto que requiere un seguimiento cons­tante por parte de todas las instituciones involucradas.

En medio de estas circunstancias los salarios y pensiones siguen siendo insuficientes para satisfacer las necesidades básicas de la familia cubana. Aunque el salario medio experimentó un crecimiento del 43% en el período 2010-2015, este se concentró en los dos últimos años, a partir de las decisiones adoptadas a favor de los trabajadores de la Salud Pública, la Inversión Extranjera, la esfera del Deporte y por la flexibilización en los sistemas de pago en el sector empresarial. Sin embargo, no ha sido posible extender a la mayoría de las actividades presupuestadas los incrementos salariales previstos en la política aprobada.

La implementación de los nuevos sistemas de pago por resultado establecidos por la Resolución No. 17 del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, a la que hice mención hace un instante, si bien influyó en sentido general en la elevación de la motivación de los trabajadores y el aumento de la productividad, que pude precisar personalmente visitando diferentes fábricas y conversando con los trabajadores, cierto es que también se presentaron múltiples deficiencias, originadas en lo fundamental por la inadecuada preparación de condiciones previas, in­cluyendo la capacitación de los directivos empresariales y el seguimiento.

En esta cuestión igualmente se tardó en corregir las incongruencias conceptuales que se pusieron de manifiesto en su aplicación.

Las experiencias nos enseñan que no basta con que los documentos normativos estén bien elaborados, hay que preparar a los ejecutores directos y pasado un tiempo volverles a dar algunos cursillos y controlar cómo están sus conocimientos para la aplicación de estas im­portantes actividades, comprobar su dominio de las regulaciones, exigir con sistematicidad que se cumplan en la práctica las disposiciones y reaccionar oportunamente ante las desviaciones, impidiendo que se conviertan en problemas políticos mayores.

Nuestro Héroe Nacional, José Martí, razonó que “Gobernar es prever”, ¡qué simples palabras, son solo tres! ¿Será posible que a algunos de nuestros funcionarios les sea tan difícil aprenderse esas tres palabras de las enseñanzas martianas? Es decir, “gobernar es prever”. Tenemos que aprender a prever pa­ra evitarnos bastantes problemas. Debo reconocer que en general durante la implementación de los Lineamientos no hemos sido suficientemente previsores ni ágiles para actuar en la corrección de las deficiencias.

Además de no prever, después nos ponemos a pensar cómo resolver el problema que se creó y no tenemos la agilidad necesaria para enfrentar inmediatamente al problema. Estoy hablando con toda crudeza, como corresponde en un congreso de nuestro Partido Co­munista y en todas las reuniones de los comunistas.

Ha proseguido la ampliación del sector no estatal de la economía, en tanto el empleo estatal se reduce del 81,2% en el 2010 a 70,8 en el 2015. Algo más de medio millón de cubanos están registrados como trabajadores por cuenta propia, prestan servicios y generan producciones muy necesarias. Se va conformando una atmósfera que no discrimina ni estigmatiza el trabajo por cuenta propia debidamente autorizado; sin embargo se han presentado manifestaciones de corrupción e ilegalidades, ante las cuales el enfrentamiento ha resultado, una vez más, insuficiente y tardío, como es el caso por ejemplo de conductas evasoras del pago de tributos y el ejercicio ilegal de actividades no permitidas.

Reafirmamos el principio socialista del predominio de la propiedad de todo el pueblo sobre los fundamentales me­dios de producción, así como la necesidad de descargar al Estado de otras actividades no determinantes en el desarrollo de la nación.

Como mismo aspiramos a mayor eficiencia y calidad en la producción y servicios del sector estatal, también favorecemos el éxito de las formas no estatales de gestión, sobre la base, en todos los casos, del estricto cumplimiento de la legislación vigente.

Continúa en fase experimental la crea­ción y funcionamiento de cooperativas de producción no agropecuarias, principalmente en el comercio, la gastronomía, servicios técnicos, pequeña industria y la construcción.

En esta actividad también se han producido algunos logros, pero igualmente se han puesto de manifiesto deficiencias, que parten de la insuficiente preparación y divulgación de la política aprobada y las normativas emitidas —a las que hemos hecho referencia en varias ocasiones en este informe—, inadecuada organización y control de la contabilidad, aumento de los precios y restricciones para acceder a suministros y servicios en el mercado mayorista.

Al propio tiempo ha resultado inapropiada la conducción y control de este experimento por las instancias correspondientes, razón por la que decidimos concentrar el esfuerzo en consolidar las cooperativas ya creadas y avanzar con gradualidad.

En medio de un entorno internacional desfavorable, caracterizado por la crisis económica global iniciada a finales de la década pasada, en el quinquenio 2011-2015 el producto interno bruto de nuestro país creció a una tasa promedio anual del 2,8 %, no suficiente para asegurar la creación de las condiciones productivas y de infraestructura requeridas para avanzar en el desarrollo y mejorar el consumo de la población.

En este complejo contexto se ejecutó un conjunto de acciones enfiladas al sa­neamiento de las finanzas externas del país y en particular el reordenamiento de la deuda, cuestión en la que se han logrado resultados significativos y que, de conjunto con el cumplimiento de los com­pro­misos financieros asumidos, con­tribuye al restablecimiento de la credibilidad in­ternacional de la economía cubana y fa­vorece mayores posibilidades de comercio, in­versiones y financiamiento para el desarrollo.

No podemos retroceder en esta esfera y con ese propósito debemos asegurar un adecuado balance en la toma de créditos y su estructura, el pago de las deudas reordenadas, la deuda corriente y el cumplimiento del plan. Nunca más de­be­mos volver a empeñarnos.
Foto: Juvenal Balán
Por otra parte, se viene introduciendo un conjunto de medidas diseñadas para eliminar trabas que desestimulaban a las diferentes formas productivas de nuestra agricultura, pero no han madurado y el ritmo de crecimiento de la producción agropecuaria todavía no es suficiente, mientras que, como media, cada año el país debió dedicar alrededor de 2 mil millones de dólares a la importación de alimentos, la mitad de los cuales podemos producir en Cuba y hasta exportar los excedentes.

Continúa expandiéndose la exportación de servicios médicos y el turismo, los que aportan más de la mitad de los ingresos en divisas del país, al tiempo que se reduce el peso específico de las exportaciones tradicionales, golpeadas por la caída de sus precios.

Esta realidad corrobora la conveniencia de proseguir diversificando nuestras fuentes de ingreso para no volver jamás a depender de un mercado ni de un producto y desarrollar relaciones comerciales y de cooperación mutuamente ventajosas con todos los países, configurando un adecuado equilibrio en esta esfera.

El innegable prestigio internacional de la medicina cubana, fruto genuino de la Revolución y de los desvelos del compañero Fidel, encierra enormes potencialidades todavía no explotadas en toda su dimensión, como por ejemplo la prestación de servicios médicos a pacientes extranjeros en Cuba, para lo cual se acometen inversiones que en definitiva también reportarán beneficios a la población cubana, que accede gratuitamente a la salud pública.

En cuanto al turismo, en los años transcurridos desde el 6to. Congreso se pusieron en explotación más de 10 900 nuevas habitaciones y se restablecieron otras 7 000, complementándose con el aumento hasta más de 14 000 de las habitaciones que arriendan en CUC los trabajadores por cuenta propia y el despliegue de instalaciones y servicios extrahoteleros, lo que ha permitido proseguir la senda ascendente de esta importante rama de la economía, que posee grandes posibilidades para impulsar el desarrollo de otros sectores y generar encadenamientos productivos.

El programa de inversiones hoteleras en los principales destinos del país marcha a buen ritmo y se retoma la construcción de emblemáticos hoteles de lujo en la capital para enfrentar el déficit habitacional existente. Cada hotel que se inaugura es una fábrica más que ge­nera dentro de nuestras fronteras ingresos de exportación muy necesarios para el país.

El pasado año se sobrepasó por primera vez la cifra de tres millones y medio de visitantes. Se viene consolidando la competitividad del producto turístico cubano en mercados emisores diversificados, sin ignorar las insuficiencias presentes que conspiran contra la calidad de los servicios.

Se vienen conformando condiciones para que en el quinquenio 2016-2020 ob­tengamos resultados superiores y crear en nuestra economía las bases para un desarrollo económico-social sostenible.

En la parte introductoria de este informe explicamos que por primera vez se presenta al máximo evento de nuestro Partido un Proyecto de conceptualización del modelo económico y social cu­bano.

El objetivo principal de este documento es exponer y fundamentar con claridad los rasgos principales del modelo, de modo que sirva de guía teórica y conceptual a la construcción del socialismo en Cuba, en correspondencia con nuestras características y esfuerzos propios, to­mando como base la historia de la na­ción y del proceso revolucionario, la cultura nacional, las condiciones internas y la situación internacional, así como las experiencias de los procesos de desarrollo económico y social socialista en otros países.

Los principios que sustentan la conceptualización parten del legado martiano, el marxismo-leninismo, el pensamiento del Líder Histórico de la Revolución Cubana, Fidel Castro Ruz, y la propia obra de la Revolución.

Como ya expuse, la complejidad teórica y práctica de este Proyecto y su trascendental repercusión de cara al futuro, aconsejan que no sea aprobado en el marco de este Congreso. En su lugar proponemos a los delegados continuar el debate y adoptar, en principio, ese Pro­yecto para que sirva de base al profundo y democrático proceso de análisis por la militancia del Partido y la Unión de Jó­venes Comunistas, así como por am­plios sectores de nuestra sociedad, con cuyos resultados se presentará a la aprobación definitiva del Comité Cen­tral. O sea, por las razones expuestas, continuar discutiéndolo desde los municipios, y con la participación democrática de todo el Par­tido, la juventud, representantes de las organizaciones de masas, etcétera, con el objetivo de concluir su elaboración y se faculta al Comité Central del Partido para su aprobación. Además, se supone que se presente a la Asamblea Nacional, ór­gano supremo del poder del Estado que es a quien le corresponde darle el valor legal.

Uno de los aspectos novedosos que ha suscitado mayor atención y hasta cierta polémica, es el referido a las relaciones de propiedad, y es lógico que así sea, ya que en dependencia del predominio de una forma de propiedad sobre las demás se determina el régimen social de un país.

En Cuba socialista y soberana la propiedad de todo el pueblo sobre los me­dios fundamentales de producción es y continuará siendo la forma principal de la economía nacional y del sistema so­cioeconómico y por tanto constituye la base del poder real de los trabajadores.

El reconocimiento de la existencia de la propiedad privada ha generado in­quietudes honestas de no pocos de los participantes en las discusiones previas al Congreso, quienes expresaron preocupaciones de que al hacerlo estaríamos dando los primeros pasos hacia la restauración del capitalismo en Cuba. En mi condición de Primer Secretario del Comité Central del Partido estoy en el deber de aseverar que ese no es, en lo más mínimo, el propósito de esta idea conceptual.

Se trata precisamente, compañeras y compañeros, de llamar a las cosas por su nombre y no refugiarnos en ilógicos eufemismos para esconder la realidad. El incremento del trabajo por cuenta propia y la autorización de la contratación de fuerza de trabajo ha conllevado en la práctica a la existencia de medianas, pequeñas y microempresas privadas que hoy funcionan sin la debida personalidad jurídica y se rigen ante la ley por un marco regulatorio diseñado para las personas naturales dedicadas a pequeños negocios que se realizan por el trabajador y su familia.
Foto: Juvenal Balán
El Lineamiento No. 3 aprobado por el 6to. Congreso y que se propone mantener y reforzar en el proyecto actualizado precisa rotundamente que “en las formas de gestión no estatales no se permitirá la concentración de la propiedad”, y se adiciona que “tampoco de la riqueza”; por tanto, la empresa privada actuará en límites bien definidos y constituirá un elemento complementario del entramado económico del país, todo lo cual deberá ser regulado por la Ley.

No somos ingenuos ni ignoramos las aspiraciones de poderosas fuerzas externas que apuestan a lo que llaman el “empoderamiento” de las formas no estatales de gestión, con el fin de generar agentes de cambio en la esperanza de acabar con la Revolución y el socialismo en Cuba por otras vías.

Las cooperativas, el trabajo por cuenta propia y la mediana, pequeña y microempresa privada no son por su esencia antisocialistas ni contrarrevolucionarias y la enorme mayoría de quienes allí laboran son revolucionarios y patriotas que defienden los principios y se benefician de las conquistas de esta Revolución.

El cuarto proyecto de los documentos mencionados que se somete al 7mo. Congreso es el referido al trabajo del Partido en cumplimiento de los objetivos aprobados en su Primera Conferencia Nacional. Sobre el particular considero que han existido progresos en la superación de los métodos y estilos de trabajo que propiciaban la suplantación e interferencia por el Partido de las funciones y decisiones que corresponden al Estado, gobierno e instituciones administrativas. En su lugar se han desarrollado con sistematicidad el ejercicio de la dirección y el control partidista sobre el cumplimiento de los acuerdos del 6to. Congreso, sin dejar de actuar de conjunto con las autoridades en la atención directa de situaciones que afectan a la población como ya señalamos.

La autoridad moral del Partido exige de sus militantes, en particular de quienes ostentan responsabilidades de dirección, ejemplaridad, combatividad, preparación, así como demostradas cualidades éticas, políticas e ideológicas y estrecho y permanente vínculo con las masas.

El Partido ha seguido promoviendo la participación de los colectivos de trabajadores, estudiantes y el pueblo en la ejecución de las políticas y las medidas vinculadas al proceso de actualización del modelo económico, coadyuvando a transformar el actuar de los militantes, núcleos del Partido y cuadros, a partir de nutrirse de modo sistemático de las opiniones y propuestas de las masas.

Igualmente se ha alcanzado un mayor vínculo y atención por el Partido a la Unión de Jóvenes Comunistas, a las or­ganizaciones estudiantiles y los movimientos juveniles, con el objetivo de elevar su protagonismo y desarrollar la la­bor político-ideológica con los militantes y jóvenes, lo que presupone la defensa de su independencia orgánica e incentivar las iniciativas.

Al mismo tiempo el Partido ha priorizado la atención a las organizaciones de masa, que en este período asumieron considerables transformaciones en su quehacer y celebraron sus respectivos congresos, en cuya preparación y de­sarrollo se generó un amplio debate so­bre el funcionamiento de estas organizaciones, el cumplimiento de sus funciones y la labor político-ideológica.

Hemos constatado que ha continuado el estrechamiento de los vínculos del Partido y el resto de nuestros órganos y entidades con las diferentes instituciones, organizaciones religiosas y asociaciones fraternales en las variadas facetas de la vida nacional, lo que ha contribuido a la unidad de los cubanos, creyentes y no creyentes.

Debe tenerse muy en cuenta que en la propia medida en que se avance en la implementación del nuevo modelo, se irá configurando un escenario distinto para la organización partidista, caracterizado por la creciente heterogeneidad de los sectores y grupos en nuestra sociedad, que se origina en la diferenciación de sus ingresos. Todo ello impone el reto de preservar y fortalecer la unidad nacional en circunstancias distintas a las que nos habituamos en etapas anteriores.

El artículo No. 5 de la Constitución de la República consagra al Partido Comu­nista de Cuba como la fuerza dirigente superior de la sociedad y del Estado que organiza y orienta los esfuerzos comunes hacia la construcción del socia­lismo.

Los Estatutos de la organización lo definen como fiel continuador del Parti­do Revolucionario Cubano que fundó Martí para dirigir la lucha por la independencia, del primer Partido comunista simbolizado en Carlos Baliño y Julio Antonio Mella y fruto de la fusión voluntaria de las tres organizaciones revolucionarias que protagonizaron la lucha contra la tiranía batistiana.

En Cuba tenemos un Partido único, y a mucha honra, que representa y garantiza la unidad de la nación cubana, arma estratégica principal con que hemos contado para edificar la obra de la Revo­lución y defenderla de todo tipo de amenazas y agresiones. Por ello, no es nada casual que se nos ataque y exija, desde casi todas partes del planeta para debilitarnos, que nos dividamos en varios partidos en nombre de la sacrosanta democracia burguesa. Son conceptos que no deben prestarse a la confusión, ni hoy ni nunca. Si lograran algún día fragmentarnos, sería el comienzo del fin, ¡no olviden nunca esto!, si lograran algún día fragmentarnos sería el comienzo del fin en nuestra patria, de la Revolución, el socialismo y la independencia nacional, forjados con la resistencia y el sacrificio de varias generaciones de cubanos des­de 1868.

Creo que me deben permitir una pequeña anécdota, muy real, que yo la cuento y la disfruto bastante y quisiera compartir con ustedes.

Como es natural, con representantes de diferentes niveles de los Estados Unidos he tenido que discutir y reunirme mucho, y con algunos que sin ser nor­teamericanos, representan a otros países y también a ellos. Cuando hemos entrado a discutir derechos humanos, pues he­mos dicho que estamos dispuestos a discutir sobre todas esas cuestiones… Me han pasado una nota que dice: “Es­tamos en vivo”. Yo creo que lo que estamos es vivos (Risas y aplausos).

Yo disfruto y quiero también que lo disfruten todos los que tienen la amabilidad de vernos en vivo, incluido en el exterior. Hemos dicho que estamos dispuestos a hablar de todos los derechos humanos.

Revisando documentos el otro día sobre los Tratados y Convenciones, en esta materia que nadie los cumple todos, resulta que nosotros somos parte de 44, y los Estados Unidos de solo18. Yo les he dicho que mientras se pretenda seguir politizando los derechos humanos eso no va a caminar; por ejemplo, para nosotros salario igual por igual trabajo, sea hombre o mujer, es un derecho humano. En otros países, entre ellos los Estados Unidos, no lo es, las mujeres ga­nan menos y así se pueden citar decenas de los llamados derechos humanos.

La atención médica gratuita en Cuba es un derecho humano, ¿en cuántos países del mundo lo es? En muchos no es un derecho humano, es un negocio. En nuestro país la educación es gratuita, ¿en cuántos países del mundo la educación es gratuita? Es un negocio también. Es decir, que este tema de los derechos humanos lo discutimos con el que sea y donde sea, y a los que tengan la razón se la daremos.

Lo que más disfruto, hablando de los derechos políticos, es cuando me dicen que en Cuba nada más hay un partido. Y yo les contesto: “Sí, igual que ustedes, tienen un solo partido”, y los norteamericanos me contestan: “No, nosotros tenemos dos.” Y como si yo no lo supiera, me dicen sus nombres: “Demócrata y Repu­blicano.” “Correcto, eso es correcto, eso es igual que si en Cuba tuviéramos dos par­tidos, Fidel dirige uno y yo el otro” (Risas y aplausos).

Seguro que Fidel va a decir: “Yo quiero dirigir el comunista”, yo diré: “Bueno, yo dirigiré el otro, no importa el nombre” (Risas).

Como expresábamos, aquí había tres organizaciones: 26 de Julio, el Partido So­cialista Popular y el Directorio Revo­lucionario 13 de Marzo. Podíamos haber hecho tres partidos; pero todos coincidieron en la necesidad de unirse para hacer un solo partido, y fusionar sus respectivos órganos de prensa, para ser más fuertes; todos sus dirigentes tuvieron una magnífica y decisiva actitud en dar ese paso, ¿por qué vamos a dividirnos ahora? Lo que sí tiene que ser es un partido muy democrático, que es a lo que aspiramos, y que se pueda discutir con profundidad y entera libertad cualquier problema.

La propia CTC, los obreros se tienen que unir para ser más fuertes, en cualquier agencia de prensa occidental que usted lea algo que haga referencia a nuestra Central de Trabajadores, añaden entre paréntesis: única, como si eso fuera un delito. Ellos quieren modelar al mundo —ya saben a quiénes me refiero: a los Estados Unidos y a todos los que los acompañan—, ajustar al mundo a sus conveniencias, es lo que quieren hacer, y por eso debemos estar alertas hoy más que nunca. Ellos mismos han dicho: 50 años de bloqueo no dio resultado y no pudimos aislar a Cuba, por el contrario, estábamos corriendo el riesgo de quedarnos aislados nosotros en América Latina. Hay que cambiar eso. ¿Y por qué lo van a cambiar?, por otros métodos más difíciles de combatir. De ahí la im­portancia de estas cuestiones que deben estar suficientemente claras en nuestras mentes y en nuestro pueblo.

No es ocioso reiterar que son conceptos que no deben prestarse a la confusión, ni hoy ni nunca. Si lograran algún día fragmentarnos, sería el comienzo del fin en nuestra patria, de la Revolución, el Socialismo y la independencia nacional, forjados con la resistencia y el sacrificio de varias generaciones de cubanos des­de 1868.

La existencia de un partido único presupone estimular el más amplio y sincero intercambio de opiniones, tanto dentro de la organización partidista como en su vínculo en la base con los trabajadores y la población. El Partido está obligado a potenciar y perfeccionar de manera permanente nuestra democracia, para lo cual es imprescindible superar definitivamente la falsa unanimidad, el formalismo y la simulación. El Partido está en el deber de favorecer y garantizar la participación cada vez mayor de la ciudadanía en las decisiones fundamentales de la sociedad. No tenemos ningún miedo a opiniones distintas ni a las discrepancias, pues solo la discusión franca y honesta de las diferencias entre los revolucionarios nos conducirá a las mejores deci­siones.

Sabemos que el Partido y la Re­vo­lución cuentan con el apoyo mayoritario del pueblo, es un hecho que nadie puede negar, no obstante, no ignoramos que en determinados sectores de la población existen manifestaciones de falta de compromiso y desinterés por los asuntos de la vida política y que se mantienen opiniones negativas sobre la ejemplaridad de algunos militantes y cuadros, así como su desvinculación de nuestro pueblo.

Se ha verificado en el período más reciente un crecimiento de las acciones enfiladas a fomentar valores de la sociedad de consumo; la división, la apatía, el desaliento, el desarraigo y la falta de confianza en la dirección de la Revolución y el Partido, sembrando una matriz de opinión que trata de mostrarnos como una sociedad sin futuro.

Se estimula la emigración ilegal y de­sordenada de jóvenes y de especialistas de diversos sectores al amparo de la Ley de Ajuste Cubano, la Política de pies secos-pies mojados y el Programa de parole, o sea, el permiso para residir en los Estados Unidos, otorgado con absoluta rapidez, para nuestros médicos, los que prestan servicios en el exterior, cuestiones a las que me referiré más adelante.

En estas circunstancias se impone fortalecer una labor preventiva inteligente, firme y sistemática y elevar las exigencias y el control por parte de los órganos encargados del enfrentamiento a la subversión político-ideológica, así como levantar la combatividad de los militantes, la vigilancia en los centros de trabajo y la labor ideológica con las nuevas generaciones, potenciando el insustituible papel de la familia y la escuela. Repito: ¡Potenciando el insustituible papel de la familia y la escuela!

Se ha avanzado en las acciones dirigidas a forjar una cultura comunicacional en el país y disminuyeron las manifestaciones de secretismo, sin embargo continúan presentándose vacíos informativos e interpretaciones erróneas a causa de que todavía no es suficiente la divulgación de la marcha del proceso de actualización y la implementación de las políticas aprobadas.

La influencia en nuestra realidad de las complejidades del mundo en que vivimos, la política de hostilidad y acoso, las acciones dirigidas a introducir plataformas de pensamiento neoliberal y de restauración capitalista apoyadas por una perversa estrategia de subversión político-ideológica que atenta contra las esencias mismas de la Revolución y la cultura cubana, la historia y los valores que en ella se han forjado, la innegable existencia de problemas acumulados en la sociedad, a lo que se suma el propio proceso de implementación de los Li­neamientos y los profundos cambios en que nos encontramos inmersos, así como el nuevo escenario en las relaciones entre Cuba y los Estados Unidos, son hechos que imponen elevados desafíos al trabajo ideológico. Esos programas van dirigidos hacia los sectores que el enemigo identifica como los más vulnerables y abarca a los jóvenes, la intelectualidad, los trabajadores asociados a las formas no estatales de gestión y las comunidades con mayores dificultades materiales y económicas.

A la par que salvaguardamos en el pueblo la memoria histórica de la nación y perfeccionamos la labor ideológica di­ferenciada, con especial énfasis hacia a la juventud y la niñez, debemos afianzar entre nosotros la cultura anticapitalista y antiimperialista, combatiendo con argumentos, convicción y firmeza las pretensiones de establecer patrones de la ideología pequeño burguesa caracterizados por el individualismo, el egoísmo, el afán de lucro, la banalidad y la exacerbación del consumismo.

El mejor antídoto contra las políticas de subversión consiste en trabajar con integralidad y sin improvisación, hacer bien las cosas, mejorar la calidad en los servicios a la población, no dejar acumular problemas, reforzar el conocimiento de la historia de Cuba, la identidad y cultura nacionales, enaltecer el orgullo de ser cubano y propagar en el país un ambiente de legalidad, defensa del patrimonio público, de respeto a la dignidad de las personas, los valores y la disciplina social.

El desarrollo de la economía nacional, junto a la lucha por la paz y la firmeza ideológica, constituyen las principales misiones del Partido. La economía sigue siendo la asignatura pendiente fundamental y la labor político-ideológica es un asunto permanente vinculado íntimamente con la batalla económica, pues asegura la participación consciente, activa y comprometida de la mayoría de la población en el proceso de actualización del modelo económico y social.

En materia de la política de cuadros también se avanzó, aunque no nos da­mos por satisfechos. Se han dado pasos importantes en la preparación y recalificación de los cuadros partidistas, estatales, gubernamentales y empresariales, aunque se requiere insistir en la preparación específica para el desempeño de los cargos asignados.

No desconocemos la influencia negativa que representan en esta esfera factores objetivos y subjetivos, como el ya mencionado fenómeno de la pirámide invertida, que favorecen la fluctuación de los cuadros y la falta de motivación para comprometerse con las misiones encomendadas.

Grandes potencialidades se pierden a causa del inadecuado trabajo con las reservas de cuadros y por la débil influencia de los responsables en el proceso de selección y formación de la cantera, lo cual propicia que personas sin compromiso y ética sean promovidos a responsabilidades vinculadas al control y disposición de recursos materiales y financieros, creando el caldo de cultivo para la corrupción y otras ilegalidades e indisciplinas.

Al propio tiempo, se ha incrementado progresiva y sostenidamente la promoción de mujeres, jóvenes, negros y mestizos a cargos de dirección, sobre la base del mérito en su tránsito gradual por diferentes responsabilidades y las condiciones personales. No obstante, tampoco nos sentimos complacidos con los resultados alcanzados porque persisten viejos hábitos y prejuicios que conspiran contra la política de cuadros del Partido.

Deberá proseguirse sin tregua el combate contra cualquier vestigio de racismo que obstaculice o frene el ascenso a cargos de dirección de los negros y mestizos, cuyo peso específico en el total de la población cubana ha seguido elevándose de censo en censo. Para consolidar los resultados en esta importante y justa política de la Revolución, es preciso trabajar con sistematicidad, previsión e intencionalidad. Una cuestión de esta trascendencia no puede quedar a merced de la generación espontánea o la improvisación.

La cantidad de mujeres en cargos decisorios aumentó —poquito, pero au­mentó, en cargos donde se decide, cargos decisorios; es decir que aumentó—, pero las cifras todavía no expresan el potencial de que disponemos, ya que son mujeres el 49 % de la masa de trabajadores en el sector estatal civil y el 66,8 % de la fuerza de mayor calificación técnica y profesional del país. Sin embargo, solo están ocupados por mujeres el 38 % de los cargos en los órganos del Estado, or­ganismos del gobierno, entidades nacionales, Consejos de la Adminis­tración y Organizaciones Superiores de Dirección Empresarial.

Me atengo a la más estricta verdad cuando afirmo, sobre la base de mi experiencia en tantos años de Revolución, que las mujeres, por lo general, son más maduras y mejores administradoras que los hombres. Por ello, aunque reconozco el progreso alcanzado, considero que bajo la dirección del Partido debe proseguir elevándose la promoción de nuestras combativas féminas, especialmente a cargos decisorios en toda la nación.

En el Informe Central al 6to. Congreso me referí a la necesidad de acometer paulatinamente, sin precipitaciones ni im­provisaciones, la creación de una reserva de cuadros debidamente preparados, con suficiente experiencia y madurez para asumir las nuevas y complejas ta­reas de dirección en el Partido, el Estado y el Gobierno. También expresé la conveniencia y necesidad de limitar a un máximo de dos períodos consecutivos de cinco años el desempeño de los cargos políticos y estatales fundamentales que determinará el Comité Central en el caso del Partido y las organizaciones de ma­sas, y nuestro Parlamento en lo que respecta al Estado y el Gobierno.

Considero que en este asunto de significación estratégica también se ha avanzado, si bien los próximos cinco años, por razones obvias, serán definitorios y debemos introducir límites adicionales en la composición de los organismos superiores del Partido, es decir, el Co­mité Central, el Secretariado y el Buró Político, proceso de tránsito que se debe ejecutar y concluir con la celebración del próximo Congreso. Esto es un quinquenio de tránsi­to para no hacer las cosas corriendo, no es quitar a uno para poner a otro que tiene 10 años menos, etcétera. Atrasos tenemos, y lo que queremos hacer, precisamente, es que eso fluya con naturalidad, y debe estar bien precisado en las leyes o regulaciones que se establezcan.

Proponemos establecer 60 años como edad máxima para ingresar al Comité Central del Partido. Se podría establecer en cualquier otro momento también con­tar con suplentes en el Comité Cen­tral más jóvenes, todas esas cosas se pueden hacer, la cuestión es tener un método, un camino, un proyecto para que las cosas nunca nos sorprendan y evolucionen con naturalidad. En este caso, los ingresos deben ser, a partir del futuro con menos de 60 años. No crean algunos que porque no se pueda estar en un nivel de dirección del país ya no puede hacer nada, pero la experiencia de algunos países nos ha demostrado que eso no es positivo nunca, y aunque es un secreto a voces, nunca olviden, ya al final de la etapa de la Unión Soviética, la cual estimamos y queremos como siempre, que en un corto período de tiempo murieron tres primeros secretarios del Comité Central del Partido.

Por eso proponemos establecer 60 años como edad máxima para ingresar al Comité Central y hasta 70 años para de­sempeñar cargos de dirección en el Par­tido, lo cual, sumado a la limitación de hasta dos períodos consecutivos para ocupar responsabilidades políticas, ga­rantizará, desde la base, el rejuvenecimiento sistemático en todo el sistema de cargos partidistas. Y repito, que después se tendrá que regular con precisión, porque habrá quien tenga 75 u 80 años y pueda desempeñar una tarea importante, pero no una actividad de dirigente importante, por razones obvias, y por la propia experiencia con la que les estamos hablando.

Como es lógico, de resultar aprobada esta propuesta por el Congreso, se introducirían las modificaciones correspondientes en los estatutos del Partido. Pensamos que esa misma política debe ser aplicada en las instituciones estatales, gubernamentales y las organizaciones de masas.

En mi caso no es un secreto que en el 2018 concluirá el segundo mandato con­secutivo como Presidente de los Con­sejos de Estado y de Ministros y cederé esas responsabilidades a quien sea elegido.

Estas modificaciones en materia de plazos y edades límites para el desempeño de cargos de dirección, deberán fijarse en la Constitución de la República que nos proponemos reformar en los próximos años, considerando las importantes transformaciones asociadas a la actualización del modelo económico y social y su conceptualización. En la Cons­titu­ción hay que reflejar todo lo que vamos haciendo, en el momento en que ya estén listos los que deban ser recogidos en la misma y, sobre todo, discutidos con la población.

La Constitución vigente, aprobada en referendo popular en 1976, hace 40 años, y reformada parcialmente en 1992 y en el 2002, responde a circunstancias históricas y condiciones económicas y sociales que han ido cambiando con el decursar del tiempo y la propia implementación de los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución.

El proceso de reforma, que previamente deberá ser aprobado por la Asamblea Nacional, en correspondencia con sus facultades constituyentes, prevé una amplia participación popular, incluyendo la realización de un referendo constitucional.

Esta será una oportunidad para ajustar en nuestra Carta Magna otras cuestiones que requieren de amparo constitucional.

Debo resaltar que en el alcance de estos cambios constitucionales propondremos ratificar el carácter irrevocable del sistema político y social refrendado en la actual Constitución, que incluye el papel dirigente del Partido Comunista de Cuba en nuestra sociedad (Aplausos), y que en la actual Constitución es el artículo 5.

Dedicaré algunas reflexiones al tema de la defensa. Al hacerlo es propicio recordar las palabras de Fidel en el Informe Central al 1er. Congreso cuando expresó: “Mientras exista el imperialismo, el Par­tido, el Estado y el pueblo les prestarán a los servicios de la defensa la máxima atención. La guardia revolucionaria no se descuidará jamás. La historia enseña con demasiada elocuencia que los que olvidan este principio no sobreviven al error”.

La doctrina de la Guerra de todo el Pue­blo constituye el fundamento estratégico de la defensa del país y define que cada cubano conozca y disponga de un medio, un lugar y una forma de lucha contra el enemigo, bajo la dirección del Par­tido, en un sistema político-militar y económico único de preparación y realización de la guerra. Si el agresor intentara ocupar a Cuba tendría que enfrentar a millones de cubanas y cubanos en un mortal avispero, sin frente, retaguardia ni flancos, ni descanso tampoco, día y noche.

Como hacemos cada cuatro años des­de 1980, planificamos desarrollar en no­viembre el Ejercicio Estratégico Bastión 2016 con el objetivo de actualizar y ejercitar a los dirigentes, jefes y órganos de dirección y de mando en la conducción de las acciones previstas en los planes defensivos del país. Esta actividad, como es tradicional, concluirá con la celebración, un fin de semana, de dos días nacionales de la Defensa con masiva participación popular.

Unos días después, el 2 de diciembre, arribaremos al Aniversario 60 del de­sembarco del Granma, fecha que marca la fundación de nuestras Fuerzas Ar­madas Revolucionarias y que conmemoraremos con una Revista Militar de­dicada al compañero Fidel en su 90 cumpleaños (Aplausos prolongados) y a nuestra aguerrida juventud, que participará con un impresionante y compacto bloque que cerrará el desfile, como heredera y continuadora de las glorias combativas del pueblo cubano a lo largo de su historia.

Compañeras y compañeros:

Desde el 6to. Congreso se han producido numerosos acontecimientos y cambios sustanciales en la arena interna­cional.

Han pasado 15 meses desde que anunciamos simultáneamente con el presidente Barack Obama, la decisión de restablecer las relaciones diplomáticas entre Cuba y los Estados Unidos, sobre la base de la igualdad soberana, la no injerencia en los asuntos internos y el respeto absoluto a nuestra independencia. Horas antes de esa alocución se había cumplido la promesa de Fidel al pueblo al completarse el regreso a la patria de los Cinco Héroes (Aplausos).

Llegamos a ese momento gracias a la heroica resistencia y sacrificios del pueblo cubano y su lealtad a los ideales y principios de la Revolución, que contó con el decisivo apoyo de la solidaridad internacional, puesta de manifiesto en múltiples eventos y en las organizaciones internacionales, en particular las abrumadoras votaciones de la Asamblea General de las Naciones Unidas contra el bloqueo.

El mapa político de Nuestra América había cambiado bajo el influjo de los avances de las fuerzas políticas de iz­quierda y movimientos populares que contribuyeron al progreso de la integración re­gional, simbolizado en la constitución de la Comunidad de Estados Lati­noa­me­ricanos y Caribeños (CELAC), en diciembre de 2011.

Todo ello había colocado a los Estados Unidos en una situación de aislamiento insostenible en el hemisferio y puso en crisis al llamado sistema interamericano, como se hizo evidente en el reclamo del cese del bloqueo y contra la exclusión de Cuba en la VI Cumbre de las Américas de Cartagena, en el 2012.

Por otra parte, se venían produciendo cambios en la sociedad norteamericana y la emigración cubana a favor de la modificación de la política de Estados Unidos hacia Cuba.

En abril del pasado año, asistimos a la 7ma. Cumbre de las Américas en Pana­má con la frente en alto. No es necesario repetir aquí las consideraciones expuestas en aquella ocasión.

A lo largo del período transcurrido, desde el 17 de diciembre de 2014, se han constatado resultados concretos en el diálogo y la cooperación entre Cuba y Estados Unidos. Sin embargo, el bloqueo económico, comercial y financiero, impuesto hace más de medio siglo, continúa vigente, con incuestionables efectos intimidatorios de alcance extraterritorial, aunque reconocemos la posición del Presidente Obama y altos funcionarios de la administración contra el bloqueo y los repetidos llamados al Congreso en interés de eliminarlo.

Las medidas anunciadas poco antes de su visita a La Habana para introducir algunas modificaciones en la aplicación del bloqueo, a partir de la utilización de facultades ejecutivas son positivas, pero no suficientes.

Como expusimos en el encuentro de ambos presidentes con la prensa, para avanzar hacia la normalización de relaciones deberá eliminarse el bloqueo, que provoca privaciones a nuestra población y constituye el principal obstáculo para el desarrollo económico del país, y devolverse el territorio ilegalmente ocupado por la Base Naval en Guantánamo en contra de la voluntad del gobierno y el pueblo cubanos.

Asimismo, debieran suprimirse los programas dirigidos a cambiar el sistema político, económico y social que escogimos soberanamente, entre otras políticas lesivas aún vigentes.

La política migratoria continúa siendo utilizada como un arma contra la Revo­lución. Se mantienen en vigor la “Ley de ajuste cubano”, la “política de pies secos-pies mojados” y el “Programa de parole para profesionales médicos cubanos”, que estimulan la emigración ilegal e insegura y buscan despojarnos de personal calificado.

Estas prácticas no se corresponden con el declarado cambio de política hacia Cu­ba y generan dificultades a terceros países.

No son pocas las declaraciones de funcionarios del gobierno norteamericano que al reconocer el fracaso de la política contra Cuba no disimulan al afirmar que los propósitos son los mismos y solo se modifican las formas.

Tenemos la voluntad de desarrollar un diálogo respetuoso y construir un nuevo tipo de relación con los Estados Unidos, como la que nunca antes ha existido entre ambos países, porque estamos convencidos de que ello solo puede reportar beneficios mutuos.

No obstante, es preciso reiterar que no debe pretenderse que para lograrlo Cuba renuncie a los principios de la Revo­lu­ción ni realice concesiones inherentes a su soberanía e independencia, ceda en la defensa de sus ideales ni tampoco en el ejercicio de su política exterior, comprometida con las causas justas, la defensa de la autodeterminación de los pueblos y el tradicional apoyo a países hermanos.

Como establece la Constitución de la República, “las relaciones económicas, diplomáticas y políticas con cualquier otro Estado no podrán ser jamás negociadas bajo agresión, amenaza o coerción de una potencia extranjera”.

Es largo y complejo el camino hacia la normalización de los vínculos bilaterales y avanzaremos en la misma medida en que seamos capaces de poner en práctica el arte de la convivencia civilizada o, lo que es lo mismo, aceptar y respetar las diferencias, que son y serán numerosas y profundas; no hacer de ellas el centro de nuestra relación, en su lugar concentrarnos en lo que nos acerca y no en lo que nos separa, promoviendo el beneficio de ambos países.

Las relaciones con los Estados Unidos históricamente han representado un desafío para Cuba, por su permanente pretensión de ejercer su dominación sobre nuestra nación y la determinación de los cubanos de ser libres e independientes, sin importar los peligros a en­frentar ni el precio que tengamos que pagar (Aplausos).

La unidad del pueblo en torno al Par­tido, su profundo patriotismo y cultura política, que nos permitieron enfrentar la política de agresión y hostilidad, servirá de escudo para vencer cualquier intento de socavar el espíritu revolucionario de los cubanos. Este será un reto, en especial para los más jóvenes, a quienes el Partido reconoce como continuadores de la obra revolucionaria y de las convicciones patrióticas de sus abuelos y padres.

Agradecemos el apoyo que durante todos estos años hemos recibido de la comunidad internacional, partidos y movimientos políticos, organizaciones sociales, intelectuales, académicos, religiosos, artistas, líderes sindicales, campesinos y estudiantiles, amigos solidarios que desde todas partes del mundo nos han acompañado en nuestra lucha. Sabemos que podremos seguir contando con ellos en la batalla por construir un mundo mejor. A todos les ratificamos que siempre tendrán el apoyo incondicional y solidario de la Cuba eternamente revolucionaria e internacionalista.

América Latina y el Caribe se encuentran bajo los efectos de una fuerte y articulada contraofensiva imperialista y oligárquica contra los gobiernos revolucionarios y progresistas, en un contexto complejo, marcado por la desaceleración de la economía, que ha impactado negativamente en la continuidad de las políticas de desarrollo e inclusión social y las conquistas alcanzadas por los sectores populares.

Esa acometida reaccionaria utiliza métodos y tecnologías propias de la nueva doctrina de la guerra no convencional, especialmente en el terreno de la comunicación y la cultura, sin descartar acciones desestabilizadoras y golpistas.

Esta política está dirigida principalmente contra la hermana República Boli­variana de Venezuela y se ha intensificado en los últimos meses en Bolivia, Ecua­dor, Brasil, así como en Nicaragua y El Salvador.

Recientes reveses de gobiernos de izquierda en el hemisferio son utilizados para anunciar el cierre de un ciclo histórico progresista, abrir paso al retorno del neoliberalismo y desmoralizar a las fuerzas y partidos políticos, movimientos so­ciales y clases trabajadoras, lo que deberemos enfrentar con más unidad y ma­yor articulación de las acciones revolucionarias.

Abrigamos la firme convicción de que el pueblo venezolano defenderá el legado del querido compañero Hugo Chávez Frías e impedirá el desmantelamiento de los logros alcanzados. A la Revolución Bo­livariana y Chavista, al Presidente Ma­duro y su gobierno, a la unión cívico-militar del pueblo venezolano, les ratificamos nuestra solidaridad y compromiso y el resuelto rechazo a las pretensiones de aislar a Venezuela mientras se dialoga con Cuba.

Demandamos que se respete la soberanía e independencia de los Estados y cesen los actos de injerencia en sus asuntos internos. Al propio tiempo, reafirmamos el apoyo decidido a todos los gobiernos revolucionarios y progresistas, encabezados por líderes prestigiosos, cuyas políticas económicas y sociales han llevado justicia, dignidad, soberanía y be­ne­ficios tangibles a las grandes mayorías de la región más desigual del planeta.

Se renuevan también los esfuerzos de los Estados Unidos y sus aliados, para so­cavar la unidad y el proceso de integración regional, frustrar el avance de la CELAC, del ALBA, UNASUR y otros, mediante una supuesta reforma del sistema in­teramericano, en particular de la OEA, así como se otorga mayor protagonismo a otros esquemas afines a sus intereses hegemónicos.

No olvidaremos jamás que la OEA—Organización de Estados Americanos, fundada por los Estados Unidos a finales de la mitad del siglo pasado, al inicio de la Guerra Fría— solo ha servido a intereses contrarios a los de nuestra América. Esa organización, justamente calificada como “ministerio de colonias” de Estados Uni­dos por el Canciller de la Dignidad, el compañero Raúl Roa García, fue la que sancionó a Cuba y estuvo dispuesta a dar apoyo y reconocer a un gobierno títere, si se hubiera consolidado la invasión mercenaria de Playa Girón. Es interminable la lista de su accionar contra la naciente Revolución cubana y otros gobiernos revolucionarios y progresistas.

A pesar de que nunca hemos estimulado a otros países para que abandonen dicha organización, sí debo reiterar lo expresado en Brasil hace ya unos años, parafraseando a José Martí, de que antes de que Cuba regrese a la OEA “se unirá el mar del Norte al mar del Sur y nacerá una serpiente de un huevo de águila”.

Es indispensable continuar avanzando en la consolidación de la CELAC como mecanismo de concertación política genuinamente latinoamericano y caribeño, basado en el concepto de la unidad en la diversidad. La Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, firmada por los Jefes de Estado y Gobierno durante la Segunda Cumbre celebrada en La Habana, mantiene plena vigencia y sus principios deben regir las relaciones entre nuestros Estados y también a nivel internacional.

Mantendremos nuestros esfuerzos, como hasta ahora, para alentar el proceso de paz en Colombia.

Es invariable el tradicional apoyo de Cuba a los esfuerzos de la República Argentina para recuperar la soberanía sobre las islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur.

Reafirmamos nuestra solidaridad con el pueblo de Puerto Rico y su aspiración de alcanzar la autodeterminación y la independencia, al igual que rechazamos cualquier forma de colonialismo.

Proseguiremos abogando, actualmente desde la Presidencia de la Aso­cia­ción de Estados del Caribe, por la plena integración regional y la defensa de los legítimos intereses de las naciones caribeñas en materia económica y ambiental y en apo­yo a su justa demanda de com­pen­sación por las terribles consecuencias de la esclavitud y el colonialismo. Seguire­mos otorgando especial prio­ridad a nuestra cooperación con Haití.

Los pueblos hermanos del Tercer Mundo que se esfuerzan por transformar la herencia de siglos de dominación colonial saben que siempre contarán con la solidaridad y apoyo de Cuba y que continuaremos cumpliendo los compromisos de cooperación, sobre la base de compartir lo que tenemos, no lo que nos sobre.

Una confirmación de ello fue la participación heroica del personal médico cubano en la lucha contra el Ébola, que concitó reconocimiento universal.

Seguiremos priorizando el desarrollo multifacético de las relaciones con todos los amigos y socios que nos han acompañado durante estos años y mantendremos el intercambio de experiencias con los partidos y gobiernos de los países socialistas. Al mismo tiempo reiteramos la política de nuestro Partido de desarrollar relaciones con todas las fuerzas y movimientos políticos legítimos independientemente de su signo ideológico.

La próxima firma del Acuerdo de Diá­lo­go Político y Cooperación entre Cuba y la Unión Europea, que entraña la eliminación de la injerencista Posición Co­mún y la positiva evolución de los vínculos bilaterales con sus Estados miembros, son factores que contribuyen a la conformación de un clima propicio para el desarrollo de una interrelación mutuamente ventajosa con este importante bloque de naciones.

A ello se une el reciente acuerdo alcanzado con el Club de París, que permitirá normalizar las relaciones con la comunidad financiera internacional.

La visita a Cuba el pasado año del Papa Francisco, sus prédicas en favor de la paz y la equidad, la erradicación de la pobreza, la defensa del medio ambiente y sus análisis sobre las causas de los principales problemas que afectan a la humanidad contribuyeron al avance de los vínculos entre la Santa Sede y Cuba, en el marco del 80 aniversario de su establecimiento.

El histórico encuentro en La Habana del Papa Francisco y el Patriarca Kirill, el pasado mes de febrero, nos honró profundamente y permitió reiterar el compromiso de Cuba con la preservación de la paz y la promoción del diálogo a nivel internacional.

Son cada vez mayores las amenazas a la paz y la seguridad internacionales que se derivan del intento del imperialismo norteamericano de imponer su posición hegemónica frente a los cambios en el equilibrio mundial, de la filosofía de usurpación y control de recursos naturales estratégicos que se evidencian en el creciente carácter ofensivo y agresivo de la doctrina militar de la OTAN y en la proliferación de guerras no convencionales con el pretexto del enfrentamiento al “terrorismo internacional”; la agudización de sus contradicciones con Rusia y China, y el peligro de un conflicto bélico de dimensiones incalculables en el Me­dio Oriente.

Como advertimos muy tempranamente, la expansión de la OTAN hacia la frontera con Rusia ha provocado graves peligros a la paz y la estabilidad, lo cual se agrava por la aplicación de arbitrarias e injustas sanciones unilaterales contra ese país.

La situación en Siria, a causa de la intervención extranjera, ha tenido un saldo de cientos de miles de vidas y enorme destrucción. Confiamos en la capacidad del pueblo y el gobierno sirios para encontrar una solución pacífica que preserve la independencia y la integridad territorial de esa nación.

Las oleadas de refugiados hacia Eu­ropa conmueven la conciencia de la hu­manidad. Son consecuencia de la intervención foránea, las guerras provocadas desde el exterior y el propio subdesarrollo, poniéndose de manifiesto el doble rasero y la hipocresía en el tratamiento de los derechos humanos, el aumento de la xenofobia, el racismo y la discriminación de los inmigrantes, así como el reforzamiento de fuerzas neofascistas.

Mantenemos nuestra tenaz oposición al terrorismo en todas sus formas y manifestaciones y del que hemos sido víctimas desde el mismo triunfo de la Re­volución.

Condenamos la ocupación por Israel de los territorios palestinos y de otros países árabes, sin cuya solución no se alcanzará una paz duradera en esa región.

Reiteramos nuestra solidaridad con la República Árabe Saharaui Democrática en la lucha contra la ocupación de su territorio.

La desfavorable situación económica internacional, marcada por el agravamiento de la crisis sistémica mundial, y las tendencias recesivas de las principales economías hacen más vulnerable y precaria la situación de los países del Tercer Mundo; se acentúan la injusticia y la irracionalidad del orden económico internacional que es indispensable sustituir y se pone de manifiesto la necesidad de construir una nueva arquitectura financiera internacional.

Consideramos que mientras ello no ocurra serán inviables los objetivos proclamados en materia de desarrollo sostenible e inclusión social en la Cumbre de las Naciones Unidas para la aprobación de la Agenda de Desarrollo Sostenible 2030.

De igual modo, creemos que el marco de cooperación acordado tras la Cumbre de París sobre el cambio climático continúa siendo limitado por la persistencia e imposición de patrones irracionales de producción y consumo, incompatibles con la preservación de la especie humana. La falta de voluntad política de las naciones industrializadas impide establecer compromisos efectivos en cuanto al financiamiento y la transferencia de tecnología, a tono con el concepto de responsabilidades comunes, pero diferenciadas.

En las complejas circunstancias de nuestra región y del mundo, la política exterior de la Revolución Cubana se mantendrá fiel a los principios originales que hemos defendido en las coyunturas más difíciles y ante las más graves amenazas y desafíos.

Finalmente, compañeras y compañeros, tenemos por delante intensas jornadas de labor en este Congreso, convencidos de que será un evento histórico y fructífero, del cual emanen las direcciones principales de nuestro trabajo en pos de la consecución de una nación soberana, independiente, socialista, próspera y sostenible.

Muchas gracias (Ovación).